“Es una terrible injusticia”

Nicolás Castro, acusado de amenazar por Facebook a Jerónimo Uribe.

Cecilia Orozco Tascón: Nicolás me gustaría empezar por el principio, ¿cómo se enteró usted que estaba en problemas con el caso del hijo del presidente Álvaro Uribe?

Nicolás Castro: Cuando me hicieron un allanamiento en mi casa en julio. Ahí me llegaron un día como a 6:00 a.m. Yo estaba durmiendo. Llegaron con una orden, allanaron la casa, incautaron dos computadores y ellos me informaron que ese allanamiento se debía al caso de unas amenazas que le habían hecho al hijo del presidente Uribe.

COT: ¿Usted sabía de qué le estaban hablando? ¿A qué se referían ellos?

NC: Yo había visto esa noticia en Caracol unos días antes. Cuando ellos me explicaron de qué se trataba el asunto fue que empecé a comprender, porque inicialmente no sabía muy bien lo que estaba pasando.

COT: Y cuando usted vio que estaban allanando su casa, ¿qué pasó por su cabeza en ese momento?

NC: En ese momento yo no tenía qué pensar tanto, así que estuvimos en la Fiscalía varias veces preguntando qué era lo que estaba pasando, porque no entendíamos por qué llegaban a hacer un allanamiento sin yo saber a qué se debía todo eso. Lo único que yo sabía era que no tenía nada que ver con ese lío y qué no me explicaba con base en qué pudieron darles a ellos permiso para que me incautaran esos computadores. En ese momento no tenía nada que pensar, más allá de la preocupación de saber que me estaban acusando de algo de lo que ni siquiera estaba enterado.

COT: Pero usted reconoce que había entrado a facebook a contactarse con otras personas para hablar en contra de Jerónimo Uribe?

NC: No, de ninguna manera. De hecho si la Fiscalía tuviera algún mensaje mío, aunque fuera solamente uno, contactando a alguien para hablar de eso, estoy seguro que ya hubieran hecho un escándalo y habrían salido a mostrar esos supuestos mensajes. Pero en realidad no existe ningún mensaje para hablar con nadie sobre ese tema. A duras penas saben que yo un día entré a mirar la página esa y que dejé una opinión y punto. De ahí creo que arrancan a involucrarme con las amenazas. Pero de mi parte nunca salió ningún mensaje para con nadie, ni existe ningún tipo de mensaje hablando sobre Jerónimo Uribe en ninguna plataforma.

COT: ¿Entonces usted está detenido por una frase que ni siquiera fue escrita por usted, según la versión suya?

NC: De hecho es algo que ni siquiera la propia la Fiscalía ha podido aclarar. Yo en la primera audiencia me declaré inocente de los cargos que ellos estaban como imputándome. Y la Fiscalía no ha podido aclarar si fui y no fui yo. O sea ellos mismos no han podido aclararlo, entonces eso habla por sí sólo.

COT: ¿Entonces en sus computadores que fue lo que encontró la Fiscalía?

NC: La Fiscalía dijo que habían encontrado una conversación de messenger, que era privada, e interpretan unas cosas de la manera más grave. Tomaron cosas fuera de contexto, de manera irresponsable y que no concuerdan con lo que me quieren imputar. Ellos me están acusando de un delito de instigación a delinquir con agravante de homicidio. O sea que yo estaba haciendo toda una conspiración para ir a convencer a un grupo de personas para que fueran y cometieran un homicidio. Pero a duras penas sacan una conversación mía de un computador. Leen un extracto en donde no hay ninguna diferenciación en qué es lo que digo yo, qué dice mi interlocutor y en un desorden. Entonces hay una confusión ahí y a la hora de presentar las pruebas tampoco traen la documentación para demostrar cómo obtuvieron eso.

COT: Al margen de lo que ellos puedan probar, ¿usted que reconoce que escribió sobre Jerónimo Uribe o alguno de los hijos de Presidente?

NC:  No, yo simplemente di alguna vez una opinión sobre una cuestión de artesanías de Colombia, una cosa que yo ni siquiera tenía clara, una cosa que fue hace muchísimo tiempo como cualquier persona en Colombia que si le llegan con rumores sobre una cosa que están haciendo mal hecha, no sé, dice algo, pero era una cosa que no tenía nada que ver con amenazar a nadie de muerte, ni con querer ir a meterme con nadie, o sea simplemente yo escucho unas cosas opiné al respecto y ya. De ahí en adelante son conjeturas de la Fiscalía.

COT: ¿Usted entonces afirma tajantemente que no fue el creador del grupo en facebook en el que se mencionaba la muerte de Jerónimo Uribe, si bien no de ir a matarlo pero sí de quererlo matar?

NC: No tengo nada que ver con eso. La Fiscalía no se pone de acuerdo ni siquiera en qué es lo que me está acusando.

COT: Usted es un estudiante universitario, tiene calificaciones altas, es un joven inquieto como cualquiera de su edad. ¿Qué piensa usted  o qué pensaba en aquella época de las actividades de los hijos del Presidente?

NC: Hay cosas muy negativas que dicen de ellos, pero realmente yo no puedo saber qué es cierto y qué es falso. Yo pienso que ellos son seres humanos en una posición muy complicada que es ser hijos del Presidente, donde están siempre en el ojo del huracán.

COT: Usted que está en la cárcel hace tres meses por unas sospechas de la Fiscalía, ¿se siente libre de opinar sobre ellos o se siente cohibido?

NC: Ahora creo que ahora es cuando menos libertad de expresión tengo, porque por un mero comentario me están procesando como si fuera uno de los peores criminales de este país. Tienen unos investigadores que pueden corroborar que yo no tengo conexión con ningún criminal o con esas guerrillas con que me estaban vinculando y vienen y me tratan como si fuera la peor persona del mundo. No sé con qué más me van a vincular porque la Fiscalía no tiene ninguna precisión en lo que dice, pero sí vía libre para encerrarme en una cárcel a pesar de que ni siquiera he tenido unos antecedentes que ameriten sospechas. Estoy amarrado de manos, no puedo hablar libremente. Los policías desde que lo capturan a uno le dicen esa frase lapidaria de “tiene derecho a guardar silencio”, o sea, “tiene derecho a morirse”, porque ¿qué es lo que lo hace a uno partícipe de la sociedad, qué es lo que lo hace presente? El poder de manifestarse o expresarse. ¿Guardar silencio qué es? Pues desaparecer. Entonces me tienen desaparecido prácticamente. Afortunadamente ya en este momento estoy pudiendo empezar a manifestarme y lo que veo es una injusticia terrible.

COT: ¿Entonces siente que la justicia ha sido más dura con usted que lo que hubiera sido en otro caso si la persona a la que se hubiera referido no hubiera sido hijo del Presidente?

NC: Cuando llegué a la cárcel me dijeron que en el patio contiguo estaban unos individuos procesados por paramilitarismo,  gente de Justicia y Paz. Ellos pagan penas de siete u ocho años, con cientos de muertos encima. Y yo por unas supuestas amenazas voy a pagar entre nueve y 15 años. Es una desproporción. No entiendo si es porque es el hijo del Presidente o hay algún interés oculto que no  alcanzo a comprender. Lo que sí sé es que esto no tiene ninguna mesura ni ninguna justificación porque más me habría valido entonces cometer un genocidio y me castigan a seis años. Esto no tiene sentido.

COT: Se dijo que en algún momento se iba a conciliar con los abogados del hijo del Presidente. ¿Qué era lo que iba a conciliar y por qué esa conciliación nunca se adelantó?

NC: Es que realmente no fue una conciliación con ellos sino con el fiscal. El fiscal llegó a nosotros a prometernos unas cosas y me dijo que me iba a poner libertad condicional y que iba a haber todo un arreglo y a pesar de todo yo iba a quedar como culpable. Yo tomé eso para pensarlo como una posibilidad, pero finalmente terminar como culpable por algo que no hice no se justifica, aún saliendo libre. Creo que a pesar de todo vale más la verdad, la justicia, salir declarado inocente, así me toque esperar quién sabe cuántos meses. Esa fue la cuestión que no permitió que prosperara el acuerdo. Además el fiscal me prometió la libertad condicional cuando hablamos, pero cuando yo vi el documento que tenía que firmar, ahí ya no hablaba de ninguna libertad condicional. Eso generó un ambiente de inseguridad porque no se sostenía lo dicho, entonces ¿cómo voy a confiar yo en una persona que un día dice una cosa y luego me manda un documento donde me dice otra? Un documento completamente ambiguo.

COT: Entonces ¿usted cree que el fiscal no está actuando imparcialmente?

NC: Definitivamente hay algo ahí por esclarecer que yo no alcanzo a comprender.

COT: ¿Usted cree que el fiscal está obedeciendo órdenes o está de acuerdo con los abogados de los hijos del Presidente o con los propios hijos del Presidente?

NC: Yo quisiera pensar que no, que no se debe a un asunto de influencias políticas y nada de esas cuestiones, pero la verdad en este punto cualquier cosa parece posible, así como es inverosímil mi caso. Pero lo que usted me comenta tal vez es una posibilidad.

COT: ¿Usted ha calculado lo que le podría pasar en caso de ser condenado? ¿Cree que ante un juez va a ser declarado inocente?

NC: Sí, yo solamente contemplo la posibilidad de ser declarado inocente. No me cabe en la cabeza la posibilidad de ser declarado culpable. Para mí no es una posibilidad porque no veo cómo podrían justificar algo así. Más aún cuando primero hablan de amenazas y ahora me procesan por un delito mucho más grave. Si inicialmente no había posibilidad de mostrar las amenazas, mucho menos van a poder demostrar ese delito tan exagerado que están intentando acusar.

COT: Si usted tuviera la posibilidad de hablar con Jerónimo Uribe, ¿qué le diría?

NC: La mayor inquietud que yo tengo frente a esta persona es qué piensa de todo esto o si solamente le interesa saber qué pasó, quién está detrás de todo esto, qué piensa del manejo que le están dando.

COT: ¿Usted piensa que tiene los mismos derechos o puede ejercer la plenitud de sus derechos como Jerónimo Uribe o se siente en condiciones de inferioridad respecto a él?

NC: Yo dejaría que los hechos hablen. Los hechos dejan entrever que, al parecer, hay una desigualdad porque no creo que frente a otras amenazas se haya procedido de la misma manera. Creo que hay amenazas contra el propio presidente Uribe y no ha habido ningún tipo de investigación. Pareciera que estamos ante un tipo de desigualdad porque no veo que le hagan ningún tipo de seguimiento a toda la infinidad de amenazas que circulan por facebook y que tienen una cantidad de adeptos, que son personas que realmente participan en esos grupos y que opinan masivamente, mientras que en este caso un grupo que no tiene ninguna participación, donde prácticamente no tiene ningún movimiento, deriva en que yo termino preso, a pesar de que no hay claridad sobre los hechos.

COT: ¿Cómo lo han tratado en el INPEC?

NC: Como a cualquier persona, pero  he sentido que hay como cierta consideración, siento que ha habido cierta favorabilidad, creo que cada persona en este país emite un juicio interno frente a este caso y la mayoría de las personas que han tenido que acompañarme a las diligencias o cuando me han llevado de un lugar al otro han pensado para sí mismos que esto es una injusticia.