El erotismo entre dos artes

Gilberto Cerón y Ángel Beccassino juntaron sus plumas para crear una controvertida exposición.

Antes cortesana que dama, Gabrielle d’Estrées dejó su corazón enredado en las sábanas del rey francés Enrique IV, quien la amaba más de lo que ella a él. Amante oficial y reina sin título, D’Estrées pudo envolver en su cuarto dedo el anillo de compromiso que, tres hijos después, el rey se decidió a darle. Un nuevo heredero al trono estaba en sus entrañas. Faltando unos días para la boda, la cortesana murió convulsionando, al parecer, por un envenenamiento.

El lienzo, de autor anónimo, Gabrielle d’Estrées y una de sus hermanas rememora aquella fallida historia de amor. En la imagen una de las mujeres aprieta el pezón de la otra haciendo alusión a su maternidad. A su vez, Gabrielle sostiene el anillo de su compromiso con Enrique. Este es el origen de Entre la tangente y la mirada: breves historias de amor y muerte, de Gilberto Cerón y Ángel Beccassino.

Cerón —el artista de lo antropomorfo y lo erótico, el pintor y joyero, reconocido desde 1978— creó 22 cuadros que parten del mismo esquema: la hermana que toca la punta del seno de la otra y el aro metálico sostenido con delicadeza. En cada boceto la historia cambia y las mujeres se convierten en ángeles y demonios, bestias y monjas, cadáveres y monstruos.

Para el artista, “la ilustración es la llave y el poema la cerradura”. Por eso necesitó de un complemento que hiciera el erotismo de sus trazos más evidente para los espectadores. “Insinuaciones y sugerencias, impaciencia en la piel, sabores en la lengua...”, así fue cómo Ángel Beccassino —el poeta y la ‘llave’— empezó a traducir las imágenes.

Becca, multifacético como el que más, ha pisado los terrenos de la publicidad, la escritura, la música y la fotografía con tendencias hacia la mujer, el erotismo y el pudor. De hecho, volverá a ser equipo de Cerón para fotografiar a un par de modelos desnudas que representen a Gabrielle d’Estrées y una de sus hermanas. Las imágenes resultantes acompañarán a la exposición durante su recorrido por Cartagena y Barranquilla (fechas por determinar).

“No hay en ellos espacio para mayores elucubraciones mentales, y mucho menos la posibilidad de resbalar por la ladera de aquella tediosa discusión alrededor del supuesto límite existente entre erotismo y pornografía”, describió Rafael Baena, escritor y editor, refiriéndose a la fusión Cerón-Beccassino. Como resultado de ese cruce de caminos, los artistas coincidieron en decir que su destino es el mismo: la libertad de expresión. Ellos se retan a transgredir el lenguaje elemental y la imagen fácil de describir. En sus palabras, “jugueteamos con la muerte, con las pequeñas perversiones”.

De esas perversiones nace el erotismo que, para los expositores, es un guiño de complicidad en el que se evita ser obvio para dejar que la imaginación haga el recorrido que se le antoje, como descubrir lo que callan las hermanas D’Estrées en sus escenas íntimas, contundentes y provocadoras.

Exposición hasta el 16 de junio en Bogotá, próximamente en Barranquilla y Cartagena. atGallery Bogotá. Carrera 5ª N° 46-87. Lunes a sábados de 2:00 p.m. a 6:00 p.m. Tel.: 2884862.