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El jueves, cuando todo estaba listo para que los Rays de Tampa Bay comenzaran a celebrar su primer viaje a la Serie Mundial, el legendario Fenway Park, casa de los Red Sox, despertó con el batazo demoledor del dominicano David Ortiz y uno posterior de J. D. Drew para impulsar seis carreras y estropearles la fiesta a los de Florida.
Boston hizo el milagro de remontar nada menos que siete carreras en las últimas tres entradas para ganar por 8-7 a los Rays en el quinto partido de la serie de campeonato de la Liga Americana y forzar un sexto juego (hoy desde las 7:30 p.m. por Espn), pues ahora los Rays lideran la llave tres victorias a dos.
“Sabíamos que en cualquier momento íbamos a hacer contacto con la pelota, pero que fuera en la parte baja de la séptima entrada, con siete carreras de desventaja, no es lo más normal”, declaró emocionado Ortiz, artífice de los títulos de los Medias Rojas en 2004 y 2007.
“No perdimos la confianza en nosotros y al final recibimos el premio”, agregó antes de explicar que “en este juego uno no se puede sentir ni ganador ni perdedor hasta que no se realice el out número 27. Aún seguimos abajo, pero vamos a darlo todo para empatar la serie, no nos rendiremos”.