Música |5 Ago 2012 - 1:34 pm

Cantante mexicana de rancheras

Chavela Vargas falleció de un paro respiratorio, dice médico

Había llegado a México luego de casi un mes en España, adonde viajó para ofrecer un recital con temas del disco que dedicó a García Lorca.

Por: EFE
  • 5Compartido
    http://www.elespectador.com/entretenimiento/agenda/musica/articulo-365419-chavela-vargas-fallecio-de-un-paro-respiratorio-dice-m
    http://www.is.gd/ZTxwa4
  • 0

La cantante mexicana de origen costarricense Chavela Vargas murió el domingo debido a un paro respiratorio después de que en la mañana se agravó su estado de salud, dijo a Efe su médico, José Manuel Núñez.

"Ella estuvo muy consciente hasta el último momento y expresó buenos deseos para que México, que está muy convulsionado, mejore y dijo que se lleva los mejores recuerdos y los aplausos de sus público", explicó Nuñez

La cantante, cuyo nombre real era Isabel Vargas Lizano, había sido atendida desde el domingo pasado por un equipo médico encabezado por el especialista José Manuel Núñez en el hospital Inovamed de Cuernavaca, capital del central estado de Morelos.

La cantante había llegado a México el 26 de julio luego de casi un mes en España, a donde había viajado a ofrecer un recital con temas del disco que dedicó al poeta Federico García Lorca, titulado "La luna grande", y para presentar sus memorias.

Se apagó la voz

Hasta que se apagó la voz rota con la que hizo llorar a millones de personas en todo el mundo, la verdadera patria de Chavela Vargas fue la rebeldía con la que destrozó un tabú detrás de otro y de la que extrajo las fuerzas para seguir en los escenarios hasta el final.

La artista vivió 93 años llenos de intensidad, en los que dejó más de ochenta discos y canciones interpretadas de un modo inolvidable como "Piensa en mí" o "La Llorona", hasta que esta tarde la muerte vino a buscarla, seguramente con la imagen de La Catrina.

El poeta Federico García Lorca fue el motivo de su último regalo al mundo, un disco de poemas que llegó a presentar en el Palacio de Bellas Artes de la capital mexicana, pocos días antes de cumplir 93 años de una vida intensa, y este mismo mes en España, un país al que regresó para buscar su alma.

Con Lorca hablaba en las noches de luna y en las mañanas con El Chalchi, el hermoso cerro frente a la casa en la que vivió los últimos años de su vida en la localidad de Tepoztlán (Morelos).

Era chamana, "orgullosamente chamana", decía.

Las perpetuas gafas oscuras, el rostro arado por mil surcos, unas piernas maltrechas que acabaron descansando en silla de ruedas y una garganta que se perdía no consiguieron borrar la rebeldía satisfecha que desplegaba Chavela en cada sonrisa, ni el impacto de mil puñetazos que tenía su lengua.

Esa silla que le impidió caminar en sus años finales, contó en uno de sus últimos actos públicos, era el tributo que había pagado a los dioses por haber andado tanto.

"La Chavela" brotó en Costa Rica, el 17 de abril de 1919, pero emigró de adolescente al México de después de la Revolución, donde se hizo amante de la pintora Frida Kahlo (1907-1954) -se declaró abiertamente homosexual en 2000- y comenzó a cantar en los años cincuenta.

El primer éxito de su carrera, "Macorina", le agarró en Cuba, adonde había ido para una sola actuación y se quedó dos años. Como tantas otras -"Luz de luna", "La llorona"- la voz de Chavela convirtió el tema en inmortal.

La mujer que bebía y retaba como un hombre -nunca quiso ser damisela en apuros, nada más lejos de su naturaleza- y que se paseaba con pistola, se volvió favorita de los grandes compositores mexicanos.

"Él era el único que me llamaba Isabel", dijo de Agustín Lara, "El Flaco", cuyo legado musical guarda México con celo extremo; de José Alfredo Jiménez tenía como favorita "Las ciudades" y que escribía en cualquier lugar, aunque fuera en el cristal de un coche con pintalabios.

A ambos los lloró y sobrevivió por décadas, convencida de que los dioses se llevan pronto a los buenos y dejan en este mundo a los menos buenos, a pesar de que Chavela hizo durante años méritos para dar con su poncho rojo y sus huesos en brazos de la parca.

Ella, que lucía temeraria en cada actuación como un equilibrista sobre un alambre en las alturas, comenzó a mirar abajo y a sentir auténtico pavor ante el público que la hizo diosa, y se dejó atrapar por el demonio de la botella.

Compró billete de ida para una singladura por el océano del alcohol -llegó a calcular que había bebido unos 40.000 litros de tequila- con escala en cada cantina y destino final en el boulevard de los sueños rotos, abandonada por (casi) todos.

El viaje duró quince años, pero la rebeldía de Chavela la llevó a luchar contra sí misma; y salió del pozo, escalando trabajosamente y ganándose cada bocanada de aire, dejó de beber. Desde entonces, desde 1990, no ha vuelto al trago.

Reapareció en España, en el Teatro Lope de Vega de Sevilla (España), país con el que siempre ha sentido un amor correspondido.

El ave fénix volvió a vestir su poncho rojo y puso su voz al servicio del público de nuevo, con el corazón atemperado por la experiencia, y derritió con sus llamas todos los escenarios, durante más de una década y media.

Aunque se despidió en 2006 de los escenarios, regresó dos años después para ofrecer un último concierto en el Auditorio Nacional de Ciudad de México, en el que logró ovaciones y aplausos, y del que tuvo que retirarse prematuramente por su frágil salud.

En sus últimos años de vida se dejó escuchar de vez en cuando, cuando sus achaques le dieron tregua; su última aparición tuvo lugar el 10 de julio pasado en la Residencia de Estudiantes de Madrid, donde ofreció un concierto raro y único del que se despidió con un "hasta luego".

Chavela estaba convencida de que su muerte iba a ser dulce. "Así soy yo. Voy a detener mis pasos una mañana temprano, o un atardecer, como quiera, no me cuesta", avisaba en un reciente encuentro con los medios de comunicación en su casa.

Hizo una petición, que la despidan con esa canción popular mexicana que tantas veces cantó e inmortalizó: "Tápame con tu rebozo, Llorona, porque me muero de frío".

Por: EFE
  • Imprimir
  • Enviar
  • 5
5

Opiniones

Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión.
Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado.
Regístrese o ingrese aquí

Opciones de visualización de opiniones

Seleccione la forma que prefiera para mostrar las opiniones y haga clic en «Guardar» para activar los cambios.
Opinión por:

CaciqueTimanco

Dom, 08/05/2012 - 14:48
Una sodomita menos..., qué bueno.
Opinión por:

Ignatius Reilly

Dom, 08/05/2012 - 14:55
Este pobre imbécil no conoce un diccionario.
Opinión por:

Estrellaerrante

Dom, 08/05/2012 - 14:45
wontok es solamente un hombrecito que seguramente no tiene espejo en su casa y no puede ver su propia miseria espiritual y su vulgaridad pintada en sus ojos. Opiniones como ésa sólo agrandan el valor de personas como LA GRAN CHAVELA VARGAS QUE NOS HA DADO UN EJEMPLO AL ACEPTAR LA MUERTE CON LA SERENIDAD DE LOS LOS SERES LúCIDOS. LAS PERSONAS COMO CHAVELA NUNCA MUEREN, SE TRANSFORMAN EN MUSICA Y SE QUEDAN EN EL RECUERDO..
Opinión por:

Ignatius Reilly

Dom, 08/05/2012 - 14:31
wontok: el colombiano promedio.

Publicidad
Publicidad
Suscripciones El Espectador

Edición impresa

Suscríbase
 
Círculo de experiencias

ACTIVE LA LLAVE DE SUS PRIVILEGIOS

Beneficios para suscriptores

CONÓZCALOS
 
 

El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones de COMUNICAN S.A. Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial,así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2013