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Los grandes ojos vacíos de Zachary Neagle brillaron en una corte del estado de Idaho, Estados Unidos, donde se juzga al adolescente por homicidio en primer grado.
Vistiendo un uniforme amarillo y con las manos esposadas, el joven mantuvo su mirada perdida mientras el juez leía los cargos por el asesinato de Jason Neagle, su padre, ocurrido hace una semana. Varios agentes de la Policía local encontraron el cuerpo sin vida en la sala de su casa, con un disparo de rifle en la nuca.
Según han establecido los investigadores, uno de los motivos del crimen pudieron haber sido los continuos abusos a los que era sometido el menor. Varios testigos relataron frecuentes golpizas propinadas por el padre y los investigadores encontraron material pornográfico de niños entre 8 y 9 años en un computador de la casa.
Sin embargo, Zachary se ha negado a revelar las razones que lo llevaron a jalar el gatillo. La conmoción en Idaho aumenta. “Es sólo un niño. Me rompió el corazón”, dijo Teresa Bennett, una madre, a la prensa local.