Cultura |8 Mar 2012 - 11:33 pm

Este viernes, estreno en cartelera nacional

Sexo imparable

'Deseos culpables' es la perturbadora historia de un adicto a las relaciones sexuales.

Por: Liliana López Sorzano
  • 16Compartido
    http://www.elespectador.com/impreso/cultura/articulo-331224-sexo-imparable
    http://www.elespectador.com/impreso/cultura/articulo-331224-sexo-imparable
  • 0
Brandon y Sissy son hermanos con un sugerido pasado tormentoso. Michael Fassbender y Carey Mulligan encarnan a estos personajes.     / Cortesía Cine Colombia Brandon y Sissy son hermanos con un sugerido pasado tormentoso. Michael Fassbender y Carey Mulligan encarnan a estos personajes. / Cortesía Cine Colombia

Adicción: hábito de quien se deja dominar por el uso de alguna o algunas drogas tóxicas, o por la afición desmedida a ciertos juegos.

Afición desmedida al sexo. Brandon Sullivan es adicto. No hay mujer, no hay hombre, no hay encuentro furtivo, no hay revista ni película porno que logren saciar su hambre. No hay nada ni nadie que calme su sed obsesiva. Un ímpetu implacable lo domina. Su existencia se define por ese deseo inconsolable, por esa dependencia de las relaciones sexuales que lo dejan como un parásito, un ser encerrado en sus propias compulsiones.

En Deseos culpables (Shame) las imágenes le toman el pulso a este neoyorquino gobernado por el sexo, la culpa y la vergüenza, sin poder establecer relaciones más que con prostitutas. Sissy, la hermana de Brandon, llega inesperadamente de visita y es testigo indirecto de su vida. Será ella quien agrave la situación, porque será la encargada de revivir el pasado y de confrontarlo con el presente.

La adicción al alcohol y a las drogas ha sido materia de libros, películas y hasta realities de televisión. Pero pocos se habían atrevido a meterse en los agitados terrenos de la adicción al sexo y la miseria existencial que supone cualquier dependencia.

El director británico Steve McQueen encontró en el actor Michael Fassbender a su musa. Encontró en él el medio para llevar sus extremos a la pantalla. Su primera película en conjunto, Hunger, llevó a Fassbender a perder 18 kilos para encarnar a un militante político del IRA que decide hacer una huelga de hambre. Los dos personajes se encuentran en la jaula de sus propios cuerpos, encarcelados. Fassbender, el gran olvidado en los Premios Óscar, pero el actor del momento, con quien todos quieren trabajar, sabe traducir esos límites del cuerpo humano y traerlos al cine con una interpretación arriesgada, valiente y convincente. Sus actuaciones (300, Hunger, Fish Tank, X-Men, Haywire, entre otras) lo han catapultado como un actor que tanto las producciones independientes como los grandes estudios de Hollywood demandan.

El telón de fondo de Deseos culpables es Nueva York, pero barnizado por una paleta de grises, de lluvia, de frío y de melancolía. No es casualidad que el director haya querido que fuera ahí y no en otra parte: esta es la metrópoli que no apaga sus luces, donde todo se consigue, donde todo se puede. La ciudad que nunca duerme, esa frase inmortalizada por Frank Sinatra en la canción New York, New York, que se convirtió en el himno de la ciudad, es interpretada entera, pausada, sin tono de celebración, con los ojos húmedos por Sissy, la hermana de Brandon, una chica que tiene marcado el suicidio recurrente en sus brazos. Sin duda, una escena para destacar porque con tan sólo esa interpretación, sin diálogos, sólo por las miradas, se percibe el origen de sus desgracias y el dolor oculto del pasado. “No somos malas personas”, le dice Sissy a su hermano. Es sólo que venimos de un mal lugar”.

“Quería contar una historia de un modo que resultara familiar, que no fuera como si estuvieran viendo a un marciano, pero es obvio que hablamos de algo extraordinario: un hombre que necesita masturbarse 40 veces al día, que puede estar 72 horas seguidas viendo porno. Es alguien que es guapo, tiene dinero y un buen trabajo, y, sin embargo, se construye su propia prisión a través de su relación con el sexo, una prisión sin barrotes”, sentenció Steve McQueen en una rueda de prensa en Madrid, en el marco de la presentación de su película.

La tercera colaboración entre esta dupla de director y actor está en plena producción. Fassbender asegura que McQueen crea un ambiente particular en el set. “Steve impone un tono en el que todo el mundo está al mismo tiempo emocionado y aterrorizado”, confiesa Fassbender.

Además, explica que en su proceso actoral siempre se remite al guión al punto de leerlo más de 200 veces para asimilar al personaje, para adentrarse en él y preguntarse qué puntos en común podrían tener los dos. También confiesa que las escenas donde se encuentra desnudo lo incomodan, que siempre serán poco cómodas y que las más estresantes son, sin duda, cuando tiene a una compañera a su lado.

La idea de hacer la película salió de una conversación entre Steve McQueen y Abi Morgan, la guionista de La dama de hierro, próximamente a estrenarse en Colombia. La relación contemporánea entre sexo e internet estaba en el centro de su discusión y llegaron naturalmente al adicto al sexo. Escribir el guión les supuso una seria investigación, desde conocer a terapeutas especializados en adicción al sexo, hasta departir con los que sufrían de esta enfermedad. “Estas personas tienen “escapadas sexuales”. Pasan todo el día en la internet. Ya sea masturbándose o visitando prostitutas, toman los riesgos sexuales más extraordinarios. ¿Y qué pasa después? Les sobreviene una gran ola de culpa. Y cada uno manifiesta lo mismo. Y lo que hacen es que lo vuelven a hacer para intentar borrar ese sentimiento”, afirma Mc Queen.

De manera visceral y real, McQueen se atrevió a cifrar en imágenes un mal vigente de nuestros tiempos que quizás es menos evidente ante los ojos de la sociedad que una adicción al alcohol o a las drogas.

Esta película se adentra en los oscuros vericuetos de las violencias internas, las de la mente y sus frustraciones, y da cuenta de la maquinaria del deseo y la eterna relación de causa y efecto entre el placer y la culpa.

El logro de McQueen fue haber concebido una película sobre adicción al sexo sin caer en la tentación de mostrar mucho o todo. También lo es haber escogido un personaje que no fuera un desadaptado, sino un tipo aparentemente normal que puede ser el vecino o el compañero de trabajo de cualquiera. Es un filme que provoca reacciones. Al fin de cuentas, ese es el concepto de cine que defiende este director. Un cine que se plantee como una necesidad, un punto de partida para establecer una conversación que resulte poderosa. Fuerza es lo que caracteriza a su cinematografía y a sus historias transgresoras y perturbadoras.

¿Quién es Steve McQueen?

(Londres, Gran Bretaña, 1969). Esculturas, videos y fotografías eran los formatos en los que trabajaba el artista británico Steve McQueen. Sin embargo, el lenguaje audiovisual empezó a calar en su expresión artística. Desde sus épocas de estudiante, en el Chelsea School of Art y en Goldsmith College de Londres, realizó algunos cortometrajes mudos y en blanco y negro. Pero fue hasta 2008 que debutó en la pantalla grande con Hunger, que fue todo un precedente. Logró llegar al Festival de Cine de Cannes y recibió el mayor premio: La Caméra d’Or, que se les da a los debutantes. Steve McQueen, a quien le han sugerido mil veces cambiarse el nombre por ser el homónimo del actor estadounidense de El Yang-tsé en llamas y La gran evasión. En el pasado Festival de Venecia McQueen recibió el premio de la crítica (FipresciI) por Shame (Deseos culpables).

Por: Liliana López Sorzano
Tags
  • Imprimir
  • Enviar
  • 16
16

Opiniones

Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión.
Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado.
Regístrese o ingrese aquí

Opciones de visualización de opiniones

Seleccione la forma que prefiera para mostrar las opiniones y haga clic en «Guardar» para activar los cambios.
Opinión por:

elbarranquillero

Vie, 03/09/2012 - 19:19
No he visto la película. Pero lo detestable es ese título maricón como siempre que hacen la traducción. Seguro lo hace la misma persona que pone titula las telenovelas mexicanas. El título es: Vergüenza. Por qué hacen siempre estas traducciones pendejonas: "sueños de libertad", "atrapado por su pasado", "los pingüinos de papá", "papá por accidente", "mi abuela es un peligro", ya basta con esa traducciones horrendas!
Opinión por:

hrvieda

Vie, 03/09/2012 - 14:52
Yo quiero ser adicto al sexo
Opinión por:

sarcasmo1

Sab, 03/10/2012 - 13:51
no diga huevonadas, los verdaderos adictos sufren un montón por cuenta de una enfermedad como esa.
Opinión por:

Capadoxia

Vie, 03/09/2012 - 13:28
diloginlei e Ignatius reilly son un par de ingenuos acaso no saben lo qu ees el PORNO SUAVE de la tenenovela latinoamericana jejejejejejejejajaja. para de ingenuos y la niña diloginlei en Colombia son menos morbosos qu e en ITALIA jejejeje no vay a alla ni se agache porque la pelan jajajajajajajajeieuaja
Opinión por:

Anticlientelistascorruptos

Vie, 03/09/2012 - 12:39
"Masturbarse 40 veces al día" y "leer un guión 200 veces" ¿a quien engañas abuelo?
Opinión por:

Virdusa

Vie, 03/09/2012 - 11:49
La eterna historia de los chimbomaniacos, se dice que el lunar que tienen en la punta del "pàjaro " se les a ido borrando. Quisiera Yo tener esa energìa que nos diò Dios como premio.
Opinión por:

jotanacho

Vie, 03/09/2012 - 10:35
NO MERECE COMENTARIO ALGUNO
Opinión por:

Sarcher

Vie, 03/09/2012 - 10:26
Un bodrio completo. La historia de un pajizo (porque es más pajizo que otra cosa) que sufre de una supuesta "adicción al sexo", pero esa adicción no le afecta en la economía (porque al tipo solo le falta sarna pa´rascarse); tampoco le afecta en la relación de pareja porque NO LA TIENE. Es el típico soltero de peli: profesional, de éxito, bello y con un buen paquete entre las piernas, y como todos los de este perfil, no quiere comprometerse (nada raro tampoco en la vida real). En fin, el tipo sufre mucho porque le gusta el porno, el sexo, etc. Tiene una hermana que también sufre (nunca se sabe por qué) solo que se le acomoda en la casa al pajizo, y le daña las pajas. Una peli con lecciones morales, y una visión del sexo tan prejuiciosa que presenta el homosexualismo como algo malo.
Opinión por:

Capadoxia

Vie, 03/09/2012 - 10:12
VERGUENZA se llama la pelicula y l a verguenza produce culpa. Pero quien diablos les ha dichoa ustedes que ver pornografia es algo qu e signifique adiccion, entonces las novelas latinoamericanas todas son pornograficas porque lo unico qu e hacen es motivar al sexo como un hijueperra.
Opinión por:

diloginlei

Vie, 03/09/2012 - 11:23
cAPADOXIA: UNA COSA ES UNA NOVELA RIDICULA Y QUE SOLO MUESTRA ALGO DE BESOS Y CARICIAS Y OTRA ES LA PORNOGRAFÍA. POR FAVO, COMO PUEDE UD. CONFUNDIR ESTAS 2 COSAS TOTALMENTE DISTINTAS. EL AMOR ENTRE LAS PAREJAS ES ALGO TAN BELLO QUE AL METERLE PORNOGRAFÍA YA LA EMBARRA. QUE BUENO Q YO NO VIVO EN SU PAÍS, DE LO CONTRARIO TENDRÍA QUE AGUANTARME ESAS MIRADAS MORBOSAS DE ALGUNOS DE SUS HABITANTES, O LOS PIROPOS TAN ESTUPIDOS Q DICEN O EL TENER Q VERLOS EN LOS CAFÉS INTERNETS DONDE GASTAN SUS ÚLTIMAS MONEDITAS EN SITOS WEB PORNOGRAFICOS. QUE BRUTOS, NO SABEN Q EL COMERCIO SE LUCRA A EXPENSAS DE SU BRUTALIDAD...
Opinión por:

Ignatius Reilly

Vie, 03/09/2012 - 10:52
Un doctorado para este forista, de caridad.
Opinión por:

Anonimous wikileaks

Vie, 03/09/2012 - 08:58
El titulo original es Shame, verguenza.
Opinión por:

johnfact

Vie, 03/09/2012 - 07:54
Esa pelicula es inspirada en la vida intima del Tino Asprilla, quien se come una mano con granos o por la vida intima de Amparo Grisales quien se eriza asi sea viendo a Garavito.
Opinión por:

Ignatius Reilly

Vie, 03/09/2012 - 10:49
johnfact, todo uncolombiano.
Opinión por:

lfwolff

Vie, 03/09/2012 - 05:17
Muy buena motivación para ver la película, aunque es difícil asistir a una película que promete describir un pequeño infierno; toca confiar en que el arte de guionistas, director y actores hagan de una situación tan difícil, algo al menos interesante, porque decir agradable sería pedir demasiado.
Opinión por:

Sarcher

Vie, 03/09/2012 - 10:35
Deja el transcendentalismo que los colombian@s son más culiones que el protagonista de la peli. Después de ver las críticas tan favorables que tiene este bodrio solo se puede concluir que el mundo es más conservador de lo que uno se imagina.

Publicidad
Publicidad
Suscripciones El Espectador

Edición impresa

Suscríbase
 
Círculo de experiencias

ACTIVE LA LLAVE DE SUS PRIVILEGIOS

Beneficios para suscriptores

CONÓZCALOS
 
 

El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones de COMUNICAN S.A. Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial,así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2013