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Ni el gobierno, ni los sindicatos contaban con ello: el tema en discusión era el aumento de la edad de las jubilaciones, ¿Qué tanto podía interesarles a los estudiantes de bachillerato si en lugar de pensionarse dentro de cuarenta y cinco años lo harán dentro de cincuenta? Sin embargo no sólo la presencia de los estudiantes de lycée, el bachillerato francés, fue masiva en las manifestaciones del pasado martes, sino que puede ser determinante en el desenlace del peor conflicto social vivido durante el gobierno de Nicolás Sarkozy.
“Es una cuestión de solidaridad, los problemas sociales no los afronta cada uno por su lado. No podemos dedicarnos sólo a lo que pasa en los liceos porque la sociedad no se limita a ellos”, dice Massira Baradji, presidente de la FIDL, una de las principales organizaciones estudiantiles de Francia. Según Baradji, alrededor de 800 liceos han decidido declararse en asamblea. La Unión Nacional de Liceos agrega que al menos 300 de los que aún permanecen abiertos se han adherido a las movilizaciones, la suma representaría la cuarta parte de las instituciones de educación secundaria en el país.
Según las dos organizaciones, el número crecerá durante el día de este viernes, adelantándose a las jornadas sindicales de los próximos martes y sábados. En París la marcha de desarrollará hasta el Palacio de Matignon, sede del Primer Ministro. Como ocurrió con la manifestación de este jueves, frente a la sede del Medef, el gremio de empresarios, los recorridos fueron decididos en el interior de los liceos.