Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Así lo reveló un estudio dirigido por la doctora Marie Evans Schmidt, del Centro sobre Medios y Salud Infantil del Hospital de Niños de Boston.
La investigación, publicada en la revista Child Development, se realizó con un grupo de 50 niños entre 12 y 36 meses de edad. Durante varios días se analizaron sus reacciones mientras jugaban en un cuarto con un televisor prendido. El equipo de pedíatras encontró que “la exposición constante a este medio audiovisual afecta el desarrollo cognitivo y del lenguaje, y genera déficit de atención a largo plazo”.
Por esta razón, advirtió Schmidt, los padres deben limitar la cantidad de horas que sus hijos pasan con la televisión prendida mientras realizan otras actividades. De lo contrario, los daños podrían ser determinantes para su crecimiento.