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No es que crea mucho en los números, pero tampoco le resultan ajenos y ahora que varios lo respaldan, Mario Alberto Yepes empieza a confiar en ellos, tanto como para pensar que pueden resultar siendo el soporte anímico suficiente para que también cobijen a la selección en el momento que más los necesita.
En su regreso a la tricolor, es el de más presencias con la absoluta de la convocatoria (57); en el fondo estará al lado de dos jugadores con los que estuvo por última vez en aquel partido que cerró la participación en la Copa América de Venezuela (Amaranto Perea y Camilo Zúñiga) y completa tres eliminatorias mundialistas que garantizan experiencia y algo más.
Pero el tema de cifras no termina ahí, porque en su pecho porta un dije con el número 13, asociado a la buena suerte, aunque en su caso tiene un significado tan diferente como especial: “Hace dos años lo porto y no es porque crea en él sino porque es el día que nací, aunque si también ayuda a que ganemos, bienvenido”.
Esta noche lo protegerá con la camiseta amarilla frente a los paraguayos, con la única intención de ganar y así llegar, casualmente, a ese número de puntos que debe tener Colombia antes de llegar al Maracaná.
¿Le sorprendió el llamado de Lara?
No te lo puedo negar, pero lo más importante y satisfactorio a la vez fue que después de esos diálogos, quedó claro que uno siempre está dispuesto y que pueden contar con uno para aportar dentro y fuera de la cancha.
¿Se había resignado ya con la posibilidad de no volver?
No, porque mientras uno trabaje bien y honestamente, las puertas de la selección deben estar abiertas; además nunca le dije no a la camiseta de mi país.
¿Qué le dolió más, la ausencia o lo que se dijo de algunos referentes después de la Copa América?
Ambas cosas dolieron, pero por ahí sentí mucho que dijeran que era sindicalista, cuando no lo he sido ni lo soy, simplemente velo por defender los derechos mínimos del futbolista colombiano.
¿La seguía por televisión o se resistía a hacerlo?
Cuando se podía, obviamente veía los partidos, pero siempre se sufre en todo momento al no poder estar en ella.
¿De la pasada convocatoria a ésta, son muchas las diferencias?
Noto sobre todo un ambiente muy positivo hacia la selección que ojalá se vea también reflejado en El Campín y con la respuesta de nosotros en la cancha por supuesto.
Además estará el líder de la eliminatoria al frente…
Pero más allá de que sea el líder el que enfrentemos, hay que sumar a como dé lugar, porque necesitamos los
puntos.
¿Le gusta o le resulta indiferente que lo denominen referente del grupo?
No sé si lo sea y además acá hay otros jugadores de mucha experiencia, pero lo que sí siento es una satisfacción inmensa de volver a representar a mi país, ya después el resultado será otra cosa, pero siempre he sido íntegro en el trabajo.
Pero la capitanía igual comprueba la confianza que le tiene el grupo…
Es un orgullo, sin duda, pero acá lo más importante es darles esa confianza a todos estos jóvenes talentosos para que jueguen liberados y es ahí donde sirven los jugadores de experiencia para que en ellos recaiga todo el peso de la presión.
Lara replanteó a tiempo
Si bien Eduardo Lara había definido desde el miércoles la formación inicialista, no dejaba de causar inquietud la presencia de Gerardo Bedoya por el sector izquierdo de la línea de tres y no como volante central.
Esa situación la replanteó el seleccionador nacional en las últimas horas y por eso envió a Freddy Guarín a la posición que en principio era para el mediocampista de Millonarios y devolvió al ‘General’ al puesto en el que ha venido cumpliendo en el rentado local.
Ese fue entonces el último retoque del equipo que desde anoche se instaló en el hotel Tequendama en el centro de Bogotá, donde permanecerá hasta mañana, cuando se traslade a Rio de Janeiro después de las 11 de la noche.