"El jefe único liberal es Juan Manuel Santos"

El delfín Simón Gaviria es hoy codirector (e) del liberalismo, su vocero en la Cámara de Representantes y presidente de esa corporación.

Cecilia Orozco Tascón.- Un grupo de liberales, entre ellos los senadores Camilo Sánchez y Juan Manuel Galán, más algunos representantes, están inquietos por las ventajas que tendrían algunos miembros del partido sobre los demás. Usted y el senador Cristo fueron nombrados codirectores y voceros. ¿Por qué acumularon tanto poder?

Representante Simón Gaviria Muñoz.- El esquema de transición en la dirección del partido por el retiro de Rafael Pardo se diseñó de tal manera que se le daba la posibilidad de estar en el grupo de codirectores a los parlamentarios que tuvieran dignidades en el Congreso. Soy el actual presidente de la Cámara y por eso fui incluido. También lo fueron los presidentes de la Comisión Primera y de la Comisión Quinta, entre otros. En el Senado se adelantó el mismo procedimiento. Ya conformada la nueva dirección, la Cámara y el Senado, eligieron sus voceros. Mis cinco colegas sugirieron mi nombre, amablemente. Y los senadores de la bancada hicieron lo propio con Juan Fernando Cristo. Contrario a lo que usted sugiere, el proceso fue concertado.

C.O.T.- Otra manzana de la discordia interna es el método que se escogió para invitar a la constituyente liberal que realizará en diciembre. ¿A título de qué unos liberales irán y otros serán excluidos?

S.G.- Me atrevo a decir que esta es la convocatoria más amplia en la historia de nuestra colectividad. Van a ir los 180 diputados elegidos; más de 250 alcaldes que son liberales o con afinidad con el partido; todos los gobernadores afines o que fueron elegidos por el liberalismo, y más de 200 concejales seleccionados de acuerdo con el número de votos que obtuvo el partido en cada departamento. Además, van los expresidentes, exvicepresidentes, exministros, exaltos funcionarios de otras ramas del Estado, etc. Es decir, todas las personas que ostentaron dignidades a nombre del partido, más las bancadas de Senado y de Cámara.

C.O.T.- ¿Cuántos concejales eligió el Partido Liberal?

S.G.- Cerca de 2.000.

C.O.T.- ¿Por qué, entonces, sólo invitan a 200?

S.G.- Por problemas logísticos y económicos. El partido tiene que traerlos de sus sitios de origen, subsidiarles su estadía y recibirlos en un salón. No hay dinero ni espacio para tanta gente. Y, finalmente, estamos reconociendo las mayores votaciones.

C.O.T.- Parece antipático que alguien, por pertenecer a una población donde hay baja votación, no merezca un puesto en la constituyente liberal…

S.G.- Se debe al problema logístico que le dije. Por eso escogimos traer una porción del total. Pero también creemos que los concejales que no asistan a la convención tendrán voz a través de sus diputados, sus representantes o sus senadores. No estamos hablando de ruedas sueltas que quedarán física y políticamente por fuera.

C.O.T.- ¿Qué se va a decidir en esa constituyente?

S.G.- Rafael Pardo dejó una reforma de estatutos que hoy por hoy tiene vigencia, porque fue ratificada por el Consejo Nacional Electoral. La constituyente debe ratificar, modificar o rechazar la reforma.

C.O.T.- Precisamente otro grupo de liberales insatisfechos dicen que la reforma de estatutos que hizo Pardo es ilegal. Y, de otro lado, piensan que el partido ya no es de centro izquierda. ¿Qué dice al respecto?

S.G.- En cuanto a lo último, nosotros estamos alineados con la ideología del presidente Santos. Es importante destacar que nos sentimos muy bien con su liderazgo y con sus decisiones de gobierno. En cuanto a lo primero, la reforma de estatutos busca que el partido sea más abierto y participativo. La gracia no es imponer a las personas que los políticos creemos que representan el sindicalismo, por ejemplo, sino a los liberales que hayan llegado a la junta de la CGT, de la CUT o de Fecode por su propio esfuerzo.

C.O.T.- ¿Están en plan de conquista?

S.G.- Exacto. El partido quiere enamorar a la gente que tiene representatividad en las organizaciones sociales. O sea, a aquellas personas que tienen autoridad en sus grupos. Pensamos que es mejor darles representatividad a quienes cosecharon méritos propios en sus sitios de trabajo, que a quienes están haciendo política dentro de la estructura de la colectividad.

C.O.T.- ¿No será que por mirar hacia afuera están descuidando a los que están adentro?

S.G.- No. Somos el partido que eligió la mayor cantidad de gobernadores, de alcaldías capitales y de diputados. Tuvimos un éxito electoral valioso que muestra que estamos viviendo un renacer liberal. Puede que haya disputas laterales sobre quién debe estar al frente de la dirección, pero eso se define el día de la convención, con votos. Sin embargo, vamos a superar los quebrantos pasajeros bajo el liderazgo de quien es, de facto, el jefe único de la colectividad: Juan Manuel Santos.

C.O.T.- El ex precandidato presidencial Alfonso Gómez Méndez aseguró públicamente que está pensando retirarse si se le cierran las puertas del partido…

S.G.- Él tiene derecho a asistir a la convención y a plantear sus desacuerdos. La intención de la dirección transitoria es que haya un debate muy nutrido sobre la reforma de estatutos y sobre cualquier otro tema.

C.O.T.- Él mismo dijo que “el Partido Liberal de hoy es una coalición de matices de derecha”. ¿Está de acuerdo?

S.G.- Si ser fieles a la agenda del presidente Santos, respaldar los éxitos que tiene en materia de orden público, empleo, reformas en salud y ley de víctimas es ser un partido de derecha, debería reconsiderarse la definición de derecha. El presidente está haciendo un gobierno de centro, con matices de izquierda. Y el Partido Liberal se siente cómodo allí.

C.O.T.- Hablando de la reconquista liberal, el senador Juan Manuel Galán se queja de que Germán Vargas Lleras, con quien el liberalismo lleva coqueteando varios años, crea que la unión con Cambio Radical se hace reuniéndose con el senador Cristo. ¿Tiene razón el senador?

S.G.- Es prematuro hablar de unión. Únicamente le estamos haciendo una invitación amable a la bancada de Cambio Radical, con la cual hemos tenido en el pasado reciente muchas coincidencias, para que asista a nuestra convención. La posibilidad de empezar un diálogo de unificación con Cambio o con otras agrupaciones cercanas al liberalismo, como un sector importante de la U, se irá dando con el tiempo y de manera institucional y formal.

C.O.T.- Ya se comenta que, en vista de tanta prevención con la dirección colegiada, lo mejor es volver a la idea del director único. ¿Qué piensa de eso?

S.G.- Hemos tenido un solo director en los últimos años y en este momento, le repito, nuestro jefe único es Juan Manuel Santos.

C.O.T.- Usted insiste en que su partido ve en Santos a su jefe “único”. La molestia de la U, en cuyo nombre fue elegido presidente el actual mandatario, se ha hecho sentir, entre otras cosas, por la cercanía de liberalismo al Gobierno y por su invitación a la reunión de diciembre.

S.G.- La U está sintonizada con el presidente Santos como nosotros. Lo que decimos es que él es liberal y eso no es ningún descubrimiento: fue designado a la Presidencia por el liberalismo. Fue ministro liberal en dos ocasiones. Fue codirector nacional del partido. Y como lo expresé, nos sentimos a gusto con él.

C.O.T.- Una cosa es que ustedes se sientan a gusto con el presidente y otra que él quiera ser abiertamente jefe del liberalismo, porque eso le crea un problema político: la unidad nacional que se inventó para tener gobernabilidad absoluta se le puede reventar.

S.G.- No queremos que el gesto de invitar a la U a la convención o de apoyar al Gobierno se interprete de manera hostil o agresiva con los demás. El partido nos dio libertad para votar en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del año pasado. Por lo que vimos, diría que cerca del 95% de nuestra colectividad apoyó a Santos. Además, un gran sector de la U viene del liberalismo. No es extraño que estemos juntos en la unidad nacional.

C.O.T.- El reclamo de la U con Juan Lozano y otros a la cabeza, sobre el hecho de que Santos fue elegido con los votos uribistas, tiene lógica.

S.G.- El expresidente Uribe fue el jefe natural del Partido de la U y del Partido Conservador. El presidente Santos es el jefe del liberalismo y de la U. Lo normal es que la U y nosotros apoyemos a la misma persona.

C.O.T.- El hecho es que la presidencia de Juan Manuel Santos haya permitido que el Partido Liberal vuelva a estar en el Gobierno y que, por esa circunstancia, intente reunificarse. ¿No es paradójico que el sucesor elegido por Uribe termine siendo el que reunifique el partido que el expresidente quiso borrar del mapa?

S.G.- El presidente Santos puede llevar a cabo la reunificación liberal cuando quiera. En todo caso, ese movimiento sólo se ejecutaría con su beneplácito y se realizaría en torno a su figura. Pero es muy pronto para hablar de ese tema, porque hay muchas cosas para resolver antes. En lo que sí hay que insistir es en que él está gobernando como un liberal. Es difícil hacer futurología y saber cómo va a actuar la gente. Por eso no me atrevo a decir qué hará el expresidente Uribe. Nosotros estamos listos a sanar las heridas de aquellos que se fueron de casa.

C.O.T.- ¿Es cierto que el Partido Liberal se prepara para ambientar la reelección de Santos en 2014?

S.G.- Él dice que si logra cumplir las metas que se ha impuesto en materia de reparación a las víctimas, empleo y pobreza, entre otras materias, no hay razón para hacerse reelegir. Y le creo. Pero si le faltan tareas por hacer, tendrá que quedarse.

Santos y Gaviria “hablan con mucha frecuencia”

Cecilia Orozco Tascón.- ¿Cuánta influencia real tiene el expresidente César Gaviria en la selección de la jerarquía del partido?

Simón Gaviria.- A él la gente lo mira con aprecio, con cariño y con agradecimiento. Pero en esta etapa de su vida lo veo más preocupado por Sofía Gaviria, su nieta, que por el partido (risas).

C.O.T.- No conozco al primer político colombiano que se retire. ¿En cuál aspecto de ese mundo está interesado el expresidente en la actualidad?

S.G.- Él tiene una relación muy cercana con el presidente Santos y se siente muy próximo a él. Hablan con mucha frecuencia.

C.O.T.- Tal vez hay prevención entre algunos congresistas liberales que se quejan por las ventajas que el senador Cristo y usted tendrían por su cercanía con el director saliente del partido, Rafael Pardo. Y porque éste, a su vez, es del círculo del expresidente Gaviria, su padre.

S.G.- (risas). No pintaría la escena de esa manera. Se seleccionó un método para elegir la dirección (e) del partido y se siguió el procedimiento. No hay que darle más vueltas.

“No hay ningún enfrentamiento con Juan Manuel Galán”

C.O.T.- ¿No será cierto que usted tiene más privilegios en el liberalismo que Juan Manuel Galán?

S.G.- En la bancada de la Cámara hemos venido trabajando de manera muy diligente y participativa. Las decisiones que tomamos siempre son de consenso. En el Senado hay otra dinámica. No hay que confundirse por los resultados que se dan en uno u otro lado.

C.O.T.- Llama la atención que Galán y usted, amigos, de la misma generación e hijos de jefes del partido, estén enfrentados por “privilegios”.

S.G.- No hay ningún enfrentamiento de fondo. Simplemente existe una coyuntura, que es la convocatoria para definir una nueva dirección.

C.O.T.- ¿Empezó a surgir la rivalidad en las nuevas generaciones liberales y en concreto entre usted y Galán?

S.G- No, de ninguna manera. Hicimos fórmula electoral en 2010. Con Juan Manuel no hay nada diferente al aprecio y estoy seguro de que hablando con él y con todos los sectores del partido, podemos llegar al 10 de diciembre con un mensaje de unidad del partido.