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La emocionada mujer —trigueña, nacida en Bogotá— del negro chocoano llegó al hogar asegurándole a su esposo que había encontrado el apartamento perfecto para ellos. La vivienda en arriendo se ubicaba en el barrio Verbenal, de la localidad de Usaquén, en un sitio estratégicamente cercano al trabajo de ambos. El hombre prometió ir a verlo, pero cuando llegó, sin haber musitado palabra, fue recibido por una implacable puerta cerrada y una voz que al otro lado le advertía: “Ya está alquilado”. Sorprendida, la esposa inmediatamente regresó al lugar, donde la recibió una amable arrendadora que ofreció volvérselo a mostrar.
A la pareja le quedó claro que se trató de un episodio de discriminación y así lo manifestó durante el más reciente Encuentro Distrital contra el Racismo, realizado en la ciudad el pasado 23 de octubre, actividad que anualmente reúne a las comunidades negras que residen en Bogotá.
No fue la única historia de segregación que se escuchó ese día. Habitantes del barrio San Jorge, en la localidad Rafael Uribe Uribe, contaron sobre los letreros que se han visto en ese sector en las ventanas de varias residencias para arrendar: “No alquilamos a negros, no insista”. Un hombre del Pacífico aseguró que desde que no le pone su foto a las hojas de vida lo llaman más a entrevistas de trabajo.
Así las cosas, la realidad de los 97.000 afrocolombianos que viven en la capital —según el censo de 2005, aunque la cifra que arrojan algunas ONG es de un millón— no parece ser tan fácil. De esa manera lo confirma Luis Ernesto Olave, director de Fundesarrolloafro, una fundación que nació hace cuatro años para fomentar el desarrollo de las culturas negras en el país. “No es cierto que haya disminuido el racismo. Lo que pasa es que ahora lo esconden”.
Olave lidera por estos días la campaña “Bogotá sin racismo; no le pongas color”, que fue lanzada el pasado 6 de noviembre y concluye mañana con la lectura de un pronunciamiento público —Parque Nacional, 9 a.m.— contra toda forma de discriminación.
Durante la actividad se ha dado a conocer que más de 9.000 negros residen en los extramuros con precarios niveles de alimentación. Asimismo, encuestas han revelado que las localidades en las que más se presentan actos de segregación son en su orden Suba, Engativá, Kennedy y Ciudad Bolívar.
Debido a esto, el mensaje que quiere dejar claro la campaña, que cuenta con el apoyo de la administración distrital, es: “Bogotá también es afro, negra, palenquera y raizal. No le pongas color”.