Internacional |21 Oct 2009 - 9:09 pm
Nicaragua, dividida por fallo de la Corte Suprema de Justicia que permite reelección presidencial
Daniel Ortega, con el camino libre
Por: Redacción Internacional
Desde que llegó al poder en 2007, el presidente nicaragüense manifestó su intención de quedarse. Ya puede hacerlo.
Foto: EFE
Daniel Ortega, presidente de Nicaragua.Daniel Ortega Saavedra ha sufrido varias transformaciones. Hace 30 años era un comandante guerrillero que, junto a otros ocho dirigentes rebeldes, conformaba la dirección colegiada del Frente Sandinista que puso fin a la tiranía Anastasio Somoza. Luego de ser el coordinador de la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional desde el 19 de julio de 1979 hasta 1984 y gobernar al país desde 1985 a 1990, Ortega intentó en tres oportunidades recuperar el poder.
Derrotado sucesivamente en las urnas, Ortega mantuvo su firme voluntad de recuperar contra viento y marea la Presidencia de la República. Lo consiguió en 2007, luego de sufrir una profunda metamorfosis. De fondo y de forma, pues no sólo cambió los colores negro y rojo de la simbología sandinista por el rosa, sino que su discurso pasó del radicalismo revolucionario a la conciliación y moderación.
Pero de nuevo cambió. Luego de criticar profundamente las dinastías políticas, Ortega demostró que quería instalar la suya. Desde que asumió la Presidencia, el 10 de enero de 2007, la reelección presidencial se ubicó en el primer lugar de su agenda. “Cinco años no son suficientes para cambiar los profundos problemas que la oligarquía y la corrupción han dejado en Nicaragua”, aseguró en su discurso de posesión. Y agregó: “Por lo tanto, promoveré profundas reformas para cambiar el régimen institucional que rige este país”.
El lunes, dos años después, lo consiguió. Mediante una maniobra en la Corte Suprema de Justicia, Ortega abrió el camino para la prolongación de su período. El mandatario no podía presentarse a la reelección por estar fuera de los dos límites que establece el articulo 147 de la Constitución, que planteaba la imposibilidad de renovar el mandato de forma consecutiva y el haber ejercido el cargo en dos períodos presidenciales.
La Corte sin la presencia de la mitad de los seis magistrados titulares, precisamente los liberales, que fueron sustituidos por tres jueces sandinistas, declaró “inaplicable” el artículo 147, dejándole a Ortega el camino despejado. Ahora Ortega podrá presentarse sin problema en 2011.
Hoy, el país está dividido. Centenares de seguidores del gobernante Frente Sandinista salieron a las calles ayer para “celebrar” y “defender” la resolución, después de que sectores civiles y políticos de oposición la calificaran como “amañada” y anunciaran que convocarían a protestas. Los ex cancilleres y dirigentes opositores Eduardo Montealegre y Francisco Aguirre Sacasa calificaron el fallo de “golpe de Estado” y “clara violación a la Constitución”.
El vicepresidente de la Corte Suprema de Justicia, el sandinista Rafael Solís, declaró a la prensa que la sentencia de la Sala Constitucional “está firme y ya quedó como cosa juzgada”. Ortega complementó el discurso diciendo que: “A qué le temen, no tengan miedo. Esto no tiene marcha atrás, está escrito en piedra y es inapelable”.
Con Ortega, la reelección presidencial se impone en el bloque bolivariano, al igual que la revolución socialista y su férreo rechazo al imperio: Venezuela, Ecuador y Bolivia la aprobaron en las urnas, mientras Nicaragua lo hizo por la vía judicial. Honduras, el más reciente miembro del ALBA (Iniciativa Bolivariana para las Américas) fracasó en el intento y está sumido en una profunda crisis política desde el 28 de junio.
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Redacción Internacional | Elespectador.com
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