Érika Fontalvo, la nueva voz de Caracol

La periodista barranquillera volvió de España para dedicarse a la radio.

¿Verdad que alguna vez se postuló para reina del Carnaval de Barranquilla?

Sueño inconcluso. Al menos me coronaron reina universitaria cuando estudié periodismo en la Autónoma del Caribe.

¿Por qué volvió de España?

Cinco años lejos de Colombia era demasiado. Tenía la nostalgia alborotada tras el nacimiento de mi hija, Lucía, y no encontré razones para quedarme en ese buen vividero que es España.

Su mejor compañero en el set de Caracol Radio.

Todos son geniales: Darío, Gustavo, Vivian, Paola, César Augusto. Son excelentes profesionales.

Un recuerdo de cuando hizo televisión.

Dos momentos críticos: durante la búsqueda del avión de Avianca, secuestrado por el Eln en 1998, terminamos siendo blanco de la Fuerza Aérea por estar en el lugar menos indicado; y en la investidura del presidente peruano Alberto Fujimori en 2000 estuve en medio de una represión de la policía contra los opositores.

¿Quién es más cansón en cabina, Gustavo Gómez o César Augusto Londoño?

Que entre el diablo y escoja.

¿Ya la embarró al aire?

Mil veces, la peor fue cuando “maté” a mi compañero del noticiero Fidel Franco. Lo confundí con Fidel Castro.

Su mayor vanidad.

Tener una charla agradable. Me dicen que nunca me callo, si me tapan la boca, me salen letreros.

¿Cuánto gasta en maquillaje?

Poquísimo, no me maquillo casi nunca.

¿Qué tal es ser mamá?

Lo mejor que me ha pasado. Si por mí fuera y tuviera con quien, “encargaría” un equipo de fútbol.

Su primer trabajo.

En El Heraldo de Barranquilla a los 17, cursaba quinto semestre de periodismo.

Su maestro en el periodismo.

Indiscutible, Yamid Amat.

Una chiva.

No me gustan las chivas. Pero no me puedo quejar, tuve muchas cuando cubrí el fallido proceso de paz con las Farc.

Una chiviada.

Muchísimas, también en el Caguán, fue una escuela dura. Nada más doloroso que ver a otro con el personaje que buscaste semanas.

Un personaje difícil de entrevistar.

Unos no saben lo que quieren ni para dónde van, otros son malos, remalos, y no faltan los que se creen Dios. Hugo Chávez; Antonio García, del Eln; Alfonso Cano , de las Farc; Alberto Fujimori, Nicolás Sarkozy…

¿Es fácil para una mujer llegar al set?

En Colombia bastaba con ser bonita o buenona. Yo no era ni lo uno ni lo otro, pero camellaba duro, así que me costó dar el salto. Afortunadamente Paulo Laserna, presidente de Caracol Televisión, le apostó a las periodistas y no a las bellezas.

¿Qué quería ser cuando niña?

Periodista y cantante. Por lo menos se me dio una.

Una mala maña.

Ser demasiado honesta, franca y llamar las cosas por su nombre.

¿Qué tan malgeniada es?

Cada vez menos, los golpes de la vida suavizan mucho.

¿Habrá segunda reelección?

Tres es demasiado. El país necesita nuevos aires.

Su prenda de vestir favorita.

Un foulard que combine con el resto del atuendo.

Un licor.

Soy pésima bebedora, pero me gusta el Baileys.

Su primer sueldo.

17 mil pesos, trabaja medio tiempo después de la universidad.

¿En qué se lo gastó?

En unos cortes de tela para mandarme a hacer unas camisas.

Su música favorita.

Me gustan todos los géneros  y muy diversos porque como en la variedad está el placer, que viva la música de Fito Páez, Vicente Fernández, Joe Arroyo, Ricardo Arjona, Billy Joel, Celia Cruz, Javier Solis, Daniel Santos, Juan Luis Guerra, Camilo Sesto, Juanes, Rocío Jurado, Silvio Rodríguez, La Sonora Matancera, Niche, bueno no sigo que no hay más espacio.

¿Qué tal es para el baile?

Buenísima y para demostrar. Invíteme a una rumba.


¿Qué hace en sus ratos libres?

Disfrutar de mi hija. No me cansa, me llena de la felicidad más grande.

Una rumba inolvidable.

Post concierto de Juan Luis Guerra en Bogotá, rumba en mi casa con conjunto vallenato a bordo. No sé cómo no me echaron del edificio.

¿Hasta dónde llegaría por amor?

A volver a creer en él.

Su amor platónico.

Carles Francino.

La parte de su cuerpo que más le gusta.

Dos, los ojos y la boca.

¿Y la que más le piropean?

La sonrisa.

¿Se ha hecho o se haría una cirugía plástica?

Todavía no, pero uno nunca sabe. Ya le perdí  el miedo a la anestesia y a los quirófanos tras la cesárea que permitió el nacimiento de mi hija, así que de repente me quito o me añado algo. Por qué no?.

Lo primero que ve en un hombre.

Su forma de sonreír y de mover las manos.

El hombre ideal.

No lo he encontrado así que no tengo la certeza de que existe.

El más churro del país.

La belleza masculina no me trasnocha y la verdad, no he detenido a pensar en ello, pero alguna vez me encontré de frente con el actor Rafael Novoa y casi me da un soponcio de la felicidad de ver algo tan bien hecho.

Quién debe mandar en el hogar ¿el hombre o la mujer?

Ambos, conciliación familiar en todos los aspectos.

Lo mejor de su tierra.

Esto a va sonar a lema de ‘Colombia es Pasión’ pero es la verdad, nuestra gente es incomparable.

¿Qué carga en la cartera?

Billetera, monedero, el celular, las llaves y el pack hija que incluye un chupo, un babero, galletas, juguetes y unas toallitas húmedas.

¿El amor entre colegas funciona?

Jamás me he enamorado de un colega o de un compañero de trabajo pero conozco casos exitosos.

¿Está de acuerdo con el matrimonio gay?

Totalmente.

¿Y con la despenalización del aborto?

Es válida y debe contemplarse, sin discusión, en determinadas circunstancias.

¿Qué opina de la legalización de la dosis mínima de droga?

No creo que sirva mucho.

Lo que más extrañó de Colombia en España.

La familia, amigos, la música, la comida, los paisajes, la alegría…

¿Qué le preguntaría a Barack Obama?

¿Para cuándo el “yes, we can”?

La locura más grande que ha hecho en su vida.

Dejé mi país por amor. Lo haría otra vez

¿El que manda, manda aunque mande mal?

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