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Central

Lleva ocho meses de abierto y su misión es ofrecer buena comida de mar en un ambiente relajado que recuerde la playa. En sus palabras: “Este restaurante te lleva a la playa y sus sabores”. Pero en Bogotá, para ir a la “playa y sus sabores”, lo más seguro es tomar un avión.

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D. Buenavida
25 de octubre de 2008 - 10:00 p. m.
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Traer a Bogotá “la playa y sus sabores” tiene dificultades que pocos pueden sortear. El problema radica en que el condimento inevitable en la gastronomía de los pescados y mariscos es la frescura y si el restaurante no está a orillas del mar, como en Lima, las exigencias sobre preservación y transporte son grandes y en Colombia casi no se cumplen.

Central presenta una carta con siete grupos de platos de pescados y mariscos. Cebiches y tiraditos de varios pescados y mariscos, con salsas para escoger y precios entre $12.800 y $14.800. Tartar de atún, mero o salmón, para escoger entre cinco preparaciones. Cuatro sopas. Como platos fuertes: langostinos, pulpo, calamares y camarones.

Filetes de pescado, con opciones de atún, mero, tilapia, salmón y siete salsas y preparaciones. Precios entre $25.000 y $32.000. Seis ensaladas marinas con precios alrededor de $16.000. Además, frituras de pescados y mariscos ‘para picar’.

Como entradas pedimos un Cebiche de tilapia con leche de coco, limonaria, jengibre y ají. Dejó mucho que desear. No hay cebiche bueno cuando los aromas del pescado fresco se quedaron en la playa. La salsa no alcanzó a rescatarlo.

Nuestra otra entrada, Tartar de atún clásico; estuvo muy bien. Picado a mano y no con procesador, se ofrecía como una mezcla bien sabrosa. Las alcaparritas con aceite de oliva a su alrededor es un toque muy acertado.

Para plato fuerte la escogencia fue un filete de pargo al horno con salsa hollandaise y limón, acompañados con ensalada. No nos fue bien, la textura e insipidez del pescado delataban su maltrato. El otro plato fuerte fue langostinos al horno con tomates secos, albahaca y vino blanco. Los langostinos estaban cocidos a punto con buen sabor. A la salsa en cambio le faltó un poco de fuerza. El acompañamiento fue un arroz con coco cremoso: buena idea. Pero estaba muy empalagoso, con arroz arboreo o carneroli creo que se puede alcanzar el éxito.

Pedimos las espinacas a la crema, estaban excelentes. El postre fue un banana bread pudding con salsa de caramelo. Estaba muy bueno, realmente cercano al famoso de New Orleans. El tartar y las espinacas a la crema y el postre cumplieron. Pero aquí no se come buen pescado.

Carrera 13 No. 85-14. Tel.: 218 4163secomebienaqui@gmail.com

Por D. Buenavida

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