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Desapareció una tarde

Buscan a Elkin Suárez, de quien no se tienen noticias desde el pasado 24 de noviembre.

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Laura Ardila Arrieta
16 de diciembre de 2009 - 10:49 p. m.
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La pesadilla de la familia Suárez Motta, oriunda de Chaparral, Tolima, se inició hace exactamente 23 días a las 3 p.m. El pasado 24 de noviembre, a esa hora, Elkin Suárez Motta, residente en el barrio Compartir de Soacha, recibió en su celular la llamada de un supuesto cliente para solicitar un servicio. El hombre, de 50 años, conduce uno de los 22 camiones que a diario ofrecen transporte de mercancías en la plaza de ese sector. Con natural descuido, se despidió de sus compañeros y partió con un individuo del que nadie recuerda sino una chaqueta de jean y una gorra negra. Más o menos media hora después, su esposa, Yeimy Lorena Arias, lo vio pasar en el vehículo frente a su casa. Elkin pitó. Lo acompañaba el mismo personaje de cachucha. Después, su teléfono personal se apagó y no se volvió a saber nada de él.

Desde entonces todo ha sido drama para los parientes del señor, quien llegó al vecino municipio hace tres años desplazado por la violencia. Mientras sus cuatro hijos, de entre 3 y 9 años, esperan todas las noches en la puerta de su vivienda a que aparezca la camioneta azul de carpa negra, Élber Suárez Motta, hermano mayor de Elkin, recorre los municipios del departamento con la esperanza de encontrar alguna razón del desaparecido.

La Mesa, Anapoima, Viotá, Fusa, Sibaté, Funza, Mosquera, Madrid… También se ha pasado por todos los hospitales del sur de Bogotá y Medicina Legal. Nadie da razón, ni siquiera del vehículo tipo estaca de placas BFI496.

“No sé qué pudo haber pasado. Nosotros no somos adinerados. Mis papás viven en Mesitas del Colegio de manera muy humilde. Elkin es un hombre de bien”, explica Élber Suárez, pensionado de la Policía, y quien dirige una empresa de seguridad.

Ex agente de la Fuerza Pública, prefiere no descartar ninguna hipótesis. Desde un posible falso positivo, pasando por delincuencia común, hasta un problema familiar. “Le he pedido a la Fiscalía que investigue por todos los frentes. Ojalá así lo hagan los investigadores”.

En este punto, cuenta que su hermano, tenía “algunos” problemas con el padre de su esposa Yeimy. “Tengo entendido que no se hablaban desde hace rato y que, incluso, Elkin no dejaba a sus hijos ir a la casa de su abuelo”. El ex policía habla también de la delicada situación de inseguridad que se vive en Soacha. “Sabemos que han robado a varios acarreadores”, dice.

Así lo confirma Bernardo*, compañero de trabajo de Elkin Suárez en la plaza de Soacha Compartir: “La misma semana de la desaparición se robaron dos camiones. A uno de los conductores le echaron escopolamina”.

Camilo Manjarrés, investigador del CTI de la Fiscalía en Soacha, explicó que el caso se encuentra en manos de la Dirección Nacional de esa entidad.

Por su parte, el personero del municipio, Fernando Escobar, hizo un llamado a las autoridades del país para “que se atienda el problema de seguridad ciudadana que padece Soacha”. El Personero describió un panorama desolador de amenazas, desplazamiento interurbano, presencia de organizaciones armadas ilegales y falsos positivos, al que desde hace 23 días se suma el particular caso de Elkin Suárez Motta.

*Nombre cambiado por protección a la fuente.

Por Laura Ardila Arrieta

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