Una cooperación contraproducente

Una investigación estadounidense sugiere que la ayuda militar norteamericana incrementó la violencia paramilitar en el país.

Intrigados por el volumen de denuncias que por años han señalado que la ayuda militar estadounidense en Colombia contribuía a la violación de los Derechos Humanos, dos jóvenes investigadores de la Universidad de Nueva York (NYU) y de la Universidad de Harvard se hicieron hace algunos meses una pregunta: ¿Existe una relación directa entre la cantidad de ayuda militar a Colombia y los actos de violencia de los grupos armados?

Dentro de pocas semanas, Oendrila Dube, doctora en políticas públicas de Harvard, y Suresh Naidu, doctor en economía de Berkeley, publicarán las respuestas a sus inquietudes en el Centro para el Desarrollo Global. El informe, titulado Bases, bullets and ballots (Bases, balas y votos), comienza con una conclusión provocadora: “La ayuda militar norteamericana produce el aumento diferencial en ataques paramilitares, mientras que no afecta los ataques de la guerrilla”.

Tras conocer su trabajo, que aún debe pasar por un proceso de revisión de pares académicos para ser publicado en una revista científica, El Espectador habló con ellos.

Ustedes concluyen que el incremento en la ayuda militar estadounidense en Colombia aumenta los ataques de grupos paramilitares, mientras que la violencia guerrillera se mantiene estable. ¿Cómo hicieron esa medición?

La ayuda militar norteamericana es distribuida en Colombia a través de las brigadas de las Fuerzas Armadas colombianas, que operan en determinadas bases en municipios específicos. Nosotros observamos 32 municipios con bases militares y encontramos que, al aumentar la ayuda militar estadounidense, se reportan mayores incrementos de violencia paramilitar en comparación con las zonas sin bases.

¿Qué período comprende el estudio?

Entre 1988 y 2005, años sobre los que teníamos datos disponibles. También realizamos un análisis sobre cómo afecta la ayuda militar la participación de votantes, durante los períodos electorales del año 2000 y 2003.

¿Y cómo afecta la ayuda militar la afluencia electoral?

Si miramos los números, encontramos que en los municipios con bases militares, cuando la ayuda estadounidense es alta, la participación de los votantes cae en tiempo de elecciones. Numéricamente, podríamos decir que si la ayuda militar norteamericana se incrementa, por decir algo, el 10%, vamos a observar una caída del 5 a 10% en los números de votos que se depositan en las urnas.

¿En qué municipios encontraron los mayores incrementos de violencia paramilitar?

Las respuestas más fuertes las observamos en Buenaventura, Medellín, Valledupar y Barranquilla. Luego vienen Cali e Ibagué.

Sin embargo, reconocen que la ayuda estadounidense incrementó acciones como los rescates a secuestrados...

En términos de acciones gubernamentales, la ayuda está conduciendo a un incremento en otros tipos de operaciones que incluyen rescate de rehenes y secuestrados, interceptación de armas, entre otras. Pero el punto general es que fortalecer las Fuerzas Militares colombianas es la consecuencia proyectada por la ayuda militar estadounidense, y esto puede traducirse en la mejoría e incremento en este tipo de operaciones. Pero la parte más sorprendente de la investigación es que la ayuda puede tener consecuencias no proyectadas, en este caso, relacionadas con ataques paramilitares.

¿Qué considera como “ataques paramilitares”?

Hay dos bases de datos que nos permiten observar lo que nosotros llamamos “ataque” versus lo que denominamos “homicidio”, incluyendo el asesinato de candidatos y funcionarios públicos. Las cifras sobre ataques provienen del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (Cerac). En esa base de datos, un “ataque” está definido como una acción generada por un grupo armado en la que no hay intercambio de fuego contra otro grupo. En otras palabras, si los paramilitares vuelan un puente y ese evento no implica ningún tipo de enfrentamiento con la guerrilla o las fuerzas del Gobierno, es considerado un ataque paramilitar.


Otro hallazgo es que la ayuda militar no es efectiva en la lucha antinarcóticos, pese a haber sido  el principal objetivo de la Iniciativa Regional Andina y el Plan Colombia. ¿Qué encontraron puntualmente?

Encontramos que en los municipios con bases no hay efecto en los niveles de cultivo de coca cuando se incrementa la ayuda. De hecho, la ayuda norteamericana afecta negativamente el compromiso de las Fuerzas colombianas en la lucha contra las drogas. Y esto se explicaría porque el tipo de ayuda que se ha recibido puede ser más útil para otro tipo de actividades distintas a la lucha antinarcóticos. Además, al aparecer, ante la connivencia entre los paramilitares y las Fuerzas colombianas, aparece un incentivo adicional para no atacar la producción de coca. Puede que esta ayuda no esté siendo priorizada para operaciones antinarcóticos sino para operaciones de contrainsurgencia.

Por otro lado, descubren que, además, la ayuda incrementa los asesinatos de alcaldes y funcionarios públicos, ¿en qué municipios se observa con mayor claridad esta tendencia?

Los índices más altos de asesinatos (a candidatos y funcionarios) se encuentran en Turbo, Puerto López, Arauca, Puerto Carreño y Montería.

Dada la complejidad del conflicto colombiano, ¿cómo pueden estar tan seguros de que el incremento en la violencia paramilitar es producido por la ayuda de EE.UU.? ¿No podría ser, por ejemplo, respuesta a ganancias por tráfico de cocaína?

Algo maravilloso de tener buenas fuentes de datos sobre el conflicto y otro número de factores que podrían estar influenciando las dinámicas del conflicto —por ejemplo, la cantidad de coca cultivado en los municipios— es que nos permite realizar controles de diferentes maneras. A partir de  imágenes satelitales, hicimos unos análisis en zonas de Colombia donde nunca habían sido reportados cultivos de coca: encontramos un incremento de violencia paramilitar.

¿Qué otras variables controlaron para demostrar que había una relación causa efecto entre la ayuda militar estadounidense y la violencia paramilitar?

Temíamos que, en lugar de ser la ayuda la que generara la violencia, fuera el incremento paramilitar el que provocara el aumento en la ayuda norteamericana. Sin embargo, descartamos esa posibilidad comparando el nivel de ayuda militar destinada a Colombia y la dada a otros países fuera de Latinoamérica. Ahí descubrimos que Estados Unidos incrementó su ayuda a Colombia, Egipto o Indonesia en el marco de la lucha contra el terror y no por fenómenos propios de cada país.

Pese a ser parte de la guerra contra el “terror”, ustedes sostienen que la ayuda militar estadounidense ni incrementa ni disminuye los ataques violentos de la guerrilla.

Exacto. Si pensamos que los dos principales objetivos de la ayuda militar norteamericana son la lucha contrainsurgente (en términos de aplastar a la guerrilla) y la lucha antinarcóticos (en reducción de cultivos de coca), lo que encontramos es que ninguno de estos objetivos está siendo alcanzado.