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Peligrosa propagación de Chagas

La Organización Mundial de la Salud lanzó un llamado de alerta para detener esta enfermedad.

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Redacción Vivir
29 de junio de 2010 - 12:10 a. m.
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Después del dolor de cabeza que ha significado para la Organización Mundial de la Salud (OMS) el virus H1N1, debido a las fuertes críticas que se han desatado en su contra por cuenta del mal manejo que le dio a la emergencia, esta entidad ha optado por ser aún más precavida y redoblar las alertas para evitar que se desate una nueva epidemia. Es por esto que ante el significativo crecimiento de personas infectadas con la enfermedad de Chagas decidió llamar la atención de los gobiernos con respecto a la necesidad de prevenir su propagación.

Como se trata de un mal causado por un parásito y transmitido por un insecto que habita en climas cálidos y secos (ver infografía), durante décadas los casos se registraban únicamente en Latinoamérica. Sin embargo, los investigadores de la OMS observaron con preocupación que cada vez aumentaba el diagnóstico de personas infectadas en Estados Unidos, Canadá y Europa. ¿Qué estaba pasando? Según un informe que acaba de publicar la OMS, la explicación de la propagación de la enfermedad reside en la cantidad de viajeros provenientes de América Latina que circulan por estos países, cada vez con mayor frecuencia.

Actualmente, diez millones de personas en todo el mundo han sido diagnosticadas con la enfermedad, y se teme que de no tomar medidas esta cifra pueda aumentar. Este organismo señala, además, que hasta el 30% de los enfermos de Chagas presenta alteraciones cardíacas y el 10% tiene problemas digestivos o neurológicos.

Aunque en su informe la OMS destaca algunos logros alcanzados, como la baja frecuencia de infecciones a través de transfusiones sanguíneas o de donación de órganos, advierte que es indispensable redoblar los esfuerzos para mejorar el acceso a un diagnóstico temprano, evitar que la enfermedad reaparezca, como está sucediendo en Bolivia y Argentina, y controlar su propagación en la cuenca amazónica.

“Se trata de una enfermedad que puede curarse si es detectada a tiempo. En las manos de la población está el poder de evitar una nueva emergencia”, concluyó Margaret Chan, directora de la OMS.

Por Redacción Vivir

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