Disciplina, la clave de Juan Pablo Raba

El colombiano, que vive en Estados Unidos desde hace más de cinco años en compañía de su esposa, Mónica Fonseca, y su hijo Joaquín, habla de su nuevo personaje en la serie "Six" de History y sus proyectos profesionales.

Juan Pablo Raba quiere hacer un homenaje a los soldados estadounidenses con su personaje en “Six”. Cortesía History

¿Cómo llegó al elenco de “Six”?

Estaba en Los Ángeles, curiosamente haciendo casting para otro proyecto, y en ese momento iba a coger un avión, pero mi agente me pidió quedarme unos días más porque había salido otra audición que le parecía interesante. Una prueba llevó a la otra y me hicieron la oferta para pertenecer al elenco.

¿Fue difícil construir a Buddha, con la personalidad fuerte que caracteriza al militar estadounidense?

Realmente, todos tienen características diferentes. Hay una imagen que todas las personas tienen del militar, pero podría decirse que es un cliché. Lo bonito de esta serie fue poder mostrarlos como hombres de familia y ciudadanos. Eso es interesante, porque nos obliga a buscar una interpretación mucho más profunda.

En “Six” grabaron en selvas y lugares alejados. ¿Podría ser el personaje más difícil de su carrera actoral?

A nivel físico sí, porque nunca había hecho un personaje así. Durante la preparación tuve un entrenamiento muy intenso y filmar las operaciones militares fue muy pesado. Una de las exigencias de los productores era llevar todo el equipamiento real, chalecos antibalas, cascos, todo eso pesa 30 o 35 kilos, y moverse durante 15 o 16 horas al día es complejo.

¿Encontró algo de Buddha que haga parte de su personalidad?

Creo que hay algo en mi personalidad que de alguna forma tienen los militares, y es la disciplina. Antes no lo era, pero aprendí a serlo. Gracias a ella, los militares pueden conseguir sus objetivos. Son personas que constantemente están preparándose física, espiritual y mentalmente.

¿Qué fue lo más complicado de la grabación de esta temporada?

Es un proyecto muy exigente a nivel físico, jamás me había enfrentado con algo así. Nos mandaron a hacer un entrenamiento especial a San Diego (California), que fue muy denso. Además de la filmación, que también fue dura. Nos pidieron que pasáramos por un entrenamiento similar a la realidad de los militares y los elementos que usábamos eran verdaderos. Grabar las partes de las operaciones militares era pesado.

Eso hacía que fuera más auténtico.

Sí, esa era la idea. Las emociones son auténticas, es un cansancio real causado por esa intensidad del trabajo. Para los asesores era muy importante que realmente nos moviéramos como ellos. Cuando ves una película en la que los militares se mueven a toda velocidad, saltan y corren, es mentira. Tú con un equipo de ese peso no te puedes mover rápido ni fácil. Es algo muy interesante.

¿Están grabando ya la nueva temporada?

Sí, estamos filmando en Vancouver (Canadá), porque a la primera temporada le fue muy bien. La gente respondió y estamos muy felices de hacer de esta secuela algo mucho mejor.

Sus últimas producciones han sido por fuera de Colombia. ¿Planea volver al país a hacer cine o series?

Sin duda. Nunca he estado cerrado a la posibilidad de volver a mi país. En estos cinco o seis años que llevo fuera he intentado coordinar varios proyectos en Argentina y México, incluso hubo un proyecto teatral en Brasil. Desafortunadamente, por tiempo no se ha podido, pero gracias a Dios no he parado de trabajar en Estados Unidos. Latinoamérica es mi territorio, mis raíces, y hay mucha gente allá con la que me encantaría trabajar.

¿Qué le permitió consolidar su carrera actoral en el exterior?

Creo que aún no está consolidada, pero tengo la fortuna de decir que soy un actor que trabaja y tiene varios proyectos encima. Tengo muy buenas oportunidades y estoy esforzándome para posicionarme en un mercado complicado. Además tengo la fortuna de estar acompañado de mi familia, Mónica y Joaquín, porque su tranquilidad y su apoyo son fundamentales para mí.