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Zelaya da un paso al costado

El presidente derrocado de Honduras, en una carta pública, renunció a seguir reclamando la vuelta a la Presidencia. También condenó las próximas elecciones que elegirán a su sucesor.

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Redacción Internacional
15 de noviembre de 2009 - 08:00 p. m.
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Una carta sacudió a Honduras en las últimas horas del sábado, cuando la mayoría de sus habitantes se disponían a terminar el día. Desde la embajada brasileña, donde se refugió el pasado 21 de septiembre, Manuel Zelaya, presidente depuesto del país, leía el texto con la que renunciaba de una vez por todas a su regreso al poder.

“El Acuerdo Tegucigalpa-San José queda sin valor ni efecto por incumplimiento unilateral del gobierno de facto”, anunció Zelaya en la misiva dirigida al presidente de EE.UU., Barack Obama, la misma que los medios de comunicación de todo el mundo se encargaron de difundir inmediatamente.

Haciendo un repaso de la posición estadounidense frente al golpe de Estado en su contra, que tuvo lugar el 28 de junio de 2009 y con el que Roberto Micheletti ocupó su lugar, Zelaya reprochó que el régimen de facto nunca cumplió con los acuerdos a los que se comprometió con organismos internacionales y que la Casa Blanca fue complaciente con los golpistas.

“Presidente Obama: cada vez que se derroca un gobierno legítimamente electo en América, la violencia y el terrorismo nos ganan una batalla y la democracia sufre una derrota”, comentó el derrocado mandatario en su texto, y agregó: “Todavía nos resistimos a creer que este golpe militar, en ejecución en Honduras, es ya el nuevo terrorismo de Estado del siglo XXI”.

Además, y tras enumerar algunos excesos del régimen hondureño de facto, como la represión política, las detenciones de 3.500 civiles y las heridas a más de 600 de sus opositores, Zelaya rechazó que las elecciones del próximo 29 de septiembre sean realizadas en un gobierno golpista.

“Como ciudadano que representa y fue elegido por el voto democrático del pueblo, me veo en la obligación de informar que en estas condiciones no podemos respaldar la elección presidencial y procederemos a impugnarla legalmente, en nombre de millares de hondureños y de cientos de candidatos que sienten que esta competencia es desigual y que no se presentan las condiciones de participación en libertad”, consigna el texto.

Pero las palabras de Zelaya fueron desestimadas por la prensa hondureña, que le dio un mayor despliegue a la victoria de su selección de fútbol en un amistoso con Letonia y a los resultados que arrojó el segundo simulacro electoral, donde 400 personas se preparan para contabilizar los votos que elegirán al nuevo presidente.

Por Redacción Internacional

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