Experto critica escasos avances en Ley de Justicia y Paz

Kai Ambos, profesor de la Universidad de Göttingen (Alemania) y experto en derecho penal internacional.

Kai Ambos, profesor de la Universidad de Göttingen (Alemania) y experto en derecho penal internacional, en diálogo con El Espectador hizo un análisis crítico del proceso de Justicia y Paz, explicó su estudio sobre la competencia de la Corte Penal Internacional (CPI) en Colombia y advirtió que el país tiene que avanzar en las investigaciones sobre ejecuciones extrajudiciales.

¿Qué ha pasado desde que la CPI observa con su ‘lupa’ al país?

No mucho. La CPI está investigando situaciones denunciadas por ONG como la Comisión Colombiana de Juristas. Las indagaciones se encuentran en fase preliminar. Recientemente están muy interesados en los falsos positivos, pues involucran a la Fuerza Pública. Así el Estado tendrá que demostrar qué tan en serio se toma su responsabilidad de investigar esos delitos.

Según su investigación, ¿qué debilidades encontró en la Ley de Justicia y Paz?

Para la comunidad internacional es muy grave que no se hayan producido resultados concretos en cuanto a condenas de los comandantes paramilitares. Esta es una ley cuyo elemento punitivo es mínimo. Aunque reconocemos que se ha hecho mucho en las desmovilizaciones de personas y versiones libres, vemos que hay serias deficiencias, en particular la reparación de víctimas y la falta de coordinación entre las entidades que participan. Este proyecto sólo puede funcionar si se hace sin protagonismos. Hay que reconocer que existen mecanismos para las víctimas que si bien son deficientes, antes no existían.

Como vamos, la CPI va a terminar interviniendo, pues las condenas no se ven...

Si el proceso produce sentencias fundamentadas contra los comandantes, será aprobado por la CPI. Hasta ahora no las tenemos y por eso es difícil evaluar el punto de vista de la Corte. Es importante evaluar el proceso íntegramente, como los elementos de verdad y el tema de víctimas. Se reconoce que hay versiones que conllevan a la verdad, pero ¿dónde está el resultado jurídico? Es preocupante la falta de reparación efectiva de víctimas y de restitución de tierras y bienes.

¿En este contexto cuál es la trascendencia del escándalo de las ejecuciones extrajudiciales?

Si un Estado en el caso de crímenes sistemáticos y generalizados, o sea crímenes de lesa humanidad, de su Fuerza Pública contra la población civil no llega a resultados concretos en la investigación, pues a ese Estado le falta la voluntad o capacidad necesarias. En este contexto es importante enfatizar que no se trata de investigar y castigar solamente los autores materiales de los hechos, sino en particular los superiores, los "hombres de atrás" que de pronto dieron las ordenes o, por lo menos, no intervinieron para prevenir los crímenes. En estos caso de macro criminalidad, sea de actores estatales o no, siempre es importante de desmantelar las estructuras criminales.

¿Se extraditó la verdad con el envío de los ‘paras’ a EE.UU.?

Se pierde parte de la verdad. Desde el punto de vista punitivo los ex jefes ‘paras' recibirán penas mayores que la "alternativa" de máximo ocho años. Pero en Estados Unidos no se les está condenando por crímenes atroces, sino por narcotráfico. Además, no sabemos qué va a pasar con ellos, si volverán a Colombia y si seguirán colaborando con el proceso de Justicia y Paz.

¿Tiene muchas ganas la CPI de investigar el caso colombiano?

 La Corte prefiere que el Estado Nacional resuelva sus problemas a través de su propia justicia independiente e imparcial. Se trata de un sistema para complementar la justicia nacional. En el mejor de los casos, la Corte no tiene que intervenir, pues es un mecanismo de excepción frente a la impunidad en crímenes internacionales.

¿Qué significa para los criminales la llegada de la CPI?

En Colombia, durante mucho tiempo para los grandes criminales sólo había un peligro: la extradición a EE.UU. Hoy se le suma el miedo a la CPI. Esto es positivo porque tiene un efecto disuasivo.

¿Qué debe saber la gente sobre la llegada de la CPI a Colombia?

Hay mucha expectativa frente a la Corte, es una esperanza frente a la situación interna, pero hay que ser realista y reconocer que ésta no puede resolver los problemas estructurales de la violencia en Colombia y mucho menos sus causas. Es la sociedad, con sus instituciones y sus actores, la que tiene que buscar soluciones frente a estos problemas.