Colombiano Jhonny Hendrix Hinestroza, premiado en Venecia por "Candelaria"

El cineasta recibió el premio al Director GdA 2017 en el marco de la Venice Days, sección paralela al festival que se realiza en estos días.

El director Jhonny Hendrix Hinestroza.Cortesía: Sergio I. Rodríguez / Laboratorios Black Velvet

Jhonny Hendrix Hinestroza recibió el Premio al Director GdA 2017 en el marco de la sección Giornate degli Autori, también conocida como Venice Days, sección paralela al Festival Internacional de Cine de Venecia que se lleva a cabo hasta el próximo 9 de septiembre. (Galería Festival de Venecia 2017 en 30 imágenes).

El jurado presidido por la directora iraní Samira Makhmalbaf y compuesto por miembros del proyecto 28 Times Cinema, del que hicieron parte 22 jóvenes cinéfilos procedentes de países de la Unión Europea, premiaron al colombiano tras presentar la película "Candelaria".

"Este es uno de los raros casos en que una película transmite generosidad y calidez al público, mostrando una forma poco convencional de redescubrir el amor entre dos ancianos luchando por sobrevivir en Cuba. En su forma visual, la película pone juntos a dos actores excepcionales, una cinematografía cargada de sentido, los colores cálidos latinos, un desarrollo de la historia inesperada y un profundo mensaje social", dijo Makhmalbaf sobre el reconocimiento que entregó este viernes. 


Giornate degli Autori


Amor contra las adversidades en la vejez

El colombiano Jhonny Hendrix Hinestroza llevó al Festival de Cine de Venecia su "Candelaria", una cinta muy personal sobre "la impotencia" que siente la vejez ante el empuje de la juventud y la importancia del amor ante los problemas de la vida.

Hinestroza (Quibdó, 1975) compitió con su tercer largometraje en las Jornadas de los Autores, una sección autónoma de la Mostra de Venecia que premia "la innovación, la investigación, la originalidad expresiva y la independencia productiva".

Su obra es la historia de amor de dos septuagenarios, Candelaria (Verónica Lynn) y su esposo Víctor Hugo (Alden Knigth) que viven de forma deprimente en La Habana de 1994, en el crítico "periodo especial" tras el bloqueo y la desintegración de la Unión Soviética.

Todo cambia cuando la mujer encuentra entre las sábanas de un hotel en el que trabaja una cámara de video, un objeto que aprende a usar y que utilizará para grabarse bailando, besando o haciendo el amor con su pareja, reavivando los sentimientos que les unen.

Sin embargo, un día pierden la cámara, que se había convertido en su principal distracción, y acaba en manos de unos contrabandistas, lo que pone en jaque la historia de los ancianos.

El autor cree que la suya es una historia sobre "la impotencia de la vejez" ante un mundo de jóvenes y sobre la capacidad que el amor ofrece para afrontar las adversidades, explicó a Efe.

Es una película muy personal porque guarda relación con "un amor incondicional que se fue" de su vida, señala, y porque surgió de ver cómo su padre, antaño "muy activo y sagaz", se amargó al jubilarse e "hizo de su casa una cárcel".

Además, está basada en una historia real que conoció en un viaje que hizo a Cuba sobre una pareja de ancianos sin hijos que superaron la brutal crisis del denominado "periodo especial" juntos.

En la cinta se muestra el cuerpo de la anciana desnudo, se detalla su sexualidad, con una intención: "el cine y el mundo olvidan a los viejos y les imagina con tristeza, pero vemos con simpatía la desnudez de los niños. Las arrugas no se esconden, son naturales", refiere.

"Solo miramos la belleza de la juventud. 'Candelaria' sirve para advertirnos de que ahí vamos a llegar todos, si tenemos fortuna", agrega.

Asimismo, la obra de Hinestroza tiene un marcado trasfondo político, al desarrollarse en la Cuba de aquellos años, en un "momento de pobreza y tristeza económica".

Sin embargo, en su opinión, "no importa dónde estés porque siempre va a haber alguien que se aproveche de la situación, que explote al otro", subraya, en relación con el hecho de que los ancianos sean extorsionados por los contrabandistas.

"Hasta en el socialismo hay fuertes y débiles, también es una economía del más fuerte", consideró.

El cineasta, autor de la aclamada "Chocó" (2012), asegura que su presencia en las Jornadas de los Autores de Venecia supone una "alegría total", aunque al mismo tiempo reconoce que no hace cine por los festivales, sino por contar sus sentimientos.

No obstante, celebra que su selección en este prestigioso certamen italiano significa que algo está "haciendo bien" y "motiva y da el espaldarazo para seguir haciendo cine en Colombia" donde, dice, "muchos directores con talento importantísimo no logran viajar".

A Venecia llegó otro colombiano, Juan Sebastián Mesa (Medellín, 1989), que compite en la sección Horizontes, la segunda más importante de la Mostra, con su corto "Tierra Mojada", después de ganar el año pasado un premio de la crítica con "Los Nadie".