Batista, contra las cuerdas

La misma dirigencia de la AFA que le había dado todo el respaldo al ‘Checho’ ahora no quiere que continúe en el cargo. Ya hay una baraja de candidatos para reemplazarlo.

Ese estadio que mañana estará cubierto por uruguayos y paraguayos no era el escenario que esperaba Julio Grondona, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Lo que se imaginaba el mandamás de la pelota en este país era que Lionel Messi sería la figura de una selección albiceleste campeona como en 1993, cuando se alzó con la Copa América en Ecuador. Sin embargo, el sueño se estrelló contra la realidad. Y las palabras de Sergio Batista, de ver a Argentina jugar como el Barcelona, cayeron en un saco roto. Por eso el lunes, en la sede que la AFA tiene en la calle Viamonte, a metros del Obelisco, se definirá el futuro de un entrenador que llegó con todo el respaldo y podría irse desbancado por la dirigencia, que ya no quiere que continúe en el cargo.

Batista dejó muchos flancos abiertos. A pesar de que pregonó con el fútbol espectáculo, se encontró con un equipo que generó situaciones de mitad de cancha hacia delante, pero sucumbió por sus problemas defensivos. Incluso, traicionó sus principios cuando se dejó influenciar por Grondona, quien le pidió que mantuviera una charla con Carlos Tévez para terminar con el distanciamiento que dejaba al Apache fuera de la Copa América. Lógico, un delantero carismático como él, bautizado El jugador del pueblo, no podía quedarse en el camino justo en un torneo que se disputaba en el país. Y el Checho no sólo aceptó la sugerencia del titular del fútbol celeste y blanco. Además, lo puso en el once inicial en un puesto en el que el exatacante del Manchester City nunca se sintió del todo cómodo, como extremo por la izquierda.

Esa no es la única razón por la cual los dirigentes que rodean a Grondona quieren despachar al exvolante campeón del mundo en México 86. También, se molestaron por algunos desplantes del entrenador, como aquella discusión en Santa Fe, previo al partido con Colombia. Batista no quería dejar acceder al público para aceitar la pelota quieta y la dirigencia terminó autorizando que los hinchas invadieran el campo de juego de Colón. Hasta hubo un cortocircuito por el horario de una conferencia de prensa.

Lo cierto es que Batista quiere continuar en el cargo que tomó hace menos de un año, cuando reemplazó a Diego Maradona. “Tengo la cabeza abierta y toda la fuerza para seguir adelante. Esa fuerza la sentimos a partir de la seguridad que nos dan los jugadores, sin cuyo respaldo sería imposible afrontar algo tan valioso como lo queremos. Y la sentimos, además, a través del apoyo de mucha gente. Con esa fuerza trabajaremos, mejoraremos y creceremos. Estamos con toda la confianza y todas las ganas”, manifestó el técnico, quien sólo se expresó a través de la columna que escribe en el diario Clarín de Buenos Aires. Claro que sus deseos chocan contra los del resto del Comité Ejecutivo de la AFA, que el lunes dará a conocer su decisión. La excusa del encuentro será la reorganización del campeonato argentino a partir del año próximo. Pero allí, uno de los temas principales será el futuro de Batista.

Grondona y Carlos Bilardo, mánager de la selección, no dieron un “no” rotundo cuando se les preguntó por la continuidad del Checho. Y si le abren la puerta de salida, ¿quién lo reemplazará? Ya hay varios candidatos dando vueltas. Alejandro Sabella, extécnico campeón con Estudiantes de La Plata que está a punto de dirigir un equipo en Emiratos Árabes, y Gerardo Martino, entrenador de la selección paraguaya que puede ser campeón de la Copa América, pican en punta. ¿Carlos Bianchi? Volvería a decir “no, gracias”.