Las Farc dejan todas sus armas

hace 1 hora

Grabaciones de Arleth

Una investigación para desentrañar los nexos de las Auc con la política en Córdoba.

Ni la sombra de la parapolítica ni sus detractores impidieron que Arleth Casado de López obtuviera en marzo pasado la mayor votación al Senado por el Partido Liberal, con casi 112 mil votos, y la cuarta más importante en esa corporación. La condena de su esposo Juan Manuel López Cabrales, por sus vínculos con las autodefensas, reconfiguró las fuerzas del grupo político Mayorías Liberales, y que pasara de ser la eterna jefa de campaña y matrona electoral de López a heredar su curul. Nacida en San Andrés de Sotavento, fue Señorita Córdoba en el Reinado Nacional en 1980 y no le fue mal. Pero su destino lo labró a pulso en la política.

Cuando su esposo cayó en desgracia y fue capturado en mayo de 2007 —fue uno de los firmantes del Pacto de Ralito con los ‘paras’ para refundar la patria—, Casado no perdió el control del movimiento, ajustó su capital burocrático, mantuvo los hilos de los electores, ediles, concejales, diputados y funcionarios de su círculo y llamó al redil a los que intentaron volteárseles en aquellos tiempos negros. Y, al tiempo que reivindicaba la inocencia de Juan Manuel López, emprendió campaña para que Marta Sáenz Correa, ungida por su grupo político, llegara a la Gobernación de Córdoba para el período 2008–2011. Lo logró, Sáenz obtuvo 241.875 votos y derrotó a Margarita Andrade por más de 30.000 sufragios.

En esas ‘vueltas’, sin embargo, quedó en evidencia el menudeo de la política, los arreglos y el aceite para engrasar barones electorales, cómo se repartieron dineros para estrechar lealtades y municipio por municipio se pactaron compromisos que fueron reportados a Juan Manuel López en prisión. Así se desprende de tres informes elaborados por investigadores de la Fiscalía con destino a la Corte Suprema de Justicia, en el marco de expedientes por parapolítica. Decenas de grabaciones a las que tuvo acceso El Espectador, registradas entre el 22 de agosto y el 22 de octubre de 2007, en plena efervescencia por la Gobernación, revelaron que tras el triunfo de Marta Sáenz estuvo la mano de Arleth Casado y su detenido esposo.

Los reportes dejaron constancia de que aunque “algunas llamadas no tienen que ver con el caso, al ser escuchadas se advierten posibles acciones con alcance de irregularidad penal”, y que cuando se solicitó el monitoreo no se tenía certeza del dueño de las líneas intervenidas. Pues los protagonistas de muchas de ellas resultaron ser Casado, algunos de sus colaboradores o aliados políticos. La investigación para descifrar los tentáculos del paramilitarismo con la dirigencia en Córdoba puso al descubierto el tejemaneje del voto amarrado y otras prácticas de la política de siempre, casi nunca documentadas. Las pesquisas fueron solicitadas por la Corte y a esa corporación fueron allegadas estas evidencias.

Por ejemplo, existen largas conversaciones entre Arleth y sus subalternos, ella y su esposo, y este último con Marta Sáenz. Su trasfondo tiene nombre propio: estrategias de campaña. En una de estas interceptaciones Arleth Casado se queja con Juan Manuel de que ha sido un error darles plata a los jefes políticos, le pide que no vuelva a comprometerse y que es mejor asignar un presupuesto, y que se arreglen como puedan. También le dice que está haciendo lo que puede para cuadrar apoyos, que en Pueblo Nuevo repartió “con lo poquito que recibí” y pidió “multiplicar los panes”. Le contó que un dirigente de Sahagún andaba diciendo que Marta Sáenz debía darle sacos de arroz a cambio de su apoyo.

Reclamó que “se perdieron las 40 fichas que se dieron en Pueblo Nuevo”. Hacía referencia a que, aun cuando había pactos establecidos con los concejales, un sujeto llamado Ricardo, al que al parecer se le habían entregado $40 millones, se les volteó a última hora. “No, que los devuelva”, le contestó López y añadió: “Que Marta lo llame y le diga: ‘Hombe, Ricardo, como tú estás decidido a votar por la otra señora (Margarita Andrade), te agradezco que me mandes mi plata’”. En la misma conversación, Arleth le cuenta que está muy molesta porque Juan Carlos (al parecer se trataba del candidato liberal a la Alcaldía de Montería, Juan Carlos Lengua Martínez) le exigió $250 millones para financiarlo, a lo que ella le respondió que sólo se había comprometido con $150. “No hables de cifras, mi amor, se te olvida que estamos hablando por estos teléfonos”, la corrige López.

En otro diálogo entre Juan Manuel y Marta Sáenz, fechado el 6 de septiembre de 2007 y con una duración de 16 minutos, la candidata le relata intimidades de campaña. Dialogan sobre una encuesta en la puja por el poder de Montería. Marta le cuenta que se encontró con Juancho García, quien la abrazó y le dijo “tú sabes que yo estoy contigo de corazón”, a lo que ella replicó: “¿desde cuándo los corazones eligen?”, y añadió: “Vas a extrañar el trato de rey que te dio Libardo López en su gobierno”. López, cuñado de Arleth, fue elegido gobernador para el período 2004–2007, pero su elección fue anulada en 2005 y fue él quien nombró como secretario de Salud a un cuñado de Salvatore Mancuso.

Sin entrar en detalles (ver grabaciones), Juan Manuel López le da recomendaciones a Sáenz sobre cómo avanzar en su campaña. Le dice cómo debe tratar a sus partidarios políticos y a quienes quieren alejarse, y del apoyo que alguien de apellido Nule le podría entregar. “Él es muy cercano de Zulema, es mejor que siga con nosotros porque nos ayuda en Lorica”, le sugiere López. Al final terminan hablando de reuniones, de ron, comida, música y rifas de neveras, estufas y televisores. En la mayoría de las interceptaciones la protagonista es Arleth Casado. A ella algunas asistentes le reportan que no han llegado mercados o ayudas. En una de esas grabaciones le indican que cinco diputados de Cambio Radical le pidieron supuestamente $70 millones cada uno a Margarita Andrade y que ella se transó por $50 millones.

En síntesis, le reportaban a Casado todos los movimientos de Andrade. En otra grabación, ella dice creer que Marta Sáenz mandó plata al municipio de La Apartada, pero su interlocutora se queja de que los diputados son “muy falsos” y le pide que los destinos de Marta Sáenz no se separen de los suyos. En otra grabación, una mujer identificada como Audry, de su grupo político, le confiesa que se enteró de que en la campaña de Sáenz se perdieron $65 millones. Arleth le preguntó sobre cuánta plata hacía falta “para los amigos de nosotros”. Audry le contesta que en total son $469 millones y le reporta, con nombre propio, a quiénes les deben y qué valor, y al final le dice: “Yo creo que con eso, con el favor de Dios, alcanza”.

En otras conversaciones se habla de que se está esperando una respuesta para el apoyo económico de los concejales, que les preocupa que Margarita Andrade y el representante a la Cámara Bernardo Elías Vidal se están moviendo bien “y les dieron mucha plata a los concejales de la U”, y en otra grabación más se habla de pagarles a unos periodistas “para que les abran los micrófonos” y poder refutar a sus contendores. “Regálales quinientos, un millón”, le solicita alguien llamado Fabio a Arleth. “Sí, sí, sí, yo les regalo”, le contesta ella. En una siguiente interceptación le cuentan a Arleth que en Pueblo Nuevo un tipo “está pidiendo ciento y pico, ciento diez”. Ella dice que pone 40 y que alguien llamado Musa ponga el resto.

El Espectador se comunicó el viernes pasado al celular de la congresista en tres ocasiones y una de sus asistentes dijo que devolverían la llamada, lo cual no ocurrió. De todas maneras, este diario quiso ahondar en la Fiscalía sobre qué había ocurrido con los reportes enviados por los investigadores de la Corte y, consultadas bases de datos, no se registró que hubiera investigación alguna en contra de Casado. Aun así, estas incómodas grabaciones, de las que ya tiene noticia la Corte Suprema, la ponen en aprietos. La baronesa de Córdoba y su esposo fueron fundamentales en la elección de Marta Sáenz, unos comicios que fueron demandados por Margarita Andrade y que tuvieron un extraño episodio en el Consejo de Estado. Cuando la Sección Tercera declaró nula su elección por presuntas irregularidades, la Sala Plena de la corporación echó reversa, expresó que el fallo no era definitivo y ahora estudia el caso.

El poder detrás del poder en Córdoba y los entresijos de su tejemaneje serán un caso que deberán evaluar las autoridades. Por lo pronto, la aguerrida dirigente liberal guarda los secretos de cómo, aun con su esposo en prisión y otros de sus familiares procesados, la batuta de la política sigue estando en sus manos.


Juancho López, el cacique político de Córdoba

Por haber firmado el polémico Pacto de Ralito, en donde al menos una treintena de dirigentes políticos cordobeses se reunieron con el jefe de las Auc Salvatore Mancuso con el propósito de determinar lineamientos para “refundar la patria”, el senador liberal Juan Manuel López Cabrales, quien en 2006 fue el mayor elector en el Congreso de la Costa Atlántica, en 2008 fue condenado por la Corte Suprema por sus nexos con los paramilitares.

Conocido por la gran maquinaria política que ha manejado en el departamento, el esposo de la hoy senadora Arleth Casado siempre defendió su inocencia bajo la premisa de que Mancuso lo amenazó para que firmara el acuerdo. Hoy, después de cumplir una tercera parte de los seis años correspondientes a su condena, López Cabrales, a quien la Corte Constitucional le negó una tutela que buscaba revocar el fallo del alto tribunal, se encuentra disfrutando del beneficio de detención domiciliaria.

 


"Nosotros tenemos los 40 que hacen falta, que Musa le dé el resto”

Casado habla con una mujer. En la conversación se menciona el nombre de ‘Musa’, quien podría ser Musa Besaile, representante a la Cámara por Córdoba entre 2002 y 2010 con el Partido Liberal, recién electo senador con el Partido de la U e investigado por parapolítica.

Mujer: Él lo que quiere es jubilarse, que le deben una asesoría en la Gobernación.

Arleth Casado: Dile que sí, dile que sí.

M.: Yo le dije que sí, el chico me acaba de llamar, que quiere reunirse mañana con nosotras dos y ellos dos para llegar a acuerdos.

A.C.: Perfecto, listo.

M.: Me acaba de llamar Musa, ya se volvió otra vez a arreglar el viejo que me cae gordo, ese de Pueblo Nuevo, está pidiendo ciento y pico.

A.C.: Manda ‘huevo’.

M.: Total por 40 y ya.

A.C.: Nosotros tenemos los 40 que hacen falta, que Musa le dé el resto.

M.: Los 40 y ya.

A.C.: Ah, bueno, listo pues.

 

“Que Marta le diga, ‘devuélveme la plata’ ”

Arleth Casado y Juan Manuel López comentan que a un cacique político de Pueblo Nuevo, al que se le dieron $40 millones, al parecer para promover la candidatura a la gobernación de Marta Sáenz, se les volteó, pero aún así no quería devolver la plata.

J.M.L: Lo de Pueblo Nuevo, ¿eso no lo diste ya?

A.: La del viejo este, la de Ricardo.

J.M.L.: No le des más nada.

A: Yo no estoy dando más nada, ya arreglé a los concejales (pero) ya se perdieron las 40 fichas que se dieron.

J.M.L.: No, que los devuelva.

A.: Eso le estoy diciendo, que los devuelva.

J.M.L.: Hay que llamarlo, que Marta lo llame y le diga, ‘hombe, Ricardo, como tú estás decidido a votar por la otra señora, te agradezco que me mandes mi plata, no ha pasado nada’.


“Dales algo pa que abran los micrófonos”

Arleth Casado habla con un hombre identificado como Fabio. Todo parece indicar que se trata de Fabio Amín Saleme, representante a la Cámara por Córdoba y gran aliado de los López Casado.

Arleth Casado: ¿Ya te pasaron la cuestión del convenio?

Fabio: Sí, ya me la pasaron y ya voy a dar declaraciones.

A.C.: ¿Y ya averiguaste cómo es?

F.: Ya el abogado de José me mandó un documento a mi correo electrónico. No te preocupes, yo voy a llamar a Santiago y le voy a dar una clavera.

A.C.: Bueno, la voy a escuchar.

F.: ¿Tú por qué no me ayudas y le regalas un detallito a cada uno de los tres, cuatro periodistas más amigos y que me abran los micrófonos?

A.C.: Listo pues, yo lo hago directamente.

F.: ¿Por qué no los llamas hoy mismo?

A.C.: Ya los llamo en seguida para que abran los micrófonos.

F.: Regálales quinientos, un millón.

A.C.: Sí, sí, yo les regalo.

F.: Dales algo para que me abran los micrófonos.

 

“Mañana voy a almorzar con el Nule, ¿qué hacemos?”


Juan Manuel López, desde prisión, dialoga con la candidata Marta Sáenz sobre encuestas, le da recomendaciones de campaña y de gastos.

Juan Manuel López: ¿Te fue bien esta mañana?

Marta Sáenz: Sí, me tiraron duro como tres preguntas, de política, de corrupción, y el Petro ese que me va duro cada que puede, el del Polo.

J.M.L.: No, es que el que debe estar preso es él.

M.S.: Mañana voy a almorzar con el Nule, ¿qué hacemos?

J.M.L.: Dile que con quién cuentas tú. La otra cuestión, él está muy cercano con Zulema (Jattin), a mí me parece, Marta, que es mejor que ese tipo siga, porque eso nos ayuda en Lorica, mucha gente que vota por él y no vota por Margarita (Andrade) y de esa manera ganas tú en Lorica.

M.S.: Jacobito también quiere que hablemos, ¿qué se le dice?

J.M.L.: Habla con él a ver cómo es la cosa, le dices “hombe Jacobito, estás cometiendo una bobada, Mario acompañando a tu hermano allá en Sahagún, por qué no rectificas esa vaina, de todas maneras tú eres familia de Mario, por qué no apoyas a ese muchacho y unimos todas estas cosas”.

 

“Con el favor de Dios alcanza”

La senadora habla con una mujer llamada Audri, quien rinde cuentas ante Casado de lo que se ha “entregado” o se debe. Al parecer, hablan de dineros repartidos en medio de la campaña política por la Gobernación de Córdoba.

Arleth Casado: ¿Cuánto falta de los amigos de nosotros?

Audri: 282.

A.C.: ¿Pero estás metiendo con diputados y concejales?

A: No, en total son 469 (...) Déjeme buscar: Fernando Márquez, 2; Andrés Taboada, 2; le debemos diez quinientos a Canalete; cuatro quinientos a los concejales; debemos en (inaudible) 7 a Rafael y 5 a Ricardo Rivero; a Alejando, 6; a Fabiola, 5; a Blanca, 500; a María Estela, 5; a Julio, dos quinientos y a Manuel Pacheco dos quinientos. En Ciénaga de Oro está algo pendiente para Andrés, pero no tiene precio; a Alejandro, 2; a Carlos Hurta, 2 y René Burgos, pendiente también. En Cotorra a Adolfo 5; en La Apartada, 20; en Córdoba debemos a Emiro uno; a Alberto, uno; a Álvaro Cáceres pendiente. En Montelíbano a Marchena le debemos 16, a Iván, 10; a Hernán, dos. A Planeta Rica le debemos 2; a Barrera, pendiente 33; a José, 40 y a Mary Hoyos, uno quinientos; al Cholo le debemos 10; a Ulises no le debemos nada; a Saúl le debemos uno; le debemos 20 a Roberto. En San Andrés (de Sotavento) debemos 10; en San Antero debemos 2; a Amada, 5;  a Benito, 500; al concejal de Benito, 500. En San Carlos debemos 10 a Hugo Valverde y los concejales. En San Pelayo debemos a Alejandro Lengua 2; a Hermán ya no le debemos uno porque ayer le di; al chico Espitia, 2; y a Noemí, uno. En Tierralta no debemos nada y en Valencia no debemos nada, eso da 282 millones de pesos.

A.C.: Imagínate.

A: Yo voy a llamar a Neris otra vez a ver si ya tiene eso. Ella me dijo que estaban haciendo la vuelta esta mañana.

A.C.: Perfecto, porque Fabio supuestamente iba a conseguir la de allá y la otra de acá para terminar eso.

A: Yo creo que con eso, con el favor de Dios alcanza para ellos nada más. Yo creo que la doctora Marta (Sáenz) está haciendo una vuelta en el banco, creo que también es algo grande.

 

“Con el favor de Dios alcanza”: continuación

Arleth Casado: Voy a llamar a Álvaro Fadul (ex gerente del Hospital de Montería) que me iba a entregar unas cosas a ver si con eso salimos de algo de ahí. ¿Cuánto se le dio a Santos (inaudible)?

Audry: Le dimos dos.

A.C.: ¿Le pusimos ahora algo?

A.: Le pusimos dos y ya la doctora Marta (Sáenz) le había dado algo.

A.C.: ¿Cuánto?

A.: Unos quinientos.

A.C.: Allá está en la casa otra vez ese tipo.

A.: Esta mañana llegó con un muchachito, un concejal.

A.C.: A ese concejal no le damos más. ¿No se le entregaron la semana pasada dos a Santos?

A.: Sí, la semana pasada, como el miércoles.

A.C.: ¿Qué viene a buscar ese tipo otra vez? Además ese tipo no pone nada, voy a tratar de llamar a Marta (Sáenz) otra vez a ver cómo van las vueltas.

A.: Chao.

 

“Mira, yo estoy como cuidando gallinas”

Arleth habla con su esposo Juan Manuel López de ‘arreglos’ políticos.

J.M.L.: Oye mamita, ¿Iván Mancilla qué?

A: Está íntegro contigo. Mira, yo estoy como cuidando gallinas, pero por lo menos arreglé toda la gente de Pueblo Nuevo, los ocho concejales están arreglados con Marta.

J.M.L.: ¿Marta está en la reunión de Montería hoy?

A.: Sí, y ya tengo arreglada toda la gente de la lista de Fabián. La de Eva, también. Eso ahí de los Córdoba tengo arreglado todo. Esto es una locura, López. Todos los días tengo que arreglar. Esta tarde me fui municipio por municipio, lo que faltaba, hice la repartición de los panes.

J.M.L.: ¡No joda! ¿Y le entregaste a Amada?

A.: Sí, le entregué a todos los de Pueblo Nuevo, como a 20 personas con lo poquito que recibí. Yo dije ‘bueno, vamos a repartir los panes, dividamos, multiplícamelos’.

J.M.L: (...) El peor error es darles la plata a los jefes políticos.

A.: Eso no lo vuelvas a hacer y a comprometerte, es mejor sentarse uno y decirle el presupuesto es tanto y usted arréglese (...) esto ha sido el desastre, esas ideas tuyas de dárselo a los jefes políticos fue lo peor que se pudo hacer.

J.M.L.: Esa idea no ha sido mía.

A.: El otro señor de allá de Sahagún salió diciendo que había que darle, que tanto Marta (Sáenz) como él tenían que darle los sacos de arroz.

J.M.L.: Marta no da más plata, que no dé más plata, no joda (...) no des más.

 

‘No hables de cifras por estos teléfonos’

Arleth Casado le cuenta a Juan Manuel López sobre el encontronazo que tuvo con Juan Carlos (posiblemente Lengua Martínez, candidato liberal a la Alcaldía de Montería en 2007).

A.C.: ¿Cómo te parece? ‘No, es que quiero 250 millones’ (me dijo). ‘Juan Carlos, qué pena pero yo no tengo compromiso de financiar el 100% de la campaña de ningún alcalde’. Juan Manuel, hasta tú me dijiste que era mucha plata para ese tipo, que le bajara.

J.M.: Así es.

A.C.: Yo le dije ‘ustedes pidieron, yo no me comprometí en nada’. ¡La rabia que le dio! Tiró puerta y tiró de todo.

J.M.: Qué tal eso.

A.C.: ¿Cómo te parece? Yo le dije al hermano: ‘Pueden tener muchos pantalones, pero a mí me respetan’.

J.M.: No, mi amor, tienes toda la razón, si me vuelve a llamar yo le digo que imposible (...) mantente en eso.

A.C.: Demasiado le estamos dando.

J.M.: Y sabemos que va a perder, esa plata nunca se la hemos dado a nadie.

A.C.: Demasiado, yo jamás he dicho 200 millones de pesos.

J.M.: No hables de cifras, mi amor, se te olvida que estamos hablando por estos teléfonos.