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Glover ya presume de tener un trofeo de Grand Slam en su vitrina. La gesta le costó cinco días, infinidad de suspensiones y mucha pelea contra el agua. Antes de esta gran victoria, el currículum de este jugador nacido en Greenville (Carolina del Sur) apenas atraía el interés: un único título en 2005 del PGA Tour. Pero a partir de este instante glorioso, la vida profesional y personal de Glover, de 29 años, nunca será igual. El golfista acudió al tremendo campo de Bethpage como novato en la disputa de Grandes. Sin embargo, llegó y venció con un acumulado de 4 golpes bajo par (276) y dos de ventaja sobre sus compatriotas Phil Mickelson y David Duval.
Caído Ricky Barnes, el líder, en las primeras curvas, su compañero de partido, Glover, asumió el mando del torneo. Mantuvo el liderato estoicamente hasta que Bethpage estalló con su ídolo, Phil Mickelson, al embocar éste un “eagle” en el hoyo 13. La igualdad entre Glover y Mickelson aportó la emoción de la que careció el Abierto. Con Tiger Woods incapaz de dar forma a una remontada casi imposible –terminó en el sexto puesto, a 4 golpes– la pelea entre ambos paralizó los corazones.
Para introducir un ingrediente más en la pelea entre Mickelson y Glover, el renacido David Duval hizo un “birdie” en el hoyo 16 que igualaba los 4 bajo par. En el tramo final, Glover fue fuerte. No se arrugó, Mickelson y Duval vieron cómo se desvanecían sus opciones, y el “gentleman” sureño logró el mayor triunfo de su vida.