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Cada vez más cerca de ganar

Por su mentalidad ganadora, el golfista antioqueño Camilo Villegas está preparado para superar momentos difíciles y salir siempre en busca de la victoria. Conquistar más títulos es simplemente cuestión de tiempo, porque sigue demostrando que talento le sobra.

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César Augusto Londoño / Especial para El Espectador
19 de mayo de 2008 - 08:19 p. m.
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El tercer lugar de Camilo Villegas en el AT&T Classic de Georgia, en el que finalizó a un golpe de la punta, demuestra la gran condición que tiene el golfista colombiano y la extraordinaria cabeza que posee para afrontar este juego en el que la mente es el factor más importante para ganar.

Camilo venía acechado por dos presiones gigantes: la primera, la de sus propios compatriotas, muchos de ellos incrédulos ante sus posibilidades en el Tour de la PGA, el certamen deportivo de élite que tiene más jugadores con posibilidades de ganar. Esa presión no lo trasnochaba pero lo incomodaba por la ignorancia de sus críticos, quienes en muchos casos piensan que jugar a ese nivel es fácil.

La segunda era la más delicada. En sus últimas actuaciones no había rematado bien. Aunque pasaba los cortes, sus rondas de sábado y domingo no eran buenas. La semana pasada en The Players remató desastrosamente jugando muy mal el green. Su putter no funcionó bien y cometió errores que para los golfistas normales de alta competencia no son fáciles de superar. Esas fallas siguen rondando en el consciente y en el subconsciente y afectan los torneos siguientes, permanecen y tardan a veces años en superarse, como en el caso de Sergio García, quien necesitó 28 meses para volver a ganar un torneo después de sufrir y sufrir con su putter.

Pero en Camilo Villegas, esa tragedia de Ponte Vedra duró sólo tres días. En la cancha del  TPC Sugarloaf de Duluth sacó su casta, las agallas que sólo tienen los elegidos, el temple de los ganadores. Olvidó la mala racha anterior, reseteó su mente y fue por la victoria. Y estuvo a un solo golpe de lograrla en una actuación sobresaliente y emocionante, porque tuvo tiros que intentan únicamente los que saben arriesgar y quieren ganar.

Sólo voy a mencionar uno: Camilo pegó el día final un driver de 313 yardas en el hoyo 18, un par 5 donde había hecho bogeys en la primera ronda. Estaba a un golpe del puntero, Kenny Perry, empataba la posición con el japonés Ryuji Imada y la memoria del error del jueves rondaba en el ambiente. Tenía 228 yardas por delante, viento en contra y un gran lago a cinco metros de la bandera. Pero como hacen sólo los inconformes, en medio de una presión infinita, sacó una madera, hizo su mejor swing y ayudado por la fuerza de los latinoamericanos que seguían el torneo en directo, dejó la bola al frente del hoyo, a 4,80 metros, con una gran posibilidad de águila. Trató de hacer en tres  golpes el par cinco. Ya había logrado dos águilas en los dos primeros días. Lamentablemente fue muy agresivo en el putter, la bola no agarró la caída que la pendiente demandaba y se pasó un poco. Cerró con el birdie que a la postre le significó el tercer lugar. En ese momento igualaba la punta, pero luego Perry e Imada lograron birdies que forzaron el desempate entre ellos por el título.


Fue un tiro sensacional, que pudo haber pasado a la historia de Sugarloaf, donde han inscrito sus nombres los mejores del mundo. Camilo Villegas tuvo la determinación en pocas horas para cambiar sus malos ratos por maravillosos momentos, lo que no es nada fácil en esta profesión. El putter que lo había traicionado pasó a ser su mejor arma, pues fue tercero en las estadísticas.

Así como en el fútbol los partidos se ganan con goles, en el golf los campeonatos se ganan con birdies y el colombiano consiguió 20, mientras el que más hizo fue Imada con 21.

En el deporte hay que tener paciencia y buena letra. Camilo en tres temporadas en el Tour, lleva 13 Top-ten, tres segundos lugares y tres terceros, dos de ellos precisamente en Duluth. El antioqueño va a jugar mal muchas veces y bien otras tantas, pero seguramente este ganador nato, sabrá esperar hasta que le llegue el momento de levantar algún trofeo de campeón.

“Todavía cometo muchos errores”

Al final de su participación en el AT&T Classic, el golfista antioqueño Camilo Villegas aseguró, en dialogo con Asap Sports, que estaba contento con su rendimiento en el torneo.

“Todavía cometo muchos errores. Si analizan mis estadísticas verán muchos bogeys, muchos birdies. Y los bogeys se ven muy mal, mientras los birdies se ven muy bien. La verdad es que he estado un poco más consistente en la cancha, aunque no he hecho nada especial. Como siempre, salí al campo los cuatro días con una buena actitud e intenté llevar a cabo mis planes, pegar buenos golpes y estar cerca de la punta”.

Claro que sintió presión al final, cuando en un cerrado duelo, perdió el título con el japonés Ryuji Imada. “No jugué bien al comienzo de la jornada y al llegar al hoyo 12 miré el tablero de posiciones, miré luego a mi caddie y le dije que estábamos apenas cuatro golpes abajo. Me animé, hice tres birdies y me puse ahí cerca”, agregó el colombiano.

Por César Augusto Londoño / Especial para El Espectador

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