Bogotá| 7 Sep 2008 - 6:16 pm

En la carrera 15 con calle 14, relegada al olvido, se encuentra la casa de Oreste Sindici

Donde el Himno Nacional se hizo música

Por: María Camila Peña
Donde una vez vivió el compositor del Himno Nacional, hoy funciona una de las tantas ferreterías de San Victorino. Los comerciantes del sector aseguran que hace años se llevaron la placa que distinguía al histórico inmueble.
Casa del compositor Oreste Sindici
Foto: Federico Ríos

Esta es la casa en donde vivieron el compositor Oreste Sindici y su familia. Hoy es uno de los tantos inmuebles antiguos olvidados por las autoridades.    

Cuando el músico italiano Oreste Sindici un joven intrépido que había llegado a la capital de los entonces Estados Unidos de Colombia como tenor de la compañía de ópera de Luisa Visoni y quien años más tarde sería el encargado de musicalizar los versos que había escrito el entonces presidente de la República Rafael Núñez contrajo matrimonio con Justina Jannaut, se asoció con su cuñado Justino Jannaut. Juntos compraron una casa en el barrio San Victorino (en el centro de Bogotá) y una finca en Nilo, Cundinamarca, un tranquilo lugar en donde el músico se encerraría por semanas a escribir las melodías que representarían el sentir patrio de toda una nación.

Como quedó registrado en las escrituras, la casa era baja, de tapia y de teja. Según la nomenclatura de la época, quedaba situada en la carrera 15, cuadra quinta, número 66. Los dos la compraron por la módica suma de nueve mil ochocientos pesos cuando Bogotá seguía siendo una ciudad de pocas calles y familias con aire europeo.

Para ese entonces, San Victorino era un barrio de clase media alta. A diferencia de hoy, sus calles permanecían limpias, había pocos negocios comerciales, funcionaba el teatro San Jorge hoy en ruinas y los habitantes de la calle todavía no habían colonizado cada una de las esquinas de la carrera 15.

“Mi papá dice que en esta cuadra vivió el señor Oreste, el del Himno Nacional, en la casa que está pintada de blanco y azul y que había una placa que un día vinieron a quitar”, dice Wilson Ortiz gerente comercial del almacén de construcción que su padre, don Francisco, inauguró en los años 70 a una cuadra de la histórica casa.

Hoy, el lugar que fue cuna de las óperas más sublimes, testigo de las intimidades del matrimonio Sindici-Jannaut —del cual nacieron cuatro hijos, y donde el mismo Rafael Núñez se hizo presente para escuchar la obra del músico italiano, es una de las tantas ferreterías del sector que, como el resto de casas antiguas de la zona, ha quedado a los designios del azar.

La placa que fue colocada por la Academia Colombiana de Historia en dicha casa el 28 de julio de 1944, como homenaje póstumo a la memoria del maestro Sindici, fue retirada y llevada a la sede de la Academia, donde reposa como dando fe de que el músico sí fue uno de los habitantes de la capital del olvido. “No se sabe cuándo llegó la placa ni por qué. Se rumora que la gente quería robársela y por eso la retiraron”, dice Luis Horacio López, miembro de la mesa directiva de la Academia Colombiana de Historia.

Un italiano en Bogotá

A sus 36 años, Oreste Sindici se alistó para acompañar a la artista Luisa Visoni en su viaje al Nuevo Mundo. Desde pequeño, su tío sacerdote lo había inscrito en el Conservatorio de Santa Cecilia en Roma y en su juventud había sido contratado como tenor por una compañía de ópera.

  • María Camila Peña | EL ESPECTADOR

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Opiniones

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Lira

8 Septiembre 2008 - 2:58pm
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conociendo como conosco el sitio en donde esta la casa estoy totalmente segura que arreglarla ahi en donde esta no tiene ningun futuro y yo creo que lo mejor es que antes de arreglarla la cambien de sitio como hicieron con el edificio de cudecon. ¿se acuerdan que en bogota movieron un edificio?.

Opinión por:

ubhe

8 Septiembre 2008 - 8:03am
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Buena el recorderis, pero convendría escribir la dirección actual y emprender una campaña para restaurarla de forma sencilla y que forme parte de los recorridos históricos de la ciudad. Que se grabe la placa en cemento en la pared principal y se escriba la historia resumida.

Opinión por:

john marin

8 Septiembre 2008 - 8:02am
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Una nacion que no tiene memoria estará inevitablemente condenada a volver a vivir sus desgracias, Colombia, es una nacion sin memoria, un pueblo que olvida. Cuando las generaciones son olvidadas, y el tiempo pasa trae consigo el germen de su propia destruccion, y la consecuencia inevitable de ver el pasado nuevamente pasar ante sus ojos.

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