"Por ver televisión gringa todo el tiempo, vamos a perder nuestra identidad": Robinson Díaz

El paisa repasó sus orígenes, recordó a los suyos y contó sus deseos más íntimos.

Arrolladoras como sus facetas, así son las respuestas del actor colombiano.

¿Una herencia de sus padres?
La verraquera, la responsabilidad y la honradez.


¿Qué lo emputa?
Eso de usted no sabe quién soy yo ... Y la clase dirigente de este país.

¿De qué sufre?
Me aburro muy fácil y rápido.

¿Qué lo pone contento?
La risa del público.

¿Qué país le dejaría a sus nietos, si llegara a tenerlos?
Me gustaría dejarles un país en donde uno pueda comer chorizo en cualquier carretera.

Un maestro.
Cristóbal Peláez, Teresa GutiÉrrez, Enrique Carriazo, ADRIANA ARANGO.

¿Qué fue lo más difícil de hacer Tiro de gracia, su última actuación para Caracol Tv?
La parte física y la memorización. Durante ocho meses me la pasé trabajando, estudiando los personajes y durmiendo para poder descansar.

¿Su mayor logro?
Ser el actor antagónico y el protagónico en una misma serie.

Una canción para bailar.
El Cantante, de Héctor Lavoe.

¿Qué lo inspira?
El silencio.

Un político colombiano honorable.
Ninguno.

Un equipo de fútbol.
Siguiente pregunta.

Un dibujo animado.
Boggie el aceitoso, de Roberto Fontanarrosa.

Un superpoder que le gustaría tener.
Poderme fundir en los personajes.

Si pudiera elegir, ¿en qué actor reencarnaría?
En Robinson Díaz.

¿Qué queda de Carlos Alberto Buendía, protagonista de La mujer del presidente (1997)?
Siguiente pregunta.

Un compañero inseparable.
Adriana Arango.

Un jugador que admire de la actual selección Colombia
A todos.

¿Con quién se daría golpes en un cuadrilátero y guantes de boxeo?
Conmigo mismo.

Una grosería muy suya.
¡Malparido!

Una palabra que le guste.
Trabajo.

¿Cuál es la última película que se vio?
No country for old men , de los Hermanos Coen. Me encantó.

¿Qué lo entretiene?
La lectura. Leo desde la revista Vea hasta El nombre de la rosa.

¿Qué lo desvela?
Mis caricaturas para El Espectador.

Un remedio para combatir la tusa.
El perdón.

Si se encontrara a otro Robinson Díaz, ¿con qué le jodería la vida?
Con la nariz.

¿Qué cambiaría de usted?
La ansiedad.

Una deuda.
No tengo deudas con nadie.

Un piropo que le hayan dicho.
Quien fuera amanecer para ver a ese gallo cantar.

Una locura que le hubiera gustado hacer en la vida y que ya no hará.
Las he hecho todas.

Un vicio.
Fumar.

¿Quién es el mejor actor colombiano en la actualidad?
Robinson Díaz.

¿Una producción en la que haya actuado y volvería a actuar?
En El Cartel.

Una telenovela colombiana para ver una y otra vez
El doctor Mata.

Algo muy suyo de cuando era anónimo.
Sigo siendo el mismo, con el niño curioso por dentro y el que quiere salir adelante.

Un lugar donde le gustaría que lo cogiera el último día de su vida.
En la quebrada donde voy con frecuencia, en Envigado.

¿Qué extraña de los años 90?
El cuidado de la historias en la televisión.

Una enfermedad de las producciones colombianas.
Nos vamos a quedar sin cuota de pantalla por ver televisión gringa todo el tiempo y vamos a perder una cosa maravillosa, que es nuestra identidad.

¿Para cuándo la dirección de una serie?
No me interesa.

¿Teatro o televisión?
Ambas.

Un mensaje para su colega fallecido Frank Ramírez.
Que descanse viejo cagaseco culichupao. ¡Y que lo quiero mucho!