Pamela de Telepacífico

La chica trans que cumplió su sueño en televisión

La historia de la presentadora y directora artística de “Tu Valle de mil colores”, el primer “reality” de la comunidad LGTBI que les permitirá a los ganadores formarse como artistas.

Pamela recorre con un equipo de producción de Telepacífico municipios del Valle como Tuluá, Yumbo y Buga, entre otros, en busca del talento artístico LGTBI. / Cortesía Telepacífico

De sus 41 años, Pamela Bocanegra, una chica trans caleña, lleva 36 bailando. Empezó a los cinco en un grupo de folclor cuando todavía era Edwin y se ganaba todos los concursos de danza que organizaban en las fiestas infantiles. Su sueño era aprender y convertirse en profesional para hacer parte de una compañía. Por aquella época no había muchas academias para hacerlo. Aun así, tuvo la fortuna de entrar a una de esas agrupaciones y participar en espetáculos de carnavales en Juanchito y en ferias de Cali. Su talento también le permitió ser parte de los bailarines de la serie Azúcar, que se rodó en el Valle en los noventa y que contó con la dirección de Carlos Mayolo. Curiosamente por ese tiempo también alternó con personajes como Marbelle, quien estaba empezando su carrera, o con Xuxa cuando estuvo de gira por la ciudad, con un show imitando a la agrupación española Locomia, porque había resultado ganador en un concurso del canal Telepacífico.

Lo del baile fluía, lo que no se daba tan fácil era mostrar abiertamente que Edwin en realidad quería dejar de existir para que Pamela, que solo aparecía de noche en presentaciones, se mostrara de día sin temor. “Trabajé en una discoteca LGTBI, era director artístico y me contrataban para shows en Buenaventura, Pereira y Medellín. Estuve allí como tres años. En esa época tenía pelo largo y sentía discriminación. Yo mismo decía trans jamás, porque era mal visto, y se prestaba para burlas”. Hasta que su madre descubrió en unas fotos la realidad. “Supo que era transformista porque me vio vestido de mujer, se afectó mucho porque se imaginó lo peor, que podía caer en la prostitución, pero con el tiempo me apoyó, supo que yo no tomaba alcohol, ni me gustaron nunca las drogas”. De ahí en adelante Edwin, que poco a poco fue convirtiéndose en Pamela, sintió discriminación solo fuera de su casa. El nombre fue el resultado de la causalidad y la sugerencia de un conocido. Antes de subir a un show le preguntaron como quería llamarse, “alguien dijo que tenía cara de Pamela y así me quedé”.

Adiós a Edwin

También estuvo presentándose en un espectáculo en uno de los festivales iberoamericanos de teatro en Bogotá. Hasta entonces su familia pensaba que la danza sería solo un pasatiempo, tanto que estaba a punto de entrar a estudiar ingeniería química en una universidad, gracias a la ayuda de un hermano que vivía en el exterior, cuando se encontró con una propuesta para viajar a Alemania que cambiaría su vida para siempre.

“En esa época, mamá me dijo: “¿A qué se va?”. Yo le dije no sé, a lavar platos, a bailar, a lo que sea. Tenía el ofrecimiento de estar tres meses en casa de un amigo, no más. Llegué a comienzos de enero del 98 y unos días después ya era la portada de un periódico de Hamburgo, porque fui el ganador de un concurso de talento en un cabaré”.

Tenía 22 años y así obtuvo trabajo y legalidad. Aprendió alemán y comenzó a despojarse poco a poco de Edwin; ya se dio licencia para salir vestida de mujer. En época de vacaciones vino a Colombia. Sería la última vez que lo verían como Edwin, pero con marcadas muestras de que Pamela ganaba terreno. “Ya tomaba hormonas, tenía el pelo largo y me maquillaba”. Luego vendría la operación y el cambio de nombre definitivo, que logró hace unos doce años. Aunque actualmente está sola, revela que también en Alemania supo lo que era una relación sentimental normal, sin clandestinidad.

“He tenido varias parejas alemanas: un coordinador editorial de una revista, un militar y un empresario. Allí es distinto, te invitan y te tratan como una dama, te presentan su familia. Aquí en Colombia es más complejo, son más moralistas, les gustan las citas a escondidas. Lo otro es que los hombres les tienen miedo a las mujeres que saben a dónde van. Yo necesito una pareja seria y adulta, que también sepa para dónde va”.

El diseño y la presentación

Pamela lleva más de una década paseándose entre Colombia y Alemania, pero admite que siempre con el sueño de poder trasferir su conocimiento a otros de su comunidad. Su sueño coincidió con la iniciativa de inclusión social de la actual gobernadora del Valle, Dilian Francisco Toro.

“La conocí el año pasado y me dijo que yo era el prototipo trans que le gustaría para su proyecto incluyente. Inicialmente me invitó a hacer parte de la pasarela Inclusión 2016, que tenía a la comunidad LGTBI, indigentes, privados de la libertad y personas con discapacidad. Fue una gran oportunidad para mí porque, aunque también estudié diseño y elaboro mis trajes para espectáculos, nunca había hecho una colección completa de 12 trajes”. Pamela debutó en la pasarela como creadora el año pasado y luego la gobernadora le anunció que era tiempo de apoyar a su comunidad mediante un reality distinto.

Así se cristalizó Tu Valle de mil colores, el programa con el que viaja por el Valle del Cauca en busca de talento e historias de vida de su comunidad. Los relatos se conocerán en los capítulos que se emiten a partir de esta semana a las 5 p.m. por Telepacífico. Inicialmente serán 40 participantes, para luego llegar a 15 finalistas, que tendrán como premio lo que Pamela siempre soñó: becas para prepararse y convertirse en artistas profesionales.

Para la presentadora, el programa también es una oportunidad para ver lugares del Valle del Cauca y destacar su cultura e idiosincrasia. Al terminar el reality, Pamela sueña con invitar a algunos de estos artistas a conformar una nueva compañía para mostrar un espectáculo en Alemania, a donde regresará a finales de año.