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La Nascar busca su color

Con un joven de 17 años, la organización de esta categoría del automovilismo en Estados Unidos, espera aumentar la afición entre las minorías. En la actualidad compite para el equipo de Gibbs, en lo que vendría a ser una tercera división.

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Diego Fernando Mejía
12 de mayo de 2008 - 08:45 p. m.
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Cuando Juan Pablo Montoya llegó a Nascar, en 2006, la categoría sintió haber encontrado una de las piezas que le faltaban en su rompecabezas. Además de ser un piloto de reconocimiento mundial y exitoso al más alto nivel, tenía algo que ellos llevaban años buscando: era hispano.

Una de las estrategias en las que ha trabajado la categoría para aumentar su leal base de aficionados es llegar a las minorías, que según las más recientes mediciones, constituyen un 18% de los más de 75 millones de aficionados que tiene la serie en Estados Unidos. El 8,9% de esas minorías son hispanos y el 8,6% afroamericanos.

La parte hispana está cubierta por ahora con Montoya, aunque Nascar sigue trabajando en vincular nuevos pilotos latinos a sus series, a través de su programa de diversidad. Sin embargo, sigue faltando el ingrediente afroamericano, aunque la respuesta a esto podría estar en un joven de 17 años llamado Marc Davis.

Nacido en Silver Spring, Maryland, Davis se subió por primera vez a un vehículo de carreras a los ocho años, tras haber ganado todos los títulos posibles para su edad en el bicicross.

“Después de eso, los caminos eran o pasar al motocross, o a los karts. A mi mamá no le gustó la idea de las motos, así que terminé dando el paso a los carros”, cuenta Davis a El Espectador.

Rápidamente fue ascendiendo en diferentes categorías, logrando títulos, tanto en pistas asfaltadas, como de tierra. A los 13 años tenía ya su primer título y a los 15 era doble campeón nacional. En 2006 tuvo su primer contacto con el programa de diversidad de Nascar, pero al poco tiempo lo dejó para unirse a una iniciativa paralela de uno de los equipos más importantes de la categoría.

El Joe Gibbs Racing, tricampeón de la Copa Sprint de Nascar y actual líder con el joven Kyle Busch, inició hace unos años su propio iniciativa, que tal vez, al contrario del de Nascar, ha conseguido impulsar ya algún piloto hacia la máxima división. Joe Gibbs, reconocido coach de la NFL de EU ,se unió en 2003 al ya fallecido jugador afroamericano de esa liga Reggie White, para su creación.

En la actualidad, Davis compite para el equipo de Gibbs en lo que vendría a ser una tercera división de Nascar. En junio cumplirá los 18 años que necesita para poder competir en una de las tres series nacionales y su meta para 2009 la tiene puesta en la serie Nationwide, que es la segunda en importancia y en la que Montoya ganó en México.

Aunque es consciente de que su raza es un elemento que puede abrirle o cerrar puertas, él quiere ser reconocido más por sus logros. “Realmente yo trato de no pensar mucho en eso”, dice por ser un piloto de color. “Yo llevo mucho tiempo en esto y desde que empecé a correr, lo he hecho con varios de los mismo pilotos que compiten conmigo hoy y creo que todos me ven como cualquier otro piloto de carreras aunque pertenezca a una minoría”.

Como Tiger...

Las comparaciones con Tiger Woods no se han hecho esperar y muchos esperan que consiga en el automovilismo americano, lo que Woods ha logrado en el golf. Para Davis, sin embargo, el suyo es un caso totalmente diferente.

“Él ha hecho mucho por las minorías en el golf, pero creo que en Nascar todo es diferente porque hay mucha más gente involucrada en el resultado, es un deporte de equipo, mientras que en el golf es sólo el deportista quien se pone frente a la bola. Es grandioso pertenecer a una minoría importante para Nascar, pero no creo que mi caso sea similar al de Tiger”.


Por el contrario, ve en Lewis Hamilton un ídolo y un modelo a seguir. Davis, quien reitera no sentirse abanderado de una causa, cree que el día en que su homólogo en la F1 logre ser campeón del mundo, muchas barreras que hay para las minorías en el automovilismo se vendrán abajo. “Él ha sido increíble”, dice admirado sobre el piloto de McLaren. “Él está en un gran equipo para ganar el campeonato. Si lo consigue, creo que romperá la barrera que existe hoy en día para las minorías en el automovilismo. Siento que yo también tengo la oportunidad de hacer algo parecido, pero soy un piloto como cualquier otro, que quiere ganar”.

Las minorías

En el pasado, apenas seis pilotos afroamericanos han participado a alto nivel en Nascar, pero algunos de ellos, en especial su precursor, Wendell Scott, han tenido que enfrentar la discriminación por su raza. Davis cree, sin embargo, que los tiempos han cambiado. “Yo no le presto atención a ese tipo de cosas y en realidad no he tenido que enfrentar una situación difícil en ese sentido. Creo que ahora los aficionados en Nascar son más liberales en su forma de ver a los pilotos, existe mucha gente que sabe quién soy y respeta lo que he logrado, sin importar que represente a una minoría”.

Si todo va bien para Davis, en dos o tres años llegará a correr contra Montoya en la Copa Sprint de Nascar y probablemente lo hará con un equipo ganador como el Joe Gibbs Racing. “Mi sueño es ser campeón. Por supuesto quiero ganar carreras, pero lo que quiero es ser el mejor. Creo que soy un piloto que puede ser agresivo cuando es necesario, pero también sé cuándo tengo que ser conservador.. “Creo que puedo sentir bien lo que pasa con el auto, o por lo menos eso es lo que me dice la gente del equipo”, agregó.

Cuenta con más apoyo que cualquier otro piloto de su raza, pero de él y de sus resultados, dependerá el tamaño de su éxito.

La discriminación

Que los pilotos afroamericanos hayan sido pocos y no muy exitosos, no es casualidad. Así lo demuestra la historia de la Nascar con Wendell Scott, quien en 1964 ganó una competencia de la hoy conocida como Copa Sprint —la máxima división—, en Jacksonville. Sin embargo, cuando quiso llevar su auto al lugar de celebración, con las modelos y la champaña, no se le permitió. A pesar de lo obvio de su victoria, los comisarios decretaron en su momento a Baker como triunfador. Sólo días después le regresarían el triunfo a Scott, aduciendo error de cronometraje.

Los seis afroamericanos de la serie

En los 60 años de historia de Nascar, tan sólo seis pilotos afroamericanos han tomado parte en alguna competencia de la máxima división.

El primero fue Charlie Scott en 1956, quien disputó apenas una  competencia. Wendell Scott, el cual hizo su primera ‘carrera’ como taxista, sería luego el más destacado piloto afroamericano, al participar en 495 competencias, siendo el único en ganar alguna vez.

George Wiltshire y Randy Bethea también participaron una sola vez en los 70, mientras Willy T. Ribbs además fue el primer afroamericano en probar un Fórmula Uno y correr la Indy 500, al participar de forma esporádica en Nascar entre 1986 y 2001.

Recientemente, Bill Lester corrió en la serie de camionetas de Nascar y estuvo en dos carreras de la Copa Sprint, pero el año pasado dejó la categoría por falta de patrocinio.

Por Diego Fernando Mejía

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