Política| 13 Dic 2008 - 10:00 pm

Diez años después del inicio de la zona de despeje, el pueblo sigue en medio de la zozobra

San Vicente del Caguán o la eterna guerra

Por: Laura Ardila Arrieta / Enviada especial
El Espectador recorrió el municipio que vive bajo el fuego cruzado entre el  Estado, que intenta recuperarlo, y  la guerrilla, que se niega a dejar en paz a sus golpeados habitantes.
Diez años despues de la zona de despeje

A primera vista la plaza principal de San Vicente del Caguán —Caquetá, sur de Colombia— resulta tremendamente parecida a las imágenes que del conflicto en Bagdad suelen mostrar de vez en cuando los noticieros.

Cuatro trincheras, fabricadas con sacos de color verde repletos de arena, que montados uno encima del otro forman una especie de casa pequeña, cercan la sede de la Alcaldía del municipio, ubicada en una de las esquinas del lugar. Armados hasta los dientes, unos 15 hombres, entre soldados y policías, rostro adusto, mirada atenta, fusil firme, vigilan desde allí dispuestos a disparar en el momento que consideren necesario.

Tres camiones del Ejército yacen estacionados justo en frente. También son de color verde. Y verdes los miembros de la Fuerza Pública que hormiguean por todos los rincones. En el parque, en la puerta de la iglesia, junto a la venta de patacones. Con su armamento y su ojo inquisidor, algunos con evidente impaciencia, se pasean alertas. Esperan. Varios niños juegan en los columpios. Muy cerca empieza a sonar un vallenato a todo volumen. Alguien canta. No, no estamos en Bagdad, aunque a veces lo parezca.

Comienza diciembre y un triste árbol de Navidad, decorado con unas cuantas cintas de colores y sin iluminación, intenta engalanar la plaza, que se hizo mundialmente famosa porque ahí ocurrió el desplante que alias Manuel Marulanda Vélez, hasta el día de su muerte máximo jefe de las Farc, le hizo a Andrés Pastrana, entonces máximo jefe del Estado colombiano, cuando empezaban los frustrados diálogos de paz en la zona de distensión. En el sitio exacto donde alguna vez estuvo la célebre mesa con la silla vacía, un grupo de alegres muchachos corren ahora detrás de un balón.

Un cabo tercero de la Brigada Móvil número 9 del Ejército, que opera en la región, mira distraídamente la escena y vuelve a tomar de su botella con gaseosa. Hace dos semanas llegó al poblado. Me cuenta que nació en Ipiales, Nariño, y que usualmente combate en la cordillera Central. Comentando los acontecimientos de las últimas horas en este municipio, considerado el segundo más grande del país —su área es de 28.300 kilómetros cuadrados, en él cabría cuatro veces el departamento de Caldas—, el suboficial lamenta que al cumplirse 10 años del comienzo de la llamada zona de despeje, a este pueblo no lo haya podido componer nadie.

Su apreciación no es gratuita. Hoy es noticia nacional la renuncia de ocho de los 10 médicos del hospital local San Rafael, el único en San Vicente, que de un momento a otro pasó de atender a 300 personas diarias a sólo recibir a los pacientes más urgentes. Se fueron por intimidaciones. Cuatro días antes, las Farc atacaron una misión médica y mataron a uno de sus compañeros. Sucedió en la vía que conduce hacia la vereda Campo Hermoso, apenas a media hora de donde nos encontramos. Uno de los soldados que viajó en helicóptero al sitio de la tragedia, inmediatamente después de que ésta sucedió, me contará en un rato que los explosivos detonados por los guerrilleros al paso de la caravana benefactora no dejaron rastro de la humanidad del médico muerto. “No le quedó nada por dentro… usted no se alcanza a imaginar eso”, dirá lleno de horror.

  • Laura Ardila Arrieta / Enviada especial | EL ESPECTADOR

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Opiniones

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maurreando

17 Diciembre 2008 - 9:25am
el san vicente o zona de despeje sera siempre una escusa de las bestias de las farc para no llegar a ningun acuerdo con el gobierno. no se puede entregar a estas personas un terreno tan grande para que se entrenen y no hagan si no sembrar terror para despues hacer caso omiso de las propuestas del gobierno. en conclusion pra mi el unico mecanismo que deberia existir es el de una degocioacion desinteresada y sin exigencias por parte de las farc y el gobierno.
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antonioveloz

16 Diciembre 2008 - 12:02am
los perjudicados de la guerra, estos tristes pueblos, guerra que de forma cínica niega el de la casa de nari.
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CARV

14 Diciembre 2008 - 8:03am
A riesgo de ser tildado de quién sabe qué, es pertinente recordarle al país que el 'fracaso' de los 'diálogos del Caguán' obedeció principalmente a que, en primer lugar, el Establecimiento nunca tuvo una genuina intención de 'negociar' los grandes temas que se habían consignado en la Agenda correspondiente (Reforma Agraria, Política petrolera, Relaciones internacionales, Papel de la Fuerza Pública,...). En segundo lugar, todo el mundo fue testigo de que -mientras dizque se conversaba sobre la Paz- se estaba estructurando nada menos que el 'Plan Colombia'. En tercer lugar, hay evidencias y confesiones muy autorizadas sobre la diabólica operación envolvente de los paramilitares para 'cazar' allí la cúpula de las FARC. Es que "En toda guerra, la primera víctima es la Verdad".
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manuelmejia

14 Diciembre 2008 - 6:22am
Pero si hace menos de cuatro meses juan manuel"el estúpido"santos le dijo al 82%de los colombianos,eso quiere decir la mayoría absoluta del pais,que:EN SAN VICENTE DEL CAGUÀN NO QUEDA UN SOLO GUERRILLERO DE LAS FARC-EP;es más,aseguró "que esa guerrilla,o lo que quedaba de ella ,se había metido en lo profundo de la selva como fieras en sus madrigueras".Y josé"obtuso"gaviria,el primo querido de pablo escobar le dijo a ese 82% mayoritario que:"las farc-ep son banditas desarticuladas que ya no signífican ningún problema,si acaso el frente virtual puede poner alguna que optra molestia".Alguien está diciendo mentiras,hace poco un parte de esa guerrilla habla de guerra continua y de grandes pérdidas para el narcopaejército parauribista.La mentira tiene patas cortas y nariz larga,eh,furibestias ja
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maurreando

17 Diciembre 2008 - 9:28am
hay quienes prefieren o les gusta escuchar que la guerrilla aun esta fortalecida, pero no quieren darce cuenta que en verdad se les ha disminuido el control sobre el pais y muchas zonas en donde antes sembraban terror
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