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¿Le ha sucedido alguna vez que al regresar de su viaje llega a casa con la mitad de la maleta sin usar, y además de todo con las compras que realizó se pasó de cupo y tuvo que pagar el sobrepeso?
A continuación encontrará algunos consejos útiles, a fin de evitar esos problemas, si prepara sus maletas adecuadamente.
El primer paso para hacer el equipaje es la elección de la maleta. Las más aconsejables son las de ruedas incorporadas, que últimamente se han puesto de moda porque resultan muy cómodas para su traslado, de manera que todo el peso del equipaje va sustentado en las pequeñas ruedas. Para trasladar esta maleta es imprescindible que lleve integrado un tirador que suele ser regulable.
Además del diseño y los materiales con que están fabricadas, es importante tanto que mantengan a buen resguardo el equipaje que va dentro, protegiéndolo de golpes y deterioros, así como la impermeabilidad, que en la mayoría de las marcas aguanta un promedio de 15 minutos sin que el agua entre en el interior.
Dentro de los tipos de maletas que se pueden encontrar en el mercado existen de muchos tamaños, los cuales se eligen básicamente en función del uso que se le vaya a dar. Entre las maletas pequeñas las más ligeras tienen un peso aproximado de 3,5 kilos y las más pesadas sobre los 4,1 kilos, con una capacidad de entre 23 y 30 litros. En cuanto a sistemas de seguridad, casi todas traen candados con llaves o cerraduras de combinación para su apertura, aunque es necesario reforzarlos con candados extras, dada su fragilidad para abrir.
Antes de salir de casa asegúrese de que se cuenta con el equipo necesario para ello y que su peso no excederá los límites exigidos por la empresa transportadora. En caso de viajar por vía aérea, las regulaciones varían dependiendo de la aerolínea y, en muchas ocasiones, del tipo de vuelo o de la temporada en que se realiza el viaje. La clave es seleccionar lo esencial. Revise su itinerario y repase todo lo que espera hacer en el lugar del destino e inclúyalo en la lista de lo que va a necesitar. Lo mejor es agrupar las prendas y empezar a empacar los objetos más pesados en la zona opuesta al asa de la maleta, de modo que cuando se porte no aplaste el resto del equipaje.
Si su viaje va a ser breve, siga el mismo modelo distribuyendo las cosas por su peso, pero procure colocar en la parte de arriba lo que vaya a necesitar durante la primera noche. Así, podrá sacar las prendas según las vaya a utilizar y tenerlo todo siempre organizado.
Habitualmente las aerolíneas permiten llevar consigo equipaje de mano, siempre que quepa bajo el asiento o en el área de sobrecarga. Sin embargo compruébelo, para saber lo que puede llevar y necesitar durante el trayecto.
Recomendaciones para el equipaje de mano
En vista de que perder el equipaje que hemos aforado para ir en bodega nos puede pasar a todos, nunca está de más tomar ciertas medidas preventivas que permitirían sobrevivir en caso de pérdida de las maletas.
Para ello, el equipaje de mano es el mejor aliado. Antes de salir de casa y cerrar del todo sus maletas, empaque en su bolso de mano ropa para un día y elementos de aseo indispensables (desodorante, cepillo y crema de dientes, cremas, lociones, etc.) en una bolsa ‘zip lock’, para cumplir con los parámetros de seguridad de líquidos a bordo del tráfico aéreo.
Igualmente, es recomendable llevar consigo a mano los aparatos electrónicos (computador portátil, reproductor de música, cámara) y frágiles (anteojos, gafas de sol, lentes de contacto), así como el dinero –en efectivo y plástico– en un compartimento especial lo suficientemente seguro. Por último, no olvide cuidar todo el tiempo de su bolso y tenerlo siempre cerca y a la vista.
Teorías para empacar
Hay quienes se vuelven un ocho intentando poner su exceso de equipaje en una tímida maleta, sin embargo hay expertos que recomiendan diferentes teorías para que a la hora del viaje no haya que dejar nada. La técnica del entrelazado consiste en crear una ordenada pila de ropa amortiguada por todos lados, haciendo que mangas de suéteres y los excesos de las botas del pantalón se plieguen sobre la prenda inmediatamente siguiente creando una especie de cadena de ropa.
Las esquinas que quedan libres se pueden llenar con ropa interior y medias. Hay quienes sugieren empacar utilizando la técnica del enrollado. Es sencillo, una camiseta por ejemplo debe enrollarse desde el borde inferior y alisarse a medida que avanza, para que no se formen arrugas en el interior. El cuello debe doblarse en la parte externa del rollo.
Fin de año en Nueva York
En todas las grandes ciudades del mundo, las celebraciones de fin de año son fiestas gratuitas en las calles.
Muchos viajan a Nueva York, capital del mundo, ciudad que nunca duerme para experimentar la cuenta regresiva de las doce de la noche.
Times Square es el mítico lugar para darle la bienvenida al nuevo año, rodeado de personas de todos los rincones del mundo. Desde el edificio One Times Square salen espectaculares fuegos piroténicos y los confettis caen sin parar. Otro de los atractivos es la bola que cae al ritmo de los segundos hasta llegar a las doce de la noche. Desde 1907 la caída de la bola es ya una tradición y desde el año 2000 se viene utilizando la misma, diseñada por Waterford Crystal. En el momento en que la bola cae y el reloj marca la medianoche, sueltan una tonelada de confetti y hay normalmente más de un millón de personas sin mencionar los televidentes que observan este espectáculo alrededor del mundo.
Cartagena, destino gastronómico
La publicación estadounidense New York Times reseñó en sus páginas del 26 de octubre de 2006 un artículo titulado ‘Para amantes de la gastronomía, Cartagena está ahora en el mapa’.
En el texto se exaltan las diferentes mezclas que se utilizan en la comida caribeña y se comenta también la necesidad que tienen los colombianos de hablar más de su gastronomía y evitar charlas sobre las drogas. Felipe Arboleda, chef del restaurante ‘Palma’, afirma en el artículo que “la comida colombiana ha sido escondida. Los colombianos esconden su identidad cuando viajan, porque todos piensan que son vendedores de drogas”.
En la nota también se reseñan restaurantes de la ciudad como ‘La vitrola’ (calle de Baloco N° 2-01); Palma, ubicado en la Calle del Curato N° 38-137, 8-18 (calle Gastelbondo N° 8-18), especializado en comida colombo española y Oh lá lá (calle 25 N° 9A. Para ver la nota completa, visite http://travel.nytimes.com y busque el siguiente nombre: For Foodies, Cartagena Is Now on the Map.