Por el legado de Cavelier

En honor a las obras realizadas por el líder político y empresario, para conmemorar su primer año de muerte, los cajiqueños donaron las llaves con las que fue elaborada su estatua.

En la historia de una de las poblaciones más tradicionales de Cundinamarca se acaba de escribir un nuevo capítulo. Sucedió el pasado viernes 7 de diciembre en su parque principal, y fue por cuenta de Enrique Cavelier García, cuya nueva estatua de bronce adornará el parque central de Cajicá, que desde ahora llevará su nombre en agradecimiento a las múltiples obras que realizó en el municipio.

En el centro del parque reposa la estatua, hecha en bronce por el maestro Alejandro Hernández, realizada además con una aleación de llaves donadas por los habitantes de este municipio. Fue descubierta en honor al distinguido líder y empresario cajiqueño.

Presidido por el alcalde de Cajicá, José Vicente Gutiérrez; el gobernador electo de Cundinamarca, Andrés González; el ministro de Ambiente y Vivienda, Juan Lozano, quien asistió en representación del Presidente de la República, Álvaro Uribe Vélez, y más de 900 invitados, el homenaje a Cavelier García se inició con unas sentidas palabras que recordaron rasgos de la personalidad del ex alcalde y fundador de la empresa Alquería.

El homenaje fue producto del acuerdo Nº 19 de diciembre de 2006, expedido por el Concejo de Cajicá, en el que se autorizó a la administración municipal a instalar un busto y una placa en el parque principal, así como denominar el parque con el nombre del ex alcalde, con el fin de honrar la memoria de quien “consideran ejemplo de trabajo al servicio de la comunidad y el desarrollo del municipio”.

Enrique Cavelier nació en Bogotá hace 71 años, hijo de Beatriz Gaviria Restrepo y del profesor Jorge E. Cavelier, primer urólogo que tuvo Colombia, fundador del hospital de La Samaritana, la Clínica Marly, la Cruz Roja Colombiana, y quien además trajo la insulina por primera vez al país.

A Cavelier Gaviria lo caracterizaba la sensibilidad social con la que guió todas sus acciones durante los 20 años que sirvió al municipio de Cajicá, logrando una cobertura del 100% en acueducto, alcantarillado y educación básica. Abrió la primera escuela pública mixta de Cundinamarca en Fagua, en 1960; sistematizó varias escuelas de Cajicá, les regaló leche durante más de dos décadas a los niños de las escuelas del municipio y construyó las primeras casas de la cultura, donde realizó una exposición que mostraba varias obras de Fernando Botero.

Al graduarse como agrónomo del Delaware Valley College, fundó con su padre, en 1959, La Alquería, hoy la primera planta procesadora privada de leche líquida en Colombia, llegando a generar más de 10.000 mil empleos directos e indirectos. En 1973 consiguió que el ganado de su finca tuviera una de las mejores notas de calidad de la raza Holstein en Colombia. Cinco años más tarde, en alianza con Enrique Luque Carulla, presidente de esa cadena de supermercados, lanzó el famoso cartón rojo que le dio el nombre y la distinción a La Alquería.

Sin embargo, “La Alquería continuará su desarrollo por la senda del progreso y el desarrollo social trazado por mi padre. Seguimos su brújula como hombre, como político y empresario y continuamos evolucionando a la sombra de los principios, directrices y deseos de nuestro fundador”, aseguró Carlos Enrique Cavelier, actual presidente de La Alquería.

La popularidad de Enrique Cavelier lo hizo concejal de Cajicá desde 1966, luego alcalde en 1975, cargo en el que duró 13 años, y en 1988 salió electo con más del 90% de la votación. Fue reelecto en 1992. Su apoyo incondicional al municipio de Cajicá lo hizo merecedor del Premio de Arquitectura Latorre y Miranda por el embellecimiento de Cajicá, merecedor de la Orden Antonio Nariño, otorgada por la Gobernación de Cundinamarca, y candidato a la Gobernación del departamento.