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Judicial 26 Sep 2009 - 9:00 pm

La historia del principal socio del capo Daniel ‘El Loco’ Barrera

De vendedor de dulces a millonario

De cómo Danilo Bustos, un comerciante de Barbosa, al compás de los negocios con la mafia, amasó una fortuna como principal enlace del narcotraficante de los Llanos.

Por: Redacción Judicial
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    http://www.elespectador.com/impreso/judicial/articuloimpreso163543-de-vendedor-de-dulces-millonario
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Foto: Fotos Dijín

El hombre que puede descifrar los enigmas del ‘narcoemporio’ del capo más buscado del país y que durante la última década, a través de una empresa de transportes y lujosos predios adquiridos en Bogotá, Cundinamarca y los Llanos, lavó el millonario capital ilícito de Daniel El Loco Barrera, se rehúsa a confesar. Sin embargo, la Fiscalía tiene la certeza de que Danilo Bustos Suárez, un campesino venido a más con  sólo tercero de primaria, edificó una telaraña comercial al compás de su alianza con Barrera que, en el último año, le dejó ganancias por más de $20 mil millones y un círculo de testaferros a su servicio.

Natural de Barbosa, Santander, Bustos Suárez está catalogado por la Policía como el socio estratégico de El Loco Barrera. A pesar de que a finales de la década de los 80 fue reseñado como integrante de una organización que movilizaba insumos químicos para el procesamiento de droga en el Magdalena Medio, luego de trabar relaciones con Barrera, a finales de los años 90, volvió a sus andanzas. Documentación en poder de la justicia develó que a través de una flotilla de tractomulas movía toneladas de cocaína desde los laboratorios de Barrera en el Meta y Guaviare hacia puntos controlados para sacar la droga al exterior

El Espectador conoció las pruebas de la justicia en contra del aliado número uno del capo Barrera. En principio se ha logrado establecer que por medio de estudios contables y escrituras públicas la fortuna de Danilo Bustos Suárez tiene asiento en el tráfico de estupefacientes. Pero, además, le ha servido para ‘aceitar’ a funcionarios en oficinas de tránsito municipales para tramitar cupos de su flota de tractomulas sin dejar evidencia, o para desaparecer documentos de registro cuando las autoridades acechan. Es así como su empresa Transciba ocultó en varias ocasiones cualquier nexo con camiones incautados por la Policía y el Ejército que movilizaban droga. Por ejemplo, el 7 de marzo de 2006 fue incautada en Maicao una mula con una tonelada de cocaína, pero sólo hasta este año vino a saberse que pertenecía a Bustos.

También se probó que, vía Venezuela, El Loco y su combo movilizaron droga y un sujeto conocido como El Paisa sería el contacto de esta organización en el vecino país o que fingiendo transportar materiales de construcción trasladó en caletas a distintos lugares de Bogotá, Buenaventura, Barranquilla, Maicao o Cúcuta alijos de droga y dinero en efectivo por la venta de ésta. Tras su captura, ocurrida hace 10 días, la Fiscalía documentó algunas de sus rutas hacia Villavicencio y que Transciba figura a nombre de un testaferro que apenas se gana el salario mínimo. Un testigo que trabajó para Bustos le detalló a la Fiscalía la vida y obra de su ex jefe.

Y aportó datos como el siguiente: que durante una visita del ex presidente de Estados Unidos Bill Clinton a Colombia una de sus tractomulas fue interceptada por las autoridades quienes la escoltaron para llegar a su destino en la Costa tras pagar un soborno de $800 millones. El camión transportaba 1.000 kilos de cocaína de El Loco Barrera. El testigo también contó que la sociedad Transciba la fundó bustos en octubre de 2000 y aparecen sus hijos menos de edad como propietarios de la compañía, que tuvo hasta esta semana un departamento de seguridad avalado por la Supervigilancia que contaba con cuatro escoltas y un carro blindado.

 De hecho, Karid Parra Cordobés, quien era miembro de su equipo de seguridad, fue propietario de un apartamento al norte de Bogotá de $1.700 millones, junto con otro escolta y el cuñado de Bustos. La residencia, sin embargo, era habitada por el socio de Barrera y en otros tiempos le perteneció a un extraditable. Con números de matrículas y de placas de los automotores, el testigo puso en evidencia que buena parte de los decomisos de narcóticos movilizados en tractomulas eran de Transciba y su patrocinador a la distancia, Daniel Barrera Barrera, alias El Loco. Matrículas ‘gemeliadas’ o falsas, cambio del color de los automotores en un taller clandestino en Mesitas del Colegio, Cundinamarca, o vehículos a nombre de humildes tramitadores de Paloquemao formaban parte de sus estrategias para evadir a la justicia.

“Es tan estrecha la relación entre Bustos y El Loco, que uno de sus ocho hijos es ahijado del hoy por hoy capo de capos”, le dijo a El Espectador un investigador. Uno de los vehículos de Bustos, de placas UFP 617, fue detenido en Nariño en agosto de 2005 con insumos químicos. La investigación fue adelantada por una Fiscalía de Tumaco, pero al verificarse en la oficina de tránsito de La Calera, Cundinamarca, el historial del automotor se encontró que los documentos habían desaparecido. Igual ocurrió con una tractomula de placas UQO 845 que fue decomisada en Maicao en marzo de 2006. Y en el historial de singularidades de Transciba figura que una tractomula incautada por el Ejército desapareció pocas horas después de la bodega a la que fue llevada por los oficiales.

 El testigo estelar de la Fiscalía le documentó a la justicia que en muchas ocasiones se transportó droga hacia Venezuela a través de la ruta Cúcuta, Ureña y San Antonio, hecho corroborado tras el allanamiento al apartamento de Bustos, en el que los investigadores encontraron una pormenorizada relación de vehículos, conductor y recorridos hacia el vecino país. Eso en lo que tiene que ver con el narcotráfico. El capítulo del enriquecimiento ilícito de Bustos y su círculo también tiene sus perlas. Por ejemplo, desde 2001 hasta 2006 se evidenció un paulatino, aunque no muy notorio, incremento patrimonial que empezó a despertar sospechas.


Más si se tiene en cuenta que Bustos constituyó una firma de transporte denominada Moderna Express en 1997, pero dos años después tuvo que cerrarla por iliquidez. Años atrás Bustos apenas se hacía lo del día vendiendo dulces en los Llanos. Entonces recicló viejas amistades y se reincorporó al mundo de la mafia asociado con Barrera. Pronto su capital excedía los $5.000 millones y fue la Unidad de Información y Análisis financiero del Ministerio de Hacienda (UIAF), la que dio la primera voz de alarma. Hasta ese día figuraba como un próspero comerciante. Pero en 2008 se estableció un incremento injustificado de $3.500 millones en Transciba y nuevamente Bustos volvió al radar de la justicia.

La Fiscalía tiene datos muy concretos de una serie de homicidios perpetrados por la organización de Bustos con el fin de evitar a toda costa la intervención de las autoridades. Asimismo, el nombre de la tramitadora que con sus distintos contactos en las oficinas de tránsito hizo imposible continuar varias investigaciones en contra de Bustos y El Loco Barrera, pues hábilmente estaba detrás de las desapariciones de los registros de los automotores. Su nombre es Rosa Elena Vanegas, también procesada por la Fiscalía, al igual que Hubel Ulloa Espitia, cuñado de Bustos.

La justicia empieza a respirarle en la nuca a El Loco Barrera. Los investigadores están convencidos de que la captura de Bustos, señalado como su principal socio, le cortó de tajo al capo un considerable flujo de caja para sus actividades ilícitas. La Policía tiene un cuerpo élite en los Llanos para capturarlo sí o sí, y más temprano que tarde el capo, como sus tristemente célebres antecesores, terminará tras las rejas o muerto. Es el destino de la mafia.

Las ‘contras’ no le sirvieron a Bustos

Danilo Bustos Suárez trataba de no dejar nada al azar y como reconocidos capos del narcotráfico confiaba en pitonisas y brujos que iban advirtíéndole sobre los pasos que debía dar para impedir que cayera en poder de las autoridades. Por eso debajo de su cama, en el apartamento en el que vivía al norte de Bogotá, la Dijín de la Policía encontró tres estuches de colores verde, morado y rojo en los que fueron hallados el cascabel de una serpiente, una moneda y un objeto parecido a un escorpión. Del mismo modo, una bolsa repleta de pelos que se utiliza como ‘contra’ o amuleto para ser favorecido en el amor o en los negocios. Las autoridades también tienen pistas de que sus consejeros espirituales le advirtieron que pronto podría caer en manos de la justicia debido a las actividades ilegales que efectuaba en favor de su organización y la de Daniel ‘El Loco’ Barrera. Al final, sin embargo, ‘las contras’ no funcionaron y el emporio que construyó, según la Fiscalía, con la ayuda de la mafia, comenzó a derrumbarse sin que nada lo hubiera impedido.

Los cuantiosos recursos de Bustos

De acuerdo con informes contables allegados ante un fiscal de la Unidad Antinarcóticos, el incremento patrimonial injustificado de Danilo Bustos en el año 2001 fue de $461 millones, entre 2002 y 2004 de $820 millones y en 2006 de $240 millones.

Para 2007 se tenía documentado que su fortuna había ascendido a los $5.000 millones y, de igual manera, los activos de su empresa de transportes Transciba que para el año 2009 tenía valorado su patrimonio en más de $15.000 millones.

Reportes de las autoridades dan cuenta de que por lo menos tres  fincas, una avioneta y 28 tractomulas de su propiedad pasarán a un proceso de extinción de dominio que la Unidad de Lavado de Activos iniciará en su contra próximamente.

El cerco a Daniel ‘El Loco’ Barrera

Daniel Barrera Barrera, conocido como El Loco, es el principal objetivo de las autoridades tras la captura de Daniel Rendón Herrera, alias Don Mario. El Gobierno ha ofrecido una recompensa de hasta $5.000 millones por información para capturarlo. No obstante, su influencia y poder corruptor en los Llanos Orientales y el departamento del Guaviare ha hecho que haya logrado evadir con éxito el cerco de las autoridades en los últimos dos años.

Sin embargo, la unidad antimafia de la Fiscalía cada vez le pisa más los talones y ya tiene identificados a otros testaferros de menor nivel que participan en el ilícito negocio del narcotráfico con el capo.

Su habilidad para trabar alianzas que le permitan operar su negocio ha hecho que sus tentáculos hayan penetrado por igual a las Farc y a bandas emergentes con desmovilizados de las autodefensas, como la que dirige Pedro Oliverio Guerrero, alias Cuchillo, comandante de las Auc en el Guaviare.

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