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Un ángel de la guarda para los menores de edad

A partir de esta semana los bogotanos podrán llamar a la línea de emergencias 123 para reportar a los expendedores que vendan licor y cigarrillos a menores de 18 años. Los padres permisivos serán sancionados.

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Diego Alarcón
25 de abril de 2008 - 03:48 p. m.
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Esta semana el alcalde de Bogotá, Samuel Moreno Rojas, la secretaria de Gobierno, Clara López, y Red Papaz, un grupo de padres de familia comprometidos con el desarrollo de los niños y adolescentes colombianos, se dieron cita en el colegio La Candelaria (en el centro de Bogotá), para firmar un convenio que convierte a la ciudadanía en guardiana de la juventud.

Se trata del programa ‘Ángel Protector’. Una iniciativa que tiene como objetivo sembrar una semilla en la conciencia de los comerciantes y de la gente del común, para que no faciliten ni toleren el consumo de alcohol y de tabaco en menores de 18 años.

Para ello, los expendedores se comprometieron en no vender estos productos a personas que no tengan cédula y los ciudadanos tendrán, de ahora en adelante, la posibilidad de llamar a la línea única de emergencias 123 para avisar a la Policía sobre posibles establecimientos infractores o sobre menores que se encuentren consumiendo.

Carolina Piñeros, directora de Red Papaz, explica que el objetivo de la alianza es lograr una colaboración de todos los sectores sociales frente al problema del consumo prematuro de licor y cigarrillo. Por eso, la organización creó un logo que representa el compromiso social con esta causa y que será visible en tiendas y cadenas comerciales.

La iniciativa surgió luego de que Red Papaz realizara una encuesta que reveló que el inicio de consumo de alcohol en Colombia se da entre los 12 y los 13 años. El 53% de los estudiantes afirmaron consumir ocasionalmente, el 15% semanalmente y el 6% diariamente. Unos resultados alarmantes, porque además de los altos índices, las leyes que impiden el expendio y el consumo de estos productos por parte de menores de edad no están siendo cumplidas.

Por esta razón, la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), Carulla, Bavaria, British American Tabacco, Asobares, el Instituto Nacional de Cancerología, la Asociación Nacional de Anunciantes (ANDA) y Red Sin Trabas (asociación universitaria) también decidieron participar de esta iniciativa y convertirse en protagonistas de esta campaña.

El presidente de la ANDA, Carlos Delgado, sostiene que este tema ha sido una preocupación constante para la asociación desde hace varios años y se muestra de acuerdo con las disposiciones establecidas en el pacto. “Todo lo que se haga en ese sentido es poco y por eso apoyamos 100% a Red Papaz y a su iniciativa con todas las empresas afiliadas a nuestra organización”.

Por su parte, el comandante de la Policía Metropolitana, general Rodolfo Palomino, explica que las llamadas que lleguen por cuenta de ‘Ángel Protector’ a la línea de emergencias 123  serán canalizadas hacia las unidades móviles más cercanas al punto de la denuncia y atendidas de manera prioritaria.


De esta forma, se busca que la aplicación de la ley sea más efectiva y que se acaben, de una vez por todas, los grupos de menores que compran alcohol y lo consumen en lugares públicos con normalidad, gracias a que uno o varios de sus miembros son mayores de 18 años.

Hay dos tipos de sanciones para quienes no cumplan con las normas: unas de tipo disciplinario y otras económicas. Por ejemplo, las tiendas y establecimientos que caigan en la tentación del dinero y vendan licor y cigarrillos a menores de edad, deberán pagar multas e incluso correrán el riesgo de que su establecimiento sea sellado.

Además, deberán asistir a un curso de prevención de alcoholismo, organizado por las autoridades de Policía. Este último castigo también será impuesto a los padres de familia que sean permisivos con el consumo de alcohol en sus hijos menores de 18 años, quienes también estarán en la obligación de acompañarlos a los talleres educativos.

Todas las organizaciones que participan en el programa hacen parte de una alianza protectora que tiene como meta contagiar a la gente de conciencia social en el tema de la prevención, pues según un estudio de la ONU, más del 50% de los estudiantes ingieren licor regularmente, la cifra más alta de Suramérica. En el mismo sondeo, los fumadores se reportaron con un 24%, el segundo índice más elevado y al que sólo supera Chile.

Lo cierto, es que si padres, comerciantes e incluso los mismos adolescentes estuvieran informados de las secuelas que deja el consumo de alcohol en una edad prematura como, por ejemplo, bajos niveles de desarrollo cerebral, mayor susceptibilidad a contraer enfermedades e infecciones y dificultades del sistema digestivo para la absorción normal de nutrientes afectando el crecimiento, las cifras no serían tan altas.

Precisamente el programa ‘Ángel Protector’ busca contrarrestar y prevenir todo este tipo de inconvenientes, y aunque inicialmente fue lanzado sólo en Bogotá, Carolina Piñeros asegura que tienen la intención de llevarlo a todas las regiones del país.

Por Diego Alarcón

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