La banda fue creada en 1987

Los “2 Minutos” que no cambian

La agrupación de punk rock de Argentina “2 Minutos” estuvo en el escenario de Rock al Parque, después de 20 años de haber pisado por primera vez el país.

La tristeza y la alegría de sus canciones se escucharon en Bogotá. / David Schwarz

Después de 20 años, la agrupación 2 Minutos hizo que Colombia se acordara de la noche del jueves de 1997, cuando presentaron su tercer disco Postal 97 en el país. Volvía para estar en uno de los conciertos más grandes en Colombia, Rock al Parque, una agrupación que había hablado de las injusticias sociales, de las vivencias de los integrantes y de lo que comúnmente le podía pasar a una persona que sintiera que no estaban en el tiempo que era.

Muchos de sus seguidores se acuerdan de canciones como “Odio laburar”, “Amor suicida”, “14 botellas”, “Barricada”, “Otra mujer”, “Como caramelo de limón”, “Demasiado tarde”, “Pelea callejera” y “Ya no sos igual”. Estos temas forman parte de su primer álbum Valentín Alsina, en el que le hicieron un homenaje a la ciudad donde se formaron, en el sur de Buenos Aires. Con este disco consiguieron vender alrededor de 50 mil copias y ser denominados banda revelación del suplemento , de Clarín.

El debut, realmente, de la banda, aunque fue creada en 1987, ocurrió en 1989, en época de hiperinflación en la Argentina, cuando Raúl Ricardo Alfonsín dejaba el Gobierno y asumía la presidencia Carlos Menem.

2 Minutos comenzó como un cuarteto integrado por Walter Mosca Velázquez en la voz, Indio en guitarra, Alejandro Papa Ainadjian en bajo y Marcelo Ares en batería.

La agrupación consiguió plasmar la realidad del barrio, en donde las letras y la voz desafinada importaba tanto porque eran acompañadas de instrumentos como batería, guitarra y bajo, una mezcla de hardcore y punk rock.

Ellos hacían que las ciudades hablaran, que su país fuese una representación de lo que pasaba en Latinoamérica en los años 90 y que se escuchaban por estos cuatro jóvenes.

Ellos pasaron a estar en conciertos de bares y de momentos de amigos, hasta 1994, cuando abrieron, junto con Attaque 77, el concierto de Motörhead y Ramones, en el Estadio Vélez Sarsfield y lograron estar frente a más de 45.000 espectadores.

Así fueron avanzando, año por año, reconociendo ya las vivencias de lo que podía pasar en todo el mundo y plasmarlas en canciones. En 1995, realizaron su primera gira por Norteamérica, y fue el primer grupo argentino de punk que actuó en los Estados Unidos, en el legendario CBGB (club emblemático del punk rock y la new wave).

Entre melómanos y curiosos, así se podría definir la banda. Aunque su música esté catalogado en el punk rock, ellos han hecho que su música trascienda del género y haga un recorrido por la historia. Reconocieron en una entrevista que la agrupación siempre trabaja con alegría pero a la vez con mucha tristeza.

“Estás contento con el trabajo que hacés, pero triste por lo que pasa. No le quiero poner la palabra serio, sino triste; estás angustiado, te sentís impotente, es una forma de descargar y eso se nota en el disco”.

No sólo se queda la tristeza y la alegría en un solo disco, estas sensaciones recorren cada una de sus canciones, que pasan desde la protesta hasta la diversión, algo típico de las agrupaciones que se han formado para hablar en voz alta y con instrumentos que hacen vibrar a los inquietos, todos esos que esperaban que se levantara una voz mientras el puño permanecía arriba y firme.