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Dicen que los deseos para el año venidero no deben ventilarse públicamente para que se hagan realidad, pero eso poco o nada le importa a Diego Armando Maradona, quien antes de que expire este 2010, pedirá que en 2011 el buzo de DT de la selección de Argentina vuelva a ser suyo.
El astro que 12 meses atrás pedía por llevar de nuevo la Copa del Mundo a su país, hoy se resiste a creer que tras la eliminación albiceleste en cuartos de final a manos de Alemania, fuese relevado del cargo de seleccionador nacional.
Desde que regresó de Sudáfrica, siempre reclamó una nueva oportunidad, de buena y mala forma, en entrevistas, declaraciones sueltas y hasta en sus cuentas de redes sociales, pero Julio Grondona, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, no lo estimó así y prefirió nombrar a Sergio Batista como sucesor del ‘Pelusa’.
El 10 parecía resignado, o al menos su silencio de los últimos días así lo indicaba, pero bastó con que el de Villa Fiorito abriera la boca, para seguir lanzando dardos contra el titular de la AFA y vicepresidente de Fifa, como también apuntarle a Carlos Salvador Bilardo, coordinador de selecciones nacionales del fútbol albicelestes.
En nota concedida al diario Clarín, Maradona aseguró que Grondona “está gagá” y volvió a acusarle de traición, ya que lo “echó” de la dirección técnica, a pesar de que le había prometido apoyarlo. “Me dijo que me iba a bancar (apoyar), que tenía las puertas siempre abiertas, y a la primera de cambio me echó. Y lo peor es que cuando terminamos el partido con Alemania dijo delante de los muchachos que se respetaba a todo el cuerpo técnico”, agregó.
Luego le apuntó a Bilardo, de quien dice “es un cagón, una estatua que no suma nada, no lo conoce nadie ni es representativo. Los chicos no lo entienden, los grandes cada vez lo entendemos menos. Tendría que dar un paso al costado”.
Por último, el 10 se mostró convencido de su regreso al seleccionado argentino. “Yo sé que algún día voy a volver”, dijo, aunque admite que lo hará “cuando se vayan” Grondona y Bilardo, a quienes “les queda poco” en sus cargos.