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De nuevo Gabriel Camargo, máximo accionista del vinotinto, ha advertido que sin patrocinio para el presente semestre, el equipo es inviable económicamente y ayer luego de reunión de junta directiva, se decidió “pedir permiso a la Dimayor para no salir y prestar los jugadores a otras instituciones”.
Según el ex senador, “solamente un milagro de acá a mañana podría cambiar la decisión” y ése es el que buscarán hoy el alcalde de Ibagué, Jesús María Botero, y un emisario de la Gobernación del Tolima, cuando se reúnan con directivos de Bavaria en Bogotá.
Camargo rechazó igualmente que la determinación haga parte de una estrategia para conseguir el presupuesto y argumentó su defensa con un solo ejemplo: “El año pasado, el costo mensual del Tolima fue de $562 millones y para 2009, contando ingresos de televisión y una que otra ayuda, apenas sería de $150 millones”.
Por su parte el técnico, Hernán Torres, resalta “el profesionalismo del plantel, ya que no tengo queja alguna de la entrega y compromiso de todos los jugadores, con los que venimos trabajando desde el pasado 5 de enero, bien sea para competir o al menos para que lleguen en buena forma a otros clubes”. De todas formas, reconoció que “la pretemporada se ha visto alterada porque íbamos a concentrarnos en Purificación y no se pudo y también se tuvo que cancelar la participación en un cuadrangular en San Andrés”.
Ramón Jesurún, presidente de la Dimayor, se abstuvo de pronunciarse sobre el tema y sólo le dijo a El Espectador que “hasta no tener una comunicación oficial por parte del Tolima, no puedo entregar una opinión, así que toca esperar”.
En cuanto a los jugadores más solicitados del vinotinto por otros equipos, están Gerardo Vallejo, Christian Marrugo, Rodrigo Marangoni y Franco Arizala. “Ya he tenido algunas charlas, pero no hay ningún negocio cerrado”, concluyó Camargo, quien de nuevo tiene un enero antes que de proyecciones, de absoluta incertidumbre.