El Mundo |24 Jun 2012 - 9:02 pm

Mohamed Morsi, de los Hermanos Musulmanes, es el nuevo presidente

Egipto, de la calle a las urnas

Seguidores de Ahmed Shafiq, candidato de los militares, temen mayor islamización y afectación del turismo.

Por: Víctor de Currea-Lugo, El Cairo
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Mohamed Morsi se posesionará como presidente de Egipto el próximo 30 de junio. /EFE Mohamed Morsi se posesionará como presidente de Egipto el próximo 30 de junio. /EFE

Un joven sandinista se sentó a descansar en julio de 1979, luego del triunfo militar, sintiendo que con la huida del dictador Somoza había terminado la revolución. Un viejo sandinista interrumpió su descanso para explicarle que la revolución no había terminado, que recién ahora empezaba. Esa historia parece repetirse en El Cairo.

Desde hace una semana, simpatizantes de Mohamed Morsi, candidato de los Hermanos Musulmanes, se agruparon en la plaza Tahrir, en El Cairo. Luego se sumaron la izquierda y los liberales, ante las maniobras de los militares por quedarse con el poder. La tensión aumentó cuando los militares decidieron posponer por 72 horas, hasta el domingo 24, la publicación de los resultados oficiales de las elecciones presidenciales celebradas una semana antes.

Este domingo la plaza estaba más llena. El ambiente de fiesta se hacía más notorio a medida que se acercaba la hora de la declaración del ganador. Había rumores de que los militares darían por ganador a su candidato, Ahmed Shafiq, y de que las tropas ya avanzaban hacia la plaza, pero nadie confirmaba nada.

Pasadas las tres de la tarde empezó el informe oficial. La plaza dejó de ser una mezcla de fiesta, protesta y oración, para convertirse en una gran escucha colectiva. El vocero oficial habló por más de una hora del proceso recorrido para llegar hasta ese punto, y de los sentimientos encontrados que tenía el pueblo con dos candidatos técnicamente empatados, como insinuando que el ganador no agradaría a muchos, lo que generó malestar y decepción en las tiendas. Esta sensación se veía agravada por cientos de denuncias de fraude.

Los Hermanos Musulmanes enviaron mensajes contradictorios, desde un llamado a la resistencia pacífica, hasta el acatamiento de la decisión oficial, pasando por promesas a liberales y a izquierdistas para contar con un frente común, ya fuera para gobernar o para oponerse al resultado. Soñaron con este día desde su creación en 1928, y sufrieron por años la persecución de los gobiernos militares.

Por fin, el vocero oficial empezó a leer resultados por regiones, en algunas ganaba Shafiq y en otras ganaba Morsi. Ahmed, un trabajador social de Alejandría, se apoyó en mi brazo esperando la respuesta. Nadie movía ni una bandera y todos parecían contener la respiración, cuando el vocero pronunció el nombre del nuevo presidente de Egipto: Mohamed Morsi.

Ahmed, a mi lado se echó a llorar de la emoción mientras gritaba “Allahu Akbar” (Dios es grande). Al mismo tiempo, otros se postraban a orar mientras el júbilo invadía la plaza. La fiesta volvió, la pólvora sonaba para acompañar la celebración, los gritos a favor de Morsi volvieron a las gargantas y los oradores siguieron en varias tribunas de la plaza, entre los que destacaban los de la Universidad de Al Azar, símbolo de la ciudad.

Lejos de allí, los seguidores de Shafiq temen una mayor islamización de la sociedad y que esta imagen afecte una de sus mayores fuentes económicas: el turismo.

Morsi tendrá ahora por lo menos tres frentes abiertos: cumplir con las cuotas de participación política que ofreció a la izquierda y a los liberales para garantizar la inclusión a los sectores hoy reunidos en la plaza Tahrir; lidiar con los militares que, si bien prometieron entregar el poder político el 30 de junio, conservan para sí el poder de las armas, el control de muchas instituciones y un considerable poder económico, y, lo más importante: no traicionar una revolución que, como le decían al joven sandinista y en esta ocasión al joven de las revueltas egipcias, recién ahora empieza.

Por: Víctor de Currea-Lugo, El Cairo
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Opinión por:

ciroperaloca

Lun, 06/25/2012 - 06:56
Mojadme la raja, nuevo presidente Egipcio.

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