Debate: El periodismo del posconflicto, retos y desafíos

hace 1 hora

La Colombia de Matthew O'Brien

El artista estadounidense recorrió el país durante once años y captó la cultura y la sensibilidad de sus habitantes.

¿Querer a Colombia se hace de contado o a crédito?

Yo diría que depende del individuo. Creo que he querido a Colombia de las dos formas.

¿Qué fue lo primero que supo del país?

La primera vez que escuché “Colombia” fue cuando era pequeño y hubo publicidad en la televisión sobre el café “Folger’s Mountain Grown. Es de Colombia, de donde viene el mejor café”.

¿Cómo se convirtió en fotógrafo?

La vida me fue formando. En la universidad estudié zoología. Pero trabajé y no me gustó. Me di cuenta de que no tenía tanta pasión para la ciencia. Tomaba cursos de fotografía en las vacaciones y practicaba mucho. Poco a poco fui mejorando, y cuando tienes pasión, practicar es un placer.

¿Qué ha sido lo más satisfactorio de registrar instantes maravillosos de un país?

Crear una imagen que representa lo que quería captar, la belleza de un paisaje, de un momento, la personalidad de alguien, o hasta representaciones de ideas culturales, porque para mí estas fotos reflejan mi personalidad, mis sensibilidades, y no es fácil crear una imagen que dé cuenta de todo ello.

¿Qué le han dicho sobre sus fotografías?

Es gratificante cuando la gente me dice que logré transmitir algo especial a través de las imágenes. Algunos me han comentado que yo veo algo especial en lo que la gente de aquí toma por cotidiano.

¿Cuáles fueron sus primeras fotos sobre Colombia?

Durante un Concurso Nacional de Belleza y el Reinado Popular de Cartagena. Vine por primera vez a Colombia en 2003 para hacer un proyecto explorando el país a través de los concursos de belleza. Como uno de ellos es un negocio que mueve mucha plata y tiene concursantes de todo el país y el otro es local y cuenta con pocos recursos, concursantes de barrios humildes, la mayoría de las cuales son afrodescendientes, pensé que se podría explorar no sólo el concepto de belleza, sino también temas sociales como la clase y el racismo.

¿Además de ‘No dar papaya’, qué otras expresiones le han llamado la atención?

“Qué mamera”, “mamando gallo”, “papaya puesta es papaya partida”. Y una que sólo la oí una vez, pero me encantó: “Más cumplida que novia fea”.

¿Cómo surgió la idea de hacer el libro?

Las primeras fotos en esta serie las hice en 2003. En 2010 regresé a Colombia con una beca y ya me había propuesto viajar por el país trabajando en el proyecto. En 2011 me parecía que tenía suficientes fotos de diversos temas para un libro lindo y con profundidad.

¿Cuántos años invirtió en el proceso de creación del libro?

Las fotos se hicieron a lo largo de once años, pero el libro en sí, en un año.

¿Este es un libro para colombianos o para todos los que quieran querer a Colombia?

Bueno, yo creo que el libro es para todo el mundo. Pienso que no hay que conocer Colombia para apreciar el libro. Siento que hay cosas universales que se transmiten en las fotos. Pero claro, los colombianos lo van a ver diferente y espero puedan apreciarlo, ya que son su país y su cultura los que están representados.

¿Qué fue lo más complicado para darle vida al libro?

El trabajar en tres continentes. Yo en los Estados Unidos ocupándome del contenido y el diseño, en Colombia estuvieron la editorial y el autor de la introducción, Juan Alberto Gaviria, y se imprimió en España. Muy complicado.