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Nunca ha entendido esa expresión: ‘música culta’. No sabe si se refiere a un estilo de sonoridad creado, en exclusiva, para mentes superiores o si hace referencia a un género destinado a los oídos eruditos. Por eso, el tenor colombiano César Gutiérrez considera que hay la misma dignidad en un bambuco de Pedro Morales Pino que en una sinfonía de Beethoven. Al fin y al cabo, los grandes compositores clásicos se inspiraron en las músicas tradicionales de sus países para crear sus obras.
Ese mismo razonamiento lleva a este artista, radicado en Europa desde hace más de 12 años, a pensar que los críticos de arte están mandados a recoger y no justifica su existencia. Ni ellos ni nadie tienen la potestad de definir qué es bueno y qué es malo para el mundo.
César Gutiérrez, el mismo que tuvo que pasar por la lupa de varios críticos en América y Europa, está en Colombia para protagonizar Romeo y Julieta, durante la presente temporada de ópera.
“La ópera de Colombia hizo Romeo y Julieta hace unos diez años y yo estaba convocado para interpretar a Romeo y por algunos inconvenientes personales debí cancelar mi participación. A los pocos años tuve la oportunidad de cantarlo en Europa y ahora por casualidad tengo el privilegio de interpretarlo”, manifiesta este bogotano que estudió ópera y artes escénicas en Viena durante varios años.
Después de algunas temporadas de ausencia en las tablas en Colombia, César Gutiérrez regresó para cantar y demostrar que un artista lírico, además de su talento, debe ser sensato para conocer sus capacidades interpretativas. Él, por ejemplo, nunca se ha subido a un escenario sin tener la plena conciencia de lo que debe hacer y sin establecer que lo que está escrito en la partitura se ajusta a su tono.
“La voz del tenor es la más difícil de cultivar, porque uno se tiene que salir de su naturaleza y desarrollar registros que no están dentro de su rango. Creo que por eso el tenor genera una fascinación especial, ya que siempre da la sensación de estar en la cuerda floja”, comenta Gutiérrez, quien reconoce haber tenido muchas presentaciones desafortunadas y por eso sabe que el público le perdona a un cantante sus malas notas, o que se le quiebre la voz, pero es implacable con aquellos que no dejan el corazón en cada personaje.
Comprende que las urgencias sociales en Colombia no permiten que la música sea una prioridad, pero sí hace una apuesta porque el público masivo tenga un acceso real a manifestaciones como la ópera, con la que se puede ingresar en otros mundos vistosos y coloridos. Con una experiencia importante sobre sus hombros, este tenor ha aprendido a disfrutar de su voz como un tesoro humano al servicio del arte y como un privilegio en beneficio de la música sin pretensiones intelectuales y sin aires eruditos.
Cita con la ópera
Esta temporada se inicia con la puesta en escena de ‘Romeo y Julieta’, que tendrá presentaciones el jueves 17 de septiembre y el sábado 19 a las 8:00 p.m. El domingo 20 de septiembre la presentación será a las 5 p.m., en el Teatro de Bellas Artes de Bogotá.
Por su parte, ‘Las Bodas de Fígaro’, de W.A. Mozart, será el segundo título de la temporada. Esta ópera, que es considerada una de las mejores creaciones de Mozart, tendrá funciones los días 15, 17, 22 y 24 de octubre a las 8:00 p.m. y los domingos 18 y 25 de octubre a las 5:00 de la tarde.