Smart Films: historias hechas con móviles

Yesenia Valencia es una de las organizadoras del evento que capacita y premia a realizadores audiovisuales que utilizan celulares para contar sus historias.

Yesenia Valencia además de actuar, estudia psicología. / Cortesía

¿De dónde nació la idea de hacer el festival Smart Films?

La idea es de Juan Beltrán, uno de los creativos de mi empresa Valencia Producciones. A él se le ocurrió hacer un festival de cine con celulares, luego de que hiciera el casting para El paseo 2, sólo con móviles. Hacer cine es muy difícil por los presupuestos, entonces pensamos en la posibilidad de que Smart Films fuera más que un festival y que fuera más incluyente, con el objetivo de democratizar el cine.

¿Qué condiciones se debe tener para participar en este festival?

Tener una historia en su cabeza. Smart Films tiene cinco categorías: la infantil familiar, en la que se busca que los papás hagan cine con sus hijos; la juvenil, que es para quienes quieran hacerlo con sus amigos del colegio; la aficionada, en la que puede participar cualquier persona; la profesional, que es mucho más exigente porque necesitan un guion, actores profesionales y un trabajo más detallista, y la Smartic incluyente, para personas con discapacidad.

¿Qué tiene de especial esta última categoría?

Ha sido muy bonita, porque nos han llegado historias contadas por ciegos, sordos y personas con discapacidad física, y realmente es maravilloso.

¿Cómo se escogen las películas que van a participar?

Primero se hizo una preselección entre los 1.116 cortos de 16 países que nos llegaron. Luego un comité curador, que son más o menos 30 personas, escogieron los 311 preseleccionados.

¿Cómo escogerán a los ganadores?

El formato de Smart Films es único en el mundo. Los festivales Movil Fest, en Budapest, y Smart Film Festival, en Toronto, son digitales, pero nosotros quisimos marcar la diferencia y tendremos el marco del festival del 22 al 25 de agosto.

¿Qué se hará en estos tres días?

Haremos un congreso sobre economía naranja, en el que estarán más de 60 invitados nacionales e internacionales, entre los que se destaca Gabor Bener, un director de fotografía que ilumina sus películas con el calor de la luz porque es ciego. Estará también Diego Santos, director de Twitter en Colombia; el actor argentino Gaston Pauls, entre otros. Los asistentes al congreso serán acreditados por la Universidad Externado.

¿Habrá un espacio para los cortos?

Los 311 cortos finalistas estarán en las salas de cine y después la gente podrá votar en la plataforma www.smartfilms.com.co. El 25 de agosto tendremos nuestra alfombra fucsia, donde entregaremos los premios.

¿Qué premios obtiene el ganador?

En la categoría infantil familiar se les entregarán $12 millones en regalos; en la juvenil, $14 millones en regalos; en la de aficionado e incluyente son $25 millones, y en la categoría profesional, $35 millones. En esta última se premian subcategorías a mejor guion, actor, mejor fotografía, vestuario y maquillaje, a quienes se les entregará el último celular HTC, colecciones de películas, entre otros artículos.

¿Qué consejo les da a las personas que quieran participar?

Hacemos una campaña de no a la competencia y sí a la creatividad, porque lo que pretendemos es estimularlos para que sigan haciendo cine. Buscamos alianzas, como la que tenemos con El Espectador, para que se proyecten los cortos en los que la gente habla de paz del conflicto y de reconciliación, y la recomendación es que todos tenemos una historia por contar y si tenemos el celular y los recursos, ya no hay una excusa para grabar, vale la pena hacerlo.

¿Qué temáticas son comunes en los cortos del festival?

Hemos visto muchas historias que nos han impactado. Cortos de jóvenes que tratan muchos temas de depresión y suicidio. Por eso espero que el año entrante haya más historias de reconciliación y de paz, para que el festival sea un reflejo de lo que le está pasando al pueblo colombiano.

Ahora hace un personaje en “Bloque de búsqueda”...

Hay personajes que uno como actor los disfruta mucho y hay otros en los que es el público el que los disfruta, entonces es muy chistoso porque la gente se identifica mucho con “Estelita”. Ha sido muy interesante cómo la gente se acercó más a ella gracias a mí. Hay otros personajes donde me odiaban y no me querían, pero se les olvidaba rápido y este personaje generó mucho amor, que logré sentir.

¿Por qué está estudiando psicología?

El impulso me lo dio mi fundación Amados, en la que buscamos mejorar la salud mental de los niños a través del arte. Digamos que la parte artística ya la tenía, pero ahora me estoy nutriendo de la parte psicológica para poder complementarlas y contar con una herramienta en la que la gente encuentre elementos del arte para su vida y su salud.

¿En qué trabaja ahora?

Estoy haciendo una serie de abogados, un personaje que me estoy disfrutando mucho porque es muy conservador, como nuestro país. Es una serie en la que destacamos a personas con defectos, pero que son fascinados resaltando los de los otros. Ese es mi proyecto inmediato.