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La revista El Gráfico lo describió como “el hombre que uno ve en la cancha con gesto fiero y mirada glacial, cuya firmeza y solvencia le convirtieron en un defensor central como los de antes”.
Y esa definición no podría pertenecer a alguien distinto que a Jorge Hernán Bermúdez, quien después de casi 20 años de hacer del área una zona restringida para los delanteros que intentaron desafiarlo, se despide oficialmente del fútbol activo.
Y ahora que el adiós resulta inevitable en este quindiano nacido hace 37 años en Armenia, es cuando en su cabeza rondan una y otra vez las vueltas olímpicas, cuyas primeras tuvieron el rojo pasión del América y después rompieron fronteras para hacerse repetitivas en azul y oro con un Boca que necesitó su personalidad para convertirse en rey continental y hasta mundial.
No en vano se le conoce desde entonces como El Patrón, que este sábado se jubila de las canchas, pero no del todo porque ahora espera ser caudillo desde el banco.
¿Este día se espera tanto como el debut o más bien es el que nunca quiso que llegara?
Es un día bonito que marca tu vida, no tanto en lo deportivo, sino más bien en lo personal, y que obviamente estará enmarcado por la nostalgia.
¿Tardó mucho en tomar la decisión de retirarse?
No, porque llega el momento en que te das cuenta de que es mejor dar un paso al costado y decidí darlo desde este año sin presiones de ninguna índole y con la tranquilidad de haberlo dejado todo en la cancha.
¿Dejó el fútbol antes que él lo dejara a usted?
No, porque no me voy de él sino que ahora empieza otra etapa en la dirección técnica.
¿Esta noche sólo jugará o también dará indicaciones?
“Me voy es a divertir, a pesar de que será inevitable tener sentimientos encontrados, porque por un lado estará la tristeza de decirle adiós a mi carrera de futbolista y, por el otro, me sentiré feliz de estar rodeado de varios de los compañeros con los que disfruté tantas cosas lindas”.
¿Alcanzó a pensar en La Bombonera para despedirse?
No, aunque fue un estadio donde viví momentos inolvidables, siempre quise hacer mi partido en Armenia y con un Centenario lleno, porque es mi tierra, a la cual le quiero agradecer trayéndole a tantas figuras del fútbol mundial.
¿Organizar el partido le complicó más que marcar a un delantero rápido?
(Risas). La organización para un encuentro de esta magnitud es clave y por eso resultó fundamental la ayuda de todo el mundo, porque uno solo no puede hacerlo, por más voluntad que haya. Por eso le agradezco mucho a Gustavo Moreno Jaramillo, quien me asesoró en muchos aspectos y ojalá todos los quindianos disfruten de esta fiesta.
¿Patrón es la palabra que mejor lo define?
Se puede decir que Dios me regaló ese rótulo por el liderazgo, la determinación y el compromiso que siempre mostré en el terreno de juego, así que es un privilegio que la gente me llame así.
¿Y fuera de la cancha también lo ha sido?
En cierta forma sí, tal vez por la seriedad que me ha distinguido y la responsabilidad que siempre he tenido para con mi familia y mis amigos.
¿Qué más debe tener un ‘Patrón’?
Aparte de lo que mencioné anteriormente, lealtad total en el grupo que lidere y mucha honestidad en todo lo que haga.
¿Alguna vez fue obrero?
Siempre lo he sido, porque el patrón es el primer obrero, el que debe predicar a través del ejemplo y siempre me puse el overol, nunca estuve de traje ni corbata.
Si se tuviera que quedar con un solo momento de su carrera, ¿cuál escogería y por qué?
Cuando levanté la Copa Intercontinental en Tokio, porque le ganamos al Real Madrid y fue el momento cumbre de un grupo exitoso.
¿Y qué quisiera borrar de su historial?
De pronto la participación en el Mundial de Francia 98 porque no fue la ideal.
¿Quién puede ser el próximo patrón del fútbol colombiano?
Siempre he sido de los que no recurre a las comparaciones, ya que cada persona y en este caso cada jugador es distinto, pero actualmente veo a jugadores jóvenes, bastante interesantes, a los que les noto ese rol de liderazgo y con mucha personalidad, pero no me atrevo a dar nombres porque por ahora son prospectos que hay que saber llevar para que se conviertan en un verdadero presente.
Maradona, en lista de espera
Para el partido entre la selección del Pibe y los amigos de Jorge Bermúdez, la mayoría de invitados confirmó su asistencia con anticipación, pero uno de los más importantes será esperado hasta último momento: Diego Armando Maradona.
El actual seleccionador de Argentina y amigo personal de El Patrón prometió abrir un espacio en su agenda para estar en el juego que comenzará a las siete y media de la noche en el Centenario de Armenia, pero a diferencia de la mayoría de ex compañeros que desde anoche se reportaron en la capital quindiana, recién hasta hoy se espera la llegada del astro.
En cuanto a los futbolistas colombianos que están reconfirmados para el espectáculo se encuentran Wilson Pérez, Adolfo Tren Valencia, Wálter Escobar, Edison Guigo Mafla, Víctor Bonilla, Henry Zambrano, Miguel Niche Guerrero, John Wílmar Pelusa Pérez, Mauricio Chicho Serna, Diego León Osorio, Farid Mondragón, Óscar Córdoba, Harold Lozano, Faustino Asprilla, Víctor Pacheco, Iván René Valenciano, Rubén Darío Hernández, Víctor Aristizábal, Anthony de Ávila, Sergio Checho Angulo y Carlos El Pibe Valderrama.
Del exterior llegaron varias figuras, como el boliviano Marco Antonio El Diablo Echeverry, el ecuatoriano Álex Aguinaga; el chileno Fabián Estay y los argentinos Néstor Fabbri, Daniel Alberto Tílger y Néstor Fernando Villarreal.
¿Y de Boca? Provenientes de Buenos Aires llegarán varios de los mejores amigos de Bermúdez, con los cuales se acostumbró a dar vueltas olímpicas. La delegación xeneize estará encabezada por el técnico Carlos Bianchi, a quien acompañarán también Martín Palermo, Guillermo Barros Schelotto y Marcelo Chelo Delgado.
Un total de 25 mil boletas fueron puestas a la venta desde mitad de semana en los expendios tradicionales de Armenia y la respuesta del público empezó a manifestarse desde ayer. Los precios oscilan entre los 10 mil pesos (norte y sur) y los 30 mil (preferencial numerada).
El dinero recaudado en la taquilla tendrá un destino social que el propio homenajeado se encargó de crear: “El objetivo es la apertura de comedores comunitarios deportivos en algunas zonas marginales de mi ciudad”.
El propósito fundamental de la iniciativa es brindarles una alternativa a los niños de bajos recursos tanto a nivel educativo, como a través de la práctica del deporte. Por eso El Patrón espera “premiar a los mejores futbolistas de cada sector marginal con una beca de alimento y otra estudiantil, para que empecemos a formar buenos seres humanos”.
El inicio del proyecto, que espera contar también con el apoyo de la empresa privada, está pronosticado, según Bermúdez, “entre febrero y marzo del próximo año, y la idea es que los comedores se masifiquen porque la población infantil crece con muchas necesidades y entre más ayudemos a solucionárselas, de igual forma podremos esperar una mejor sociedad en la que los valores marquen la pauta de las nuevas generaciones, que serán las encargadas de tomar las riendas del país en el mañana”.