Música |4 Oct 2012 - 8:38 pm

The Beatles

The Beatles: cincuenta años del sueño

Cuando lanzaron su primer disco sencillo, “Love me do”, el 5 de octubre de 1962, el mundo estaba en el punto justo para que se convirtieran en un fenómeno musical y comercial sin precedentes.

Por: Nicolás Pernett
  • 18Compartido
    http://www.elespectador.com/entretenimiento/agenda/musica/articulo-379386-the-beatles-cincuenta-anos-del-sueno
    http://www.is.gd/onkaPP
  • 0
Los Beatles no fueron solo una mercancía prefabricada. La maestría compositiva de Lennon y McCartney logró crear canciones que expresaban el sentimiento de júbilo y alegría de la juventud de un mundo que salía de la pesadilla de la Segunda Guerra Mundial. / AFP Los Beatles no fueron solo una mercancía prefabricada. La maestría compositiva de Lennon y McCartney logró crear canciones que expresaban el sentimiento de júbilo y alegría de la juventud de un mundo que salía de la pesadilla de la Segunda Guerra Mundial. / AFP

Hacía sólo siete años atrás el Rock and Roll había puesto en evidencia que existía un continente juvenil que yacía inquieto bajo las rígidas costumbres de los mayores. Los movimientos de caderas de Elvis Prestley y los gritos de Little Richard habían reconectado a la juventud con el poder de los instintos, y despertaron los cuerpos que habían sido acallados por siglos de moral puritana en Norteamérica. Las guitarras eléctricas chispearon entonces por primera vez en los radios y televisores del mundo, para no callarse más.

Pero para 1962 buena parte de ese fenómeno se había enfriado. Elvis se había enlistado en el ejército, para luego ser domesticado por la industria del cine, y otros ídolos del rock murieron o fueron condenados al ostracismo por los sectores más conservadores de la sociedad estadounidense por ir más allá de lo permitido. Las canciones que dominaban las listas eran fórmulas repetitivas e insípidas. Y de repente, como si viniera de la nada, apareció un nuevo sonido que impactó los oídos y las consciencias del mundo, interpretado por un grupo llamado, improbable e inolvidablemente, The Beatles.

Lo primero fue una pegajosa melodía de armónica cortada por un estribillo repetitivo y simple: “love, love me do, you know I love you”. Después vinieron los “yeah, yeah, yeah” de canciones que trepidaban en la sensibilidad de los jóvenes como un regimiento de caballería, y posteriormente los tonos dulzones y oníricos que poblaron de colores las mentes de los que soñaban despertar. Ritmos excitantes, melodías novedosas que mezclaban influencias de todos los orígenes y arreglos musicales complejos pero fáciles de digerir: los Beatles lo tuvieron todo musicalmente hablando. Poco a poco fueron mostrando sus cartas a lo largo de la década de 1960, hasta que la faz de la música popular del siglo XX terminó por ser alterada definitivamente por este grupo de jóvenes que ni siquiera sabían escribir música en pentagramas.

Pero era imposible imaginar todo esto cuando, en 1962, los Beatles empezaron siendo solo un grupo juvenil con éxito en las listas. Sin duda, este éxito comercial se debió en gran medida a las acertadas estrategias de su manejador, Brian Epstein, un pulcro joven de familia judía dueño de una tienda de discos en Liverpool que tomó la música y el desparpajo de cuatro muchachos que apenas llegaban a los veinte años y los modeló hasta convertir al grupo en su propia fantasía sexual y comercial, sabiendo que ésta terminaría por seducir al mundo entero. Hoy, cincuenta años después de que todo empezara, hay que reconocer que el legado de Epstein es casi tan influyente como el de los propios Beatles, pues su concepto de la boys band, con remarcados caracteres individuales, cuidadosamente empacados y masivamente presentados al público ha seguido produciendo dinero por décadas en la industria del entretenimiento, desde Menudo hasta Il Divo.

Pero los Beatles no fueron solo una mercancía prefabricada. La maestría compositiva de Lennon y McCartney logró crear canciones que expresaban perfectamente el sentimiento de júbilo y alegría que invadía a la juventud de un mundo que salía de la pesadilla de la Segunda Guerra Mundial, donde la economía florecía sin mayores crisis y las comunicaciones y las tecnologías deslumbraban cada nuevo año con alguna novedad. La música de los Beatles se convirtió en la banda sonora perfecta de la era dorada del capitalismo del siglo XX, y tal vez allí radique una de las razones de la fascinación por ellos que pervive hasta el presente.

De manera concordante, su actitud irreverente y juguetona frente a la vida encarnó una revolución cultural en las relaciones interpersonales e intergeneracionales sin precedentes en el mundo moderno. La década de los sesenta fueron la era de cambios por excelencia: la poesía beat, la revolución socialista, la liberación sexual, todo parecía pasar al mismo tiempo, y los Beatles eran ese modelo de juventud inquieta y atrevida que todos querían ser para disfrutar todo lo que la vida parecía ofrecer.

Por eso, los Beatles se convirtieron en un éxito sin precedentes ni consecuentes, un fenómeno de unas dimensiones para las que nadie estaba realmente preparado, ni siquiera los propios integrantes del grupo. Para ellos, llegó un punto en el que ya no se trataba de hacer música y tocar para audiencias, sino que se habían convertido en una máquina de producir felicidad y dinero que no podía parar. Se volvieron la adicción del mundo entero, y las grandes compañías detrás de su éxito los vendían caro y en mil presentaciones, desde Nueva York hasta Tokio. Mientras los jóvenes del mundo bailaban y perdían el tiempo, ellos trabajaban sin parar. Para 1965, Lennon ya cantaba “mi independencia parece desvanecerse en la niebla” y McCartney anhelaba un “ayer” en el que todos los sus problemas parecían tan lejanos. El sueño se había convertido en pesadilla.

John Lennon y George Harrison fueron los primeros en darse cuenta de la trampa del éxito y lucharon por mantener su individualidad y su derecho a la rebeldía en un medio que era a la vez terriblemente insaciable e infinitamente complaciente con ellos. Decidieron abandonar los conciertos y se despojaron de sus uniformes en 1966 para continuar sus experimentaciones en sus cabezas y al interior del estudio de grabación. Pero si algo detestan los mercaderes del pop es que sus actos se conviertan en personas, y los Beatles tuvieron que pagar un costo altísimo por defender su arte y sus intereses personales por encima del espectáculo de cuatro pistas en el que se habían convertido. McCartney desafió la hipocresía de la sociedad admitiendo que había consumido drogas y hasta el día de hoy no deja de ser criticado por ello. Lennon fue crucificado por la prensa y finalmente por un fanático estadounidense al insinuar que los Beatles eran más populares que Jesucristo. Pero a pesar de todo ello, los Beatles mandaron a la industria de la música a buscarse otros chimpancés amaestrados para complacer a las masas, y ésta, siempre adaptable, así lo hizo. The Monkeys, y docenas de bandas como ellos, aparecieron desde entonces para satisfacer el insaciable mercado del disco, mientras que los Beatles se volvieron artistas de grabación. Si no hubieron hecho eso, tal vez no hoy no estaríamos hablando de ellos.

Ahora nos parece evidente que su talento se haría visible en cualquier empresa que intentaran, pero cuando en 1967 los Beatles abandonaron los reflectores y se sumergieron en Abbey Road, la apuesta era sencillamente demasiado arriesgada y pocos creían que sobrevivirían. Sin embargo, los Beatles habían enseñado a sus seguidores a esperar siempre algo nuevo, a atreverse a ir un poco más allá con cada nueva canción. Y cuando Revolver, Sgt. Pepper y todos sus siguientes álbumes aparecieron, fueron recibidos con admiración y beneplácito por seguidores que ahora eran como ellos, que habían abandonado la adolescencia de helado de vainilla y pensaban en viajes a la luna y en la posibilidad de la destrucción global asegurada de la Guerra Fría. Ese fue uno de los más grandes encantos de los Beatles: impulsar a sus seguidores a crecer con ellos, a enseñarles a soñar sin miedo sueños nuevos cada vez.

Así como en la primera parte de su carrera los Beatles habían sido la histeria de las masas anónimas, en el período que va de 1967 a 1970 su música se convirtió en la brújula íntima de los millones de jóvenes que ahora devenían individuos. Las causas políticas de Lennon, la búsqueda espiritual de Harrison, o la eterna alegría rocanrolera de McCartney o Ringo Starr se convirtieron en opciones de vida tan válidas como cualquier profesión. Los Beatles habían enseñado a la juventud del mundo a cantar y bailar, y luego les habían mostrado el poder que radicaba en cada uno de ellos, los habían invitado a explorar las infinitas posibilidades que había al interior de cada consciencia. Y como alguna vez dijo el escritor Derek Taylor: este viaje que emprendieron los Beatles junto a sus seguidores fue el romance más grande del siglo XX.

La banda terminó en 1970 porque así tenía que pasar. Sencillamente no podía ser de otra manera. Para ser consecuentes con su propia filosofía de crecimiento y formación, los chicos de Liverpool tenían que tomar caminos separados cuando el momento lo exigiera. El sueño había terminado y ahora empezaba la vida, la de ellos y la de todos los demás.

Cincuenta años después de las primeras notas de “Love me do” en la radio, todavía vivimos en una sociedad modelada por el fenómeno de los Beatles. La industria del entretenimiento que ellos ayudaron a crear sigue siendo abrumadora y exasperante, y la comercialización banal de la cultura es la regla cotidiana. Pero la historia de los Beatles como una banda que pasó de los sótanos de Liverpool a los escenarios del mundo y de vuelta a la verdad del corazón sigue siendo la parábola por excelencia de la juventud y de los sueños renovados. Y como si eso fuera poco, sigue estando la música que hicieron, por supuesto, siempre la música. Por eso, siguen siendo historia: nuestra historia.

Por: Nicolás Pernett
  • Imprimir
  • Enviar
  • 18
18

Opiniones

Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión.
Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado.
Regístrese o ingrese aquí

Opciones de visualización de opiniones

Seleccione la forma que prefiera para mostrar las opiniones y haga clic en «Guardar» para activar los cambios.
Opinión por:

ELPOTRO

Sab, 10/06/2012 - 17:50
No fui de esa generación pero me gusta mucho algunas de sus canciones... The Beatles fueron leyenda...
Opinión por:

archerfreeman

Vie, 10/05/2012 - 22:14
Sin The Beatles la música no sería música, no habría explosión en los corazones solitarios, no habría psicodelia masiva, no hubiéramos madurado la poesía, no "vendríamos juntos" porque mañana nunca se sabe. The Beatles son el ayer, el hoy y seguirán trascendiendo. Larga vida a McCartney que esperamos su regreso.........Gracias por un legado de enorme valor musical, humano y psicológico.
Opinión por:

grancolombiano

Vie, 10/05/2012 - 22:06
Este REFRITO musical solo comprueba que la DECADENCIA CULTURAL ANGLOSAJONA ya es un hecho..............como no tienen nada mas que mostrar en el presente siglo les ha tocado contentarse con recordar la efimera gloria de estos improvisadores que vieron magnificada sus mediocres composiciones por la verdadera novedad de la epoca de los 60 que era la radio y television masiva.................tuvieron mayor valor artistico estrellas originales como Elvis Presley o Sandro de America...............
Opinión por:

nelinho

Sab, 10/06/2012 - 12:40
Parece que al Gran Colombiano lo que le llama la atención y lo que sí es un elemento para mostrar es el movimiento cadencioso de las pelvis de Sandro y de Elvis...
Opinión por:

nelinho

Vie, 10/05/2012 - 18:01
Nací con ellos y agradeceré hasta el fin de mis días al Supremo Creador de haber podido conocer y coleccionar la música que invariablemente es ya clásica.
Opinión por:

EnergyOnly

Vie, 10/05/2012 - 11:59
50 Años y aun adorando a Satanas estos beatles. Estos son como cualquier banda, la publicidad y los medios manejados por los masones y los iluminati, los pusieron en primera plana. _____ Foristas, por que no investigan primero lo que es Programacion Neurolinguistica, en Videos Musicales, Fotos Comerciales, Peliculas, etc. Todos los medios de comunicacion y publicidad, de propiedad de los iluminati (Masones), estan al servicio de todos estos cantantes, actores, bailarines, etc. pero deben pagar su cuota y adorar al dios (Satan) de un solo ojo con todo y su piramide. O si no, p´a fuera, para la muestra miren a Juanes.
Opinión por:

Budgie

Vie, 10/05/2012 - 17:38
Una muestra clara del fanatismo apoyado en la ignorancia.
Opinión por:

anton chigurn

Vie, 10/05/2012 - 09:56
N. Pernett: Hablar de rock and roll implica hacerlo antes de rhythm and blues pues el primero no es más que un eufemismo blanco, para una expresión auténticamente negra. Ni Elvis 'Polvis' Presley ni Little Richard son los ejemplos más relevantes de lo que el irresponsable disc-jockey de Chicago, Alan Freed, llamó 'R&R' refiriéndose al órgano sexual de los 'niggers', como peyorativamente se les decía en la época (1955). Como diría el propio John Lennon "si existiese otro nombre para R&R, ese nombre sería Chuck Berry". Y por ahí derecho, Fats Domino, a quien Elvis fusiló con el '1,2,3,4'; Mama Thornton, a quien Elvis le robó su 'Hound Dog' y nunca dio un crédito; Joe Turner, el mejor cantante de blues y de R&B de todos los tiempos, según encuesta de Metronome, hecha por el blanco S. Dance...
Opinión por:

Ringo Starr

Vie, 10/05/2012 - 09:12
Love, love me do you know I love you I´ll always be true so please love me do wo ho love me do (bis) Someone to love somebody new someone to love someone like you Love love me do.....
Opinión por:

AIfonso Cano

Vie, 10/05/2012 - 09:00
Pasaran otros 50 años, y los Beatles seguirán siendo recordados como hoy...
Opinión por:

andreslopezeco

Vie, 10/05/2012 - 08:30
Una gran influencia en el mundo entero. la mejor muestra de ello es el lenguaje y la critica de los comentarios de este articulo. notese la decencia de todos los que escriben y comparela con cualquier otro articulo y la diferencia saltará a la vista. se ve lo que el reggeton ha dejado en el lenguaje de todos mientras que los beatles nos dejaron un legado de sueños, amor, fraternidad.... que diferencia!!
Opinión por:

Budgie

Vie, 10/05/2012 - 07:21
Beatles forever!! Siempre serán los músicos más importantes del siglo veinte.
Opinión por:

hozcardios

Jue, 10/04/2012 - 22:51
ola...fantasticos.......!!!!!!!
Opinión por:

el-apatria

Jue, 10/04/2012 - 22:08
Los Beatles fueron y son la mejor banda que haya existido hasta ahora, no solo por la complejidad de su musica sino por que mostraron ese gran ideal al cual fueron totalmente leales
Opinión por:

Budgie

Vie, 10/05/2012 - 07:26
Hoax lo invito a que escuche I am the warlus o Strawberry fields forever para qué se entere que se quiere decir con complejidad musical. Pero hay más en su repertorio. Lo mejor, es que son canciones que hoy siguen insuperables.
Opinión por:

Hoax

Jue, 10/04/2012 - 23:21
El resto sólo es un negocio.El modelo de industria musical que hoy está muriendo se estableció gracias a grupos como éste, en donde se vendian hasta loncheras con sus caras.El mundo ha cambiado y su música está vigente, pero no sólo por las notas musicales, sino también por una complicada forma de organización corporativa que se resiste a cambiar frente a otros formatos como los digitales.Para mí The Beatles son un grupo más del montón.Personalmente prefiero otros grupos.
Opinión por:

Hoax

Jue, 10/04/2012 - 23:15
¿La complejidad de su música? En cada compañia discográfica hay un grupo de personas que se encargan de mantener el producto (así le dicen en la industria) vigente en el mercado.Cuando el grupo todavia está activo se organizan tours, entrevistas y apariciones en distintos medios, los cuales son pagados por el grupo y la compañia discográfica, los cuales se restan del dinero que reciben.Cuando el grupo está inactivo este grupo se encarga de reciclar cualquier cosa que han hecho, y deben convertirla en la gran novedad: Bootlegs,Re-edits, B-sides, Libros y Merchandise en general.Aquí también se aprovecha para promocionar por medio de programas en Tv y documentales, el culto a la personalidad de sus integrantes y si están muertos mejor.The Beatles son buenos para los que gustan de su música.
Opinión por:

killthepoor

Jue, 10/04/2012 - 21:27
Más celebración haré cuando sean los 50 años de The Velvet Underground and Nico. Si, los Beatles son relativamente buenos, pero el silencioso mas influyente estallido de VU es mucho más importante que Love Me Do para el desarrollo de mucha música popular posterior a ellos. Creo yo.

Publicidad
Publicidad
Suscripciones El Espectador

Edición impresa

Suscríbase
 
Círculo de experiencias

ACTIVE LA LLAVE DE SUS PRIVILEGIOS

Beneficios para suscriptores

CONÓZCALOS
 
 

El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones de COMUNICAN S.A. Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial,así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2013