14 Nov 2012 - 4:44 pm

Tatiana Santo Domingo y Andrea Casiraghi

Embarazo de Tatiana Santo Domingo, al mejor estilo Grimaldi

La joven y Andrea Casiraghi decidieron tener su hijo primero y después casarse.

Por: Mábel Galaz, El País de España
  • 0Compartido
    http://www.elespectador.com/entretenimiento/arteygente/gente/articulo-386997-embarazo-de-tatiana-santo-domingo-al-mejor-estilo
    http://tinyurl.com/b9v3ku5
  • 0
Foto: Efe
Tatiana Santo Domingo y Andrea Casiraghi, hijo de la princesa Carolina de Mónaco, en 2008.

Los Grimaldi llevan años tratando de afianzar su dinastía entre las grandes casas reales de Europa, aunque lo suyo sea un Principado que sobrevive por las ventajas fiscales que ofrece a sus ciudadanos. Para ello de vez en cuando sacan todos sus oropeles y celebran por todo lo alto los acontecimientos de la familia.

En julio de 2011, por ejemplo, celebrando la boda de Alberto con la nadadora sudáfricana Charlene Wittstock tras años de preocupante soltería. Hace tres meses fue Carolina quien anunció en un comunicado oficial que su primogénito, Andrea se había comprometido con Tatiana Santo Domingo, una rica heredera colombiana con la que sale desde hace más de siete años.

Extrañó entonces que no se precisara la fecha del enlace como suele ser habitual. En la nota no había ni tan siquiera una pista de si la boda iba a ser en invierno, primavera o verano. A lo extraño de esta comunicación se unieron los rumores de embarazo de Tatiana que se paseó por playas, barcos y lujosas terrazas luciendo amplios ropajes y algunos kilos de más. Hace tiempo que había insistentes rumores de que Tatiana no había engordado por pasarse en la mesa, que la nueva princesa de Mónaco estaba esperando un hijo.

Ha sido esta semana en Madrid, cuando la casi nuera de Carolina de Mónaco ha confirmado la nueva. 'Estoy feliz', respondió a la pregunta sobre su embarazo. No hacía falta confirmar nada, el cuerpo de Tatiana era la mejor de las evidencias. Está embarazada de seis mes, es decir dará a luz a primero de año. Tatiana sí puso fecha a su boda: será en verano. La pareja ha decidido tener su hijo primero y después casarse algo cada vez más normal en las parejas normales, pero todavía infrecuente en las llamadas casas reales.

Andrea, el hijo mayor de Carolina y Stephano Casiraghi es ahora mismo el heredero del Principado. Al no tener hijos dentro de matrimonio Alberto, él es por ley el llamado a mantener viva la llama de Mónaco. Y es que el príncipe de los monegascos tiene dos hijos reconocidos fuera de su matrimonio con Charlene, un niño y una niña de madres diferentes. Con su hija Jazmine Grace, de 20 años, el príncipe posó hace unos días en Nueva York en una gala a la que también acudió su esposa. Todo transcurrió con aparente normalidad. No hay fotos en cambio de un posado con Alexandre de siete años, fruto de una relación con una azafata de Air France, Nicole Valérie Coste, nacida en Togo, a la que conoció en un vuelo Niza-París. Estos hijos de Alberto aunque reconocidos no heredarán a su padre por no haber nacido dentro del matrimonio. Así que mientras se aguarda el anuncio de un embarazo que no llega de Charlene, todos los ojos siguen puestos en Andrea y ahora en el hijo de espera con Tatiana.

Andrea se parece a su padre físicamente pero posee la rebeldía de antaño de su madre. Vive entre Nueva York, París y va de visita a Montecarlo. No se le conoce ocupación laboral. Es de esos personajes de la prensa que parecen siempre vivir de vacaciones. Los Santo Domingo son el clan que encabeza la jet-set de Colombia. El patriarca Julio Mario Santo Domingo, formó un emporio industrial que en su mejor época llegó a tener 140 empresas, como Bavaria -una de las mayores cerveceras del mundo-, la aerolínea Avianca, la aseguradora Colseguros, el canal Caracol Televisión, el diario El Espectador y la operadora Orbitel.

Carolina siempre ha visto bien esta relación. Dicen que a la princesa le ha movido siempre más el dinero que el corazón. Por eso no se ha divorciado de Ernesto de Hannover pese a que hace años que viven separados. Quizá a Carolina, a las puertas de cumplir 56 años, le hubiera gustado una boda real para su hijo. Aunque quizá nada más real que esta boda.

Relacionados

  • 0
  • Enviar
  • Imprimir
Publicidad

Suscripciones impreso

362

ejemplares

$312.000 POR UN AÑO
Publicidad
Ver versión Móvil
Ver versión de escritorio