El programa ya se adelantó en cuatro ciudades

Microempresas por la paz

María Lucía Castrillón lidera una iniciativa para fomentar la creación de pequeñas empresas en regiones afectadas por el conflicto.

María Castrillón dirige Propaís. / Óscar Pérez

¿Cómo surgió “Tengo un proyecto, hagámoslo realidad”?

La Alta Consejería para el Posconflicto estaba buscando una forma de responder a la gran cantidad de personas que tienen proyectos de emprendimiento en las regiones afectadas por la guerra. Ellos conocían la experiencia de Propaís apoyando a las pequeñas empresas. Juntos empezamos a crear alianzas para que esos proyectos se hagan realidad.

¿En qué consisten las ruedas de negocios que adelantan?

Al principio llegamos con técnicos para trabajar con los emprendedores y con las asociaciones campesinas para estructurar sus iniciativas. Eso nos permitió hacer un banco de proyectos en Montería, en Cúcuta, Florencia y Cauca. El segundo paso fueron los Encuentros por la Paz, en los que convocamos a las regiones posibles cooperantes.

¿Cuál es la dinámica en los Encuentros por la Paz?

Durante el primer día hacemos un mercado en el que los campesinos de la región exhiben sus productos y proyectos. También hay una agenda académica sobre las posibilidades que existen para hacer empresa. En el segundo día hay un encuentro con financiadores, porque no llegamos con recursos, sino con una plataforma para que la gente haga conexiones.

¿Qué tan exitosas han sido esas jornadas?

Asistieron entre 2.500 y 3.000 personas en cada una de las regiones. Fueron 300 asociaciones con proyectos productivos en cada una y nos acompañaron alrededor de 60 inversores, entre los que estaban Naciones Unidas, el Programa Mundial de Alimentos, Procolombia y la Agencia de Desarrollo Rural.

¿A qué tipo de proyectos está destinado el programa?

No está cerrado pero los proyectos son, principalmente, agroindustriales. Queremos apoyar a personas que quieren salir de las actividades ilícitas mediante la sustitución de cultivos. Para que eso sea viable es muy importante ofrecer espacios para que hagan contactos y consoliden su proyecto productivo.

¿Piensan llegar a otros lugares del país?

Esa es la expectativa. La acogida del proyecto fue muy buena. Generó mucha esperanza por sacar proyectos en zonas donde el conflicto fue muy fuerte. Independientemente de si la gente está de acuerdo o no con el proceso de paz, es un gran momento para poder construir tejido empresarial.

¿Por qué es tan urgente apoyar el emprendimiento en estas regiones?

Estas personas son quienes más de cerca han vivido el conflicto y todos deben tener oportunidades para trabajar y salir adelante. En las regiones hay mucha esperanza y no podemos dejar que eso se convierta en frustración, porque habríamos perdido una muy buena oportunidad y eso sería muy malo para el país.

Temas relacionados