Donna Summer: la diva del arco iris

El jueves murió de cáncer la cantante norteamericana, cuyo verdadero nombre era LaDonna Adrian Gaines. Fue una figura emblemática de la música disco, aunque después migró al pop y al dance.

Fue dueña de la noche y propietaria de la discoteca, aunque su temperamento nunca estuvo de fiesta. En 1973, cuando comenzaba su carrera como solista, después de figurar en proyectos colectivos cuya única finalidad era la imitación de propuestas exitosas como The Supremes y Martha & The Vandellas, Donna Summer se divorció de su esposo, el austriaco Helmuth Sommer.

El lío judicial alcanzó tal dimensión que a la cantante, que en ese entonces empezaba a destacarse como Donna Sommer en el medio local, le tocó cambiar su apellido. Ella ya había conseguido algún reconocimiento y no pensaba resignarse a perder el camino recorrido. Por eso lo único que hizo fue modificar una letra, borrando de los carteles la ‘o’ y escribiendo una ‘u’. De esta manera dejó atrás a Donna Sommer para llamarse Donna Summer, conservando la representación del apellido, que tanto en alemán y como en inglés significa lo mismo: ‘verano’.

La música disco, el gospel y el sonido al que ella denominaba como rock negro, además de todas las manifestaciones del sello disquero Motown, influenciaron la condición artística de Summer. Con su voz, que los expertos catalogaron como el registro de una mezzosoprano, ella empezó su sendero discográfico con el álbum Lady of the night, que fue exitoso en Europa pero que obtuvo discreta figuración en América. Luego le llegó la revancha con el sencillo Love to love you baby, propuesta cercana al erotismo en la que la artista tomó la decisión de jugar con la respiración para darle un toque más sugestivo.

El impacto de esa canción fue tal que los gays y las lesbianas se sintieron identificados y la postularon como una de sus artistas de cabecera. A pesar de su éxito, Donna Summer optó por no cantarla con mucha frecuencia y se concentró en la publicación de trabajos discográficos de amplia divulgación como I remember yesterday (1977), Bad girls (1979), Endless summer (1994) y I'm a rainbow (1996).

En la década de los 90, Donna Summer le dio un viraje a su estilo musical. Del disco emigró al dance y al pop, pero conservó su primer lugar en las discotecas por varios años, a pesar de que por creencias religiosas dejó de presentarse en clubes nocturnos.

Las estrellas juveniles, algunos conflictos con su equipo de producción, problemas contractuales con los sellos discográficos y, sobre todo, un cáncer letal, la marginaron de la vida artística. Desde hace una década el público vivía con el recuerdo de lo que fue Donna Summer: ‘La reina del disco’, ‘La dama de la noche’ y ‘La diva del arco iris’.

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