Francisco Gutiérrez Sanín 2 Sep 2010 - 9:57 pm

¿Adónde vamos?

Francisco Gutiérrez Sanín

AUNQUE NO TENGO EL TEXTO COMpleto de los proyectos de las reformas que el hiperactivo Ministro del Interior está presentando al Congreso, lo que he leído tiene obvios elementos positivos.

Por: Francisco Gutiérrez Sanín
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La de las regalías enfatiza el ahorro y la financiación de proyectos regionales, pero también dedicará un porcentaje a ciencia y tecnología. Tengo que confesar que tampoco me alarma que, en el terreno de la justicia, ese adefesio permanente que ha sido el Consejo de la Judicatura salga del panorama, y sea reemplazado por una gerencia moderna. ¿Por qué seremos los colombianos adictos a la maldita manía de pedir a alaridos grandes cambios, pero cuando éstos se proponen, defender a capa y espada todo lo que existe, independientemente de que haya funcionado o no? Los continuos descalabros que, en uno u otro terreno, han producido diseños como el de las regalías y el del Consejo de la Judicatura se pueden documentar cuidadosamente.

A la vez, me da la impresión de que aquellos proyectos se quedan a mitad de camino. No es asunto de poca entidad, habida cuenta de que buena parte de ellos implica reformas constitucionales. Sobre todo, no ha quedado clara —al menos para mí— la idea estratégica detrás de las reformas. Se identifican unos problemas cruciales (bueno), pero la propuesta alternativa sigue siendo confusa (malo). El asunto de las regalías debería vincularse a tres grandes temas, en cualquier orden. Primero, el de la infraestructura. El país tiene un brutal rezago en este terreno, que pesa sobre su economía (pero también sobre su integración política y social). Segundo, el de la redistribución y estabilización de los derechos de propiedad en el campo (léase restitución y/o reforma agraria). Tercero, el de la formación de capital humano en las regiones mineras —este sí un objetivo regional clave, que puede alcanzarse sin seguir satisfaciendo los apetitos de las mil bocas que ya empiezan a gruñir y a gemir porque les van a quitar las teteradas de dinero que han recibido sin control y sin responsabilidad—. En el área de la justicia, es fundamental fortalecer los derechos ciudadanos (por ejemplo, la tutela), pero a la vez desactivar los choques de trenes. El espíritu no pendenciero que ha mostrado Vargas es un avance que ha calmado las aguas, pero diseños como poner a cada corte a juzgar a la otra (para reemplazar a la totalmente inoperante Comisión de Acusaciones del Congreso) son garantía de futuros rifirrafes.

El tema tierras aún no se mueve. Si están trabajando sobre él en silencio, aplaudo. Pues apenas lancen la propuesta, la ventana va a estar abierta muy poco tiempo. Como dice el notable académico canadiense Albert Berry, una cosa de estas o se hace rápido, o no se hace (espero dedicar un par de columnas a explicar por qué). Fíjense: aunque el carro no ha arrancado, ya empezamos a oír las primeras descargas de fuego amigo —fuego nutrido, entusiasta, de mortero—. Es un fenómeno que apenas comienza. Toda reforma con un mínimo de seriedad pisa callos de gente muy poderosa, y ella tiene cómoda representación, por decir lo menos, en la coalición de Gobierno.

Es alentador que temas que tienen el potencial de decidir el futuro del país por lustros estén en la agenda. Nadie puede decir que sabe cuál será el desenlace. Hay juego, pero muchos dados están cargados. Toca seguir manteniendo —parafraseo la conocida y precisa fórmula de un intelectual italiano— el pesimismo de la inteligencia y el optimismo de la voluntad.

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Jaimeruiz

Vie, 09/03/2010 - 20:58
El columnista tiene toda la razón, ¡hay que dejar cobrar la Ley 002! - - - - http://pensemospaisbizarro.blogspot.com
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Verano Brisas

Vie, 09/03/2010 - 10:55
No soy santista, pero vamos bien. Al fin tenemos un gobierno respetable, con un equipo igualmente respetable.
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martaluribe

Vie, 09/03/2010 - 06:29
Pero si logran por lo menos lo que se proponen con lo de la LEY DE REGALIAS, sería un gran avance en el tema económico, de esos dineros que poco se han visto, se los han robado los de las regiones de una manera aberrante, y cortarle las gabelass a los inversionistas extranjeros para que paguen lo que debe ser, ya sería un logro en éste país impresionante, cerrarle el paso a los ladrones de los dineros públicos.
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corista

Vie, 09/03/2010 - 02:39
El tema de las regalías merece una profunda discusión sobre los principios para mantener desigualdades basadas en accidentes geográficos. Tristemente, el seguimiento es muy pobre (www.csircolombia.org) y poca información hay sobre el problema, fuera de la aparente similitud de condiciones entre los departamentos ricos en recursos naturales explotados y los que no lo son... debemos exigir que se debata el tema a fondo y con la mayor publicidad al igual que en el tema de tierras. No podemos resignarnos con la restitución por más loable que sea este objetivo, hay que volver sobre las mismas cuestiones centrales que se callan hace 200 años - la función social de la tierra.
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razare

Jue, 09/02/2010 - 22:45
Señor Gutiérrez Sanín. No sin antes aclarar que no soy simpatizante de Vargas Lleras, ni voté por él, estoy totalmente de acuerdo con los planteamientos expuestos por usted en esta columna, como igualmente lo estoy con la tarea iniciada por el Ministro del Interior, quien, a no dudarlo, ha arrancado bien su gestión. Qué distinto es al corrupto de Valencia Cossio. Ojalá salga avante en esos tres temas que usted menciona, porque en el camino encontrará serios obstáculos, como quiera que, como usted lo anota, son muchos los perversos intereses y muchos los callos de gente poderosa afectados. Las regalías se las están robando; el Consejo Superior de la Judicatura es un rinoceronte de burocracia y las mejores tierras están en poder de narcos, funcionarios corruptos y paramilitares.
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