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La intención de la Fifa de favorecer a algunas selecciones europeas, al designarlas cabezas de serie en el repechaje para la Copa del Mundo 2010 dio resultado, luego de que tres de ellas aseguraran ayer su tiquete a Sudáfrica.
El camino que iniciaron 53 selecciones del Viejo Continente se fue depurando hasta dejar a nueve con vuelo directo a África y ocho para buscar los últimos cuatro cupos por medio de la repesca.
Holandeses, ingleses, italianos, alemanes, españoles, daneses, suizos, serbios y eslovacos habían conseguido su tiquete sin escalas. Sólo restaban cuatro nacionalidades por agregarse a la legión de 13 clasificados. Y ayer fueron los griegos los primeros en inscribirse al selecto grupo de clasificados, y no de cualquier manera, porque a domicilio silenciaron 50 mil gargantas en el estadio Donsbass Arena de Donetsk, donde se impusieron 0-1 sobre Ucrania, que llegó confiada por el cero a cero de la ida en Atenas y se vio sorprendida ante su propia afición que cuatro años atrás celebraba la clasificación a Alemania 2006 y esta vez tuvo que aplaudir a los helenos.
El gol del jugador del Panathinaikos Dimitros Salpingidis, a la media hora del primer tiempo, fue suficiente para que los dirigidos por el alemán Otto Rehhagel disputen su segunda Copa del Mundo, tras 16 años de ausencia, ya que su única incursión orbital se remonta a Estados Unidos 94.
Pero la griega no fue la única sorpresa de la jornada definitiva, porque si a los rusos les había dolido el descuento de Pecnik en la agonía del juego contra los eslovenos, el sábado anterior para el 2-1 final, ayer en su visita a los ex yugoslavos el sueño mundialista se esfumó por completo para los de Guus Hiddink.
La derrota por la mínima, con la anotación de Zlatko Dedic que igualó la serie a dos tantos, favoreció a los locales por diferencia de goles como visitante. Eslovenia, ubicada en el puesto 49 en el ranking mundial de la Fifa, confirmó así su segunda aparición en la cita orbital, después de hacer su debut en la Copa del Mundo Corea y Japón 2002.
Las selecciones que ratificaron en la vuelta lo hecho en la ida fueron Portugal y Francia. El sábado anterior los lusos se habían impuesto 1-0 en Lisboa y ayer por idéntico marcador, derrotaron Bosnia-Herzegovina en condición de visitante.
Un gol de Raul Meireles compró el billete luso para el campeonato que se disputará el próximo año en suelo africano, después de una fase de clasificación irregular que estuvo al punto de dejarlos eliminados a una jornada de terminar la fase regular.
Los franceses sufrieron mucho mas e incluso lograron un agónico empate gracias a un gol de William Gallas, quien fue habilitado por Thierry Henry después de una acción ilegal del delantero del Barcelona, luego de que éste bajara la pelota con el antebrazo izquierdo. En esa jugada, además hubo posición viciada de dos atacantes locales.
El gol se presentó en el epílogo del primer tiempo suplementario, el cual fue necesario luego de que los irlandeses, que habían perdido 0-1 en la ida, lograran la victoria en los 90 reglamentarios con una anotación de su capitán y figura Robbie Keane.
A pesar de las protestas de los británicos, el árbitro sueco Martin Hansson autorizó la acción y permitió que los subcampeones de Alemania 2006 lograron el cupo a Sudáfrica.