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Un chat con... 12 Abr 2009 - 11:00 pm

“Lo que más me gusta es cantar”

Judith Sarmiento, quien recientemente se retiró de la radio, se dedicará de lleno a su grupo vocal de cámara y a su oficina privada, en la que seguirá  combinando sus otras dos pasiones: periodismo y derecho.

Por: Elespectador.com
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Foto: Diana Sánchez

¿Le ha tocado hacer de abogada del diablo?

No, no creo que me haya tocado nunca

¿Cuál es su mejor defensa?

El ataque (risas)

¿El mundo está al revés o no hay derecho?

No hay derecho

El juicio del siglo.

La falta de juicio que nos falta a todos

El caso que se quedará sin aclarar en el país

La verdadera dimensión del paramilitarismo en Colombia. Creo que no se logrará saber nunca.

Un testigo al que le gustaría escuchar (¿en qué caso?).

En el caso del Palacio de Justicia, a Belisario Betancourt.

Un juez imparcial y uno parcializado.

Yo diría que un juez imparcial, Carlos Gaviria. Un juez parcializado, no me atrevo, para uno decir que es parcializado tiene que tener pruebas. No me atrevo a sindicar a nadie porque para uno decir que un juez es parcial tiene que tener pruebas y muy fundamentadas

Un abogado sin escrúpulos.

No, son preguntas que uno realmente no puede responder porque como te digo, yo creo que muchos pero tampoco tengo pruebas. Mejor dicho, uno desde la orilla que yo siempre hablo tiene que hablar con pruebas, lo que no pruebe no es de este mundo. Entonces se dice, pero no se dice, pero yo creo que si uno no tiene pruebas no debe lanzar una acusación de ese tamaño.

¿Le ha tocado comparecer a estrados en condición distinta a la de abogada?

Si

¿En qué casos?

Me tocó comparecer…bueno he comparecido de muchas maneras. He comparecido como demandada, en un proceso por una quiebra al meterme con un negocio que no conocía, me puse disque a sembrar mangos por allá en una finca y me pegué una quebrada ni la del carajo, entonces comparecí ahí como demandada de la Caja Agraria. Y como testigo comparecí en un proceso de calumnia promovido por Ingrid Betancourt contra Edgar Artunduaga y contra Caracol ante la Corte.

¿Por qué será que en este país lo queremos resolver todo a punta de leyes?

Yo creo que porque no sabemos de leyes justamente, porque si conociéramos las leyes y como aplicarlas no necesitaríamos estar dictando una ley que se necesita algo porque generalmente para eso nuevo que se dictó ya había ley anterior, entonces para mi es por un total y absoluto desconocimiento de la ley misma que se está permanentemente dictando nuevas leyes.

El personaje más hábil para defenderse.

En general los políticos son unos duros pa’ eso, casi todos los políticos se entrenan muy bien para defenderse.

La prueba que no ha encontrado.

Yo creo que nuevamente es en el caso del Palacio de Justicia, la prueba que nunca encontramos que es la prueba de quién dio la orden de atacar el Palacio de Justicia como si fuera un gueto de guerra, no? Esa, por eso decía que me gustaría oír a Belisario, porque nunca supimos realmente quién dio la orden de matar tanta gente.

Una transmisión inolvidable.

La del premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez. Fue una cosa muy emocionante porque esto aquello se fue desarrollando desde muy temprano en la mañana. Yo estaba en RCN en ese tiempo y me correspondió saludarlo al aire porque yo estaba en cabina y el operador de sonido dijo: ahí está, ahí está, él logró la llamada, los operadores de sonido de la radio son personajes realmente increíbles, ellos se las inventan como pueden para lograr los contactos, entonces había hecho la llamada a través de Telecom en aquel entonces, y entonces le dijeron: no, no se le puede pasar la llamada porque el señor García Márquez está hablando con el presidente, entonces él dijo: si, pero es que es la llamada del ministro, él le inventó cualquier cosa para que le pusieran en ruta la llamada, entonces terminó la llamada con el presidente, que era Belisario en ese tiempo entre otras cosas, y entró la llamada de nosotros, entonces el operador me dijo: salúdelo, salúdelo porque o si no cuelga, yo estaba sola en la cabina y entonces yo lo saludé: maestro bienvenido acabamos de enterarnos de que usted ha ganado el premio Nobel, cómo se siente, y él contesta: yo no he tenido tiempo de sentirme porque es que acabo de enterarme, yo me explico ustedes cómo hacen para llamarlo a uno tan ligero.

Y bueno, ahí siguió la transmisión que obviamente se compuso de contactos con todo el mundo y salieron gente de su infancia, todo el día, todo el día dándole a todos los contactos y a todas las personas amigas, personas admiradoras, mensajes de los oyentes, bueno de todo, todo el día estuvimos dándole a eso, fue muy, muy lindo

Su mejor compañero en la cabina de Caracol Radio.

Juan Manuel Rodríguez

La mejor y la peor noticia que ha dado.

Otra vez son esas dos mismas, fíjate que se me vuelve como un lead motive. La peor fue el holocausto del Palacio de Justicia porque como yo soy externadista, era una noticia en la que uno tenía un compromiso emocional, porque todos mis profesores, buena parte, todos mis profesores de derecho murieron ahí. Y la mejor la de García Márquez, por eso, por la emoción que a uno le da que un colombiano haya ganado semejante premio tan importante y que nadie más ha logrado.

¿Por qué salir de la radio?

Por tiempo cumplido. Desgaste del metal (risas)

Su mentor y su mejor alumno en el periodismo.

Bueno, yo tengo mi mentor, más que mi mentor yo lo llamo mi padrino y siempre se lo he dicho así y siempre que lo saludo le he dicho mi padrino, que fue la persona que me vinculó a mí con la radio hace muchísimos años, en el año 75, que fue Alberto Cepeda Zubieta, él era locutor en Todelar en aquel entonces y me conoció por algunas circunstancias y me vinculó a ese programa y de ahí en adelante nunca pude volver a salir, hasta ahora que yo dije ya no máaaaaas (risas). Y mi mejor alumno. Ah! Yo tengo tantos alumnos buenos. Juan Roberto Vargas, por ejemplo que es uno de ellos, que fue alumno mío en la universidad. Eduar Acero, periodista deportivo. Así que yo recuerde particularmente esas dos personas como alumnos destacados.

¿Ser abogada le sirvió para ejercer el periodismo al derecho?

Por supuesto. Yo creo que yo no hubiera permanecido tanto tiempo en los medios de comunicación de no haber sido porque soy abogada, si yo no hubiera sido abogada sino comunicadora o periodista solamente, seguramente ya me habrían barrido hace muucho tiempo, porque soy consciente de que los medios son una molienda de gente muy brava.

¿Se está acabando la era de los presentadores radiales con voces impactantes?

Si. Y es una pena, una lástima porque no solamente se trata del impacto que tenga el color de la voz o el calor de la voz, ambas cosas color y calor, sino del buen manejo del idioma que está empezando, yo diría que ya hace tiempo, ha ido desapareciendo, ya le habían nos ganó, ya medía el dolor, por ejemplo; todo el mundo habían y habían y ahí no hay nada que hacer, es una pelea tan perdida. Me da mucha tristeza esa parte, más que lo bonito de la voz, la excelencia en el manejo de un idioma tan lindo como el español.

Un recuerdo de la radio.

Tengo miles, millones. Toda mi vida, porque es que son 35 años casi en el que yo puedo decir que vi, tal vez como recuerdo me llevo que me tocó ver en ese lapso de tiempo el cambio vertiginoso de la tecnología. Yo soy de la era en la que se pegaba la cintica magnetofónica, se pegaba con una cintica literalmente hablando, con la manito, se ponía en una guía se ponía la cinta aquí y la otra aquí y los operadores pegaban cinta para editar, hoy en día editamos digitalmente, entonces yo vi todo ese cambio. Entonces cuando tenga 80, si es que voy a vivir así como mi mamá ¡hay Dios mío! Voy a acordarme siempre de eso, que viví en ese lapso que realmente es un lapso corto, en 35 años vi la tecnología. En televisión igual, cuando yo entré a trabajar a Telediario, todavía se edita películas, se revelaban películas, o sea se filmaba como se filmando en cine y se sacaba película al aire y yo entré cuando empezó la transición al cassette de ¾ , el cassette grandote y hoy en día qué tenemos, cámaras que graban y editan de una vez, que sacan la señal de una vez directo digitalmente, todo lo que hay hoy uno ¡guau! Entonces realmente el cambio tecnológico es mi gran recuerdo de la radio y de la televisión, de las dos.

¿Y un re-cuerdo?


En la radio hay muy pocos, casi todos son re-locos (risas)

¿A quiénes buscan manipular más los poderosos: a los periodistas o a los abogados?

No, los abogados le enseñan a los poderosos cómo manipular a los periodistas (risas)

Su mayor sacrificio.

Madrugar, si mi mayor sacrificio toda la vida fue ese, levantarme a las 4, 4:30 de la mañana durante tantos años seguidos.

¿Cuántos años fueron en total?

En Caracol 20, en la radio 30 y en general desde que estoy trabajando 35.

¿En qué medio se le abrieron las puertas para empezar?

En Todelar, Todelar fue mi primera casa entonces empecé a hacer un programa que se llamaba ‘con el campesino’, un programa dedicado a la audiencia agropecuaria, a la audiencia del campo y después también ahí en Todelar comencé a leer noticias en el año 80. Entonces siempre fue Todelar la primera casa.

¿Una emisión imposible de olvidar en T.V hoy?

Cuando me agarró el ataque de tos, eso fue en TV Hoy, me atraganté con saliva, cualquier cosa, entonces tosía y tosía, me pareció eterno, no sé cuánto tiempo sería pero lo recuerdo particularmente como algo muy fastidioso. Y la otra emisión difícil fue cuando confirmamos que a Andrés Pastrana lo había secuestrado el narcotráfico, porque obviamente eso hizo cundir el pánico en el noticiero y yo tenía que salir al aire y presentar el noticiero  en directo como si nada hubiera pasado, porque además todos teníamos la certeza de que él en algún lugar nos estaba viendo, entonces la idea era que si nos veía a todos vueltos fleco, entonces él iba a sentir…mejor dicho se iba a dar cuenta del peligro tan grande en el que estábamos, seguramente él en ese momento no lo sabía. Cuando  a él lo secuestraron dijeron que era el M-19, entonces él debería estar como relajado, yo pienso que políticamente él sabía que eso podía ocurrir, que una persona que está metida en el mundo de la política y del periodismo, pues lo cogen a alguien que también está metido en el mundo de la política y la vaina no es tan grave, pero ya que sea una cosa como la que fue, pues obviamente era algo muy angustiante, entonces mi misión era que no se notara, que pareciera todo muy relajado, muy tranquilo, muy fresco, todo está perfecto, cuando todos sabíamos que no estaba perfecto.

Además porque él era su compañero

Si, una cosa angustiante.

¿Y la más chistosa?

(Risas) También fue en TV Hoy, una vez que entrevistamos a Miguel Bose y yo le pregunté, no sé, algo así como lo que se decía en aquel entonces de que él tenía orientación sexual diversa, para decirlo ahora en el lenguaje que se usa de moda, y cuando terminó el noticiero Andrés me molestaba y me decía: qué tal esa Judith, usted cómo le pregunta: usted por qué es tan marica (risas)

Su vida gira alrededor de…

Alrededor de la música vida gira alrededor del canto, es lo que más me gusta de lo que hago hoy en día. Hago dos cosas fundamentales, una: asesoría de comunicación con componente jurídico y otra: es cantar, y la que más me gusta es cantar.

Su afición.

Esa, cantar

Y su pasión escondida.

Irme a Buenos Aires a un cafecito de esos bien orillero, bien del Rio de la Plata por allá a oír  cantar tangos y a pasarla bien, eso sería lo que yo haría sino tuviera que trabajar para vivir.

¿Qué les espera a las nuevas generaciones del periodismo?

Entender a un mundo que evoluciona a una velocidad tan, tan, tan vertiginosa y hacerlo sin depender única y exclusivamente de la tecnología. A mí me parece que el riesgo más grande que hay en este momento es la enorme dependencia de la tecnología. Si no hay tecnología no hay periodistas. Si no hay Internet no hay noticias, y entonces cómo le hacía antes. Había noticias y había noticiero y había  periódico y había de todo. Entonces eso me preocupa mucho.

¿Y qué les hace falta a las actuales?

Eso, el compromiso con el contacto directo con la fuente, el compromiso directo con la noticia en vivo, así como pasa, no por interpuesta tecnología de por medio. Ahora vemos mucho periodista de comunicado de prensa, mucho periodismo de página web, si? Y poco de ir allá al barro, de meterse al cuento, como vi yo tanto reporteros y me quito el sombrero porque yo nunca ejercí la reportería y por eso a quienes más respeto yo como periodistas es a los reporteros.

Su nuevo proyecto.

Mi nuevo proyecto va de la mano de lo que te dije hace un momento, como las dos cosas. Uno seguirle dando fuerza a lo que hago en la oficina, en las asesorías de comunicación y el tema de la correcta información de los temas jurídicos, me parece que es clave en un país que vive tanto de la noticia jurídica y el tema de la responsabilidad empresarial que creo que es lo de hoy, es algo en lo que también me muevo, pues forma parte de lo que realizo en la oficina. Y el otro proyecto, darle mucha fuerza al grupo vocal de cámara con el cual estoy cantando en este momento que se llama didascália.

¿Cuándo hay derecho para unas buenas vacaciones?

Siempre, todos los años tomo vacaciones, yo soy de lo más juiciosa con las vacaciones. Poco aficionada a pasármela de largo, cuando si acaso he pasado un año sin vacaciones es para poder juntar dos periodos y hacer un viajecito más o menos decente, más larguito, pero generalmente tomo vacaciones.

El mejor regalo de cumpleaños que le han dado.

Una serenata en Armenia, mi ciudad natal, una serenata de música de la tierra, con canciones compuestas por compositores quindianos.

¿A quién le daría un abrazo fuerte?

Si me cupieran en los brazos, a todas las personas que escribieron lamentando mi retiro de Caracol.

¿Con quién compartiría un almuerzo?

Con mucha gente que se comprometa a no hablar de política

¿A quién le daría un consejo?

Los consejos son a veces como una pérdida de tiempo, porque quien supuestamente a quien le sirve, no los quiere oír y quien los escucha no los pone en práctica.

¿Y a quién le aceptaría uno?

A muchas personas, los acepto además de muy buena gana a personas que tienen una vida espiritual y un mundo espiritual muy fuerte y solido, me parece importante poderles oír consejos.

¿Cuál es su lado positivo?

Dicen que verle el lado bueno a las cosas, siempre trato de verle el lado bueno a la gente, a las cosas y a las situaciones.

¿Recuerda alguna embarrada al aire?

Uff! Seguramente miles, pero alguna así en especial en este momento que me coges de sorpresa no me acuerdo pero seguramente hubo muchas.


Lo último que leyó.

La Exactitud de las 8:30 de la mañana el día jueves pasado, que es un resumen que se hace de noticias casa media hora, se llama la Exactitud, eso fue lo último que leí en Caracol.

Lo más  insólito que ha  hecho.

Vaya! Qué cosa tan complicada, no se me ocurre qué. De pronto atreverme a subirme a un escenario a cantar sin ser cantante, creo yo, ha sido como más que insólito diríamos como qué, como algo para lo cual no está preparado y sin embargo se le mide, arriesgado. Más que insólito arriesgado, subirme a un escenario a cantar.

¿Cuándo fue?

Pues lo he hecho varias veces, la primera vez que lo hice fue en Armenia precisamente en un sitio donde la gente reúne a cantar y no sé qué y yo salí a cantar allá, eso fue tenaz y después aquí en un lugar que había una persona que se dedicaba a copilar tangos, un cultor del tango digámoslo así y me invitó también a su sitio a cantar y canté y fue tremendo

¿Y cómo le fue?

Como regulimbis yo creo, yo creo que regular, lo que pasa es que la gente tiene mucho cariño, como la gente es auténtica, así como cuando un torero se lanza como en las corralejas, ese no sabe nada pero se botó allá al ruedo, entonces la gente lo aplaude por lo querido pero  yo no creo que lo haya hecho muy bien la verdad.

Su mejor momento en la pantalla.

Yo sí creo que fue la época del noticiero TV Hoy, fue en donde tenía un horario que permitía más penetración y como el noticiero llegó a tener los primeros lugares de sintonía siempre, todos los premios de periodismo habidos y por haber, se ganaron en TV Hoy en esa temporada la máxima etapa, sin embargo de la que más se ha quedado en la mente de la gente por lo que me doy cuenta cuando converso con las personas es la de Justicia Para Todos, que, paradójicamente es, para mi gusto, lo más duro que yo he hecho en toda mi carrera profesional, lo más difícil, lo más terrible, lo más pesado que yo hice, más pesado que madrugar casi fue hacer Justicia Para Todos. Yo no volvería a hacer eso ni por todo el oro del mundo.

¿Cuánto tiempo alcanzó a durar el programa?

Un año y medio. Tuvo una parte positiva y es que me permitió conocer lo que llama ahora el tejido humano específicamente de Bogotá, porque el programa se centraba mucho en temas de Bogotá, pero era conocer eso, cómo es la gente cuando sufre, cuando tiene problemas, cuando nadie se los soluciona, la falta de institucionalidad, la falta de respeto que hay, la falta de búsqueda de soluciones distintas a la violencia, eso me agobiaba, no te imaginas cómo me pegó eso de duro. Yo llegaba y le daba vuelta al fleco al punto que mi familia decía: retírese que usted se va a enfermar y hubo momentos en los que yo sentía que realmente me iba a enfermar, de oír historias espantosas, de ver cómo sufre la gente y uno no poder hacer nada más que tratar de buscar una solución amigable. Duro, durísimo.

¿Qué añora de la televisión de su juventud?

Como más calor humano y menos tecnología. Ahora siento que todo es mucha tecnología, un fulgor de la imagen en movimiento, todo es muy de afuera, siento que falta más de adentro, más del corazón del alma del periodista, del alma, de la vivencia misma de la cotidianidad en el oficio.

¿Y qué le falta a la actual?

Me parece que le falta mucho corazón, mucha alma, le falta mucho compromiso social.

Su lugar predilecto.

Mi casa.

Un amor auténtico.

El de mi hija

Uno platónico.

Robert Redford.

¿Le gusta la segunda reelección?

No, ni siquiera me gustó la primera

Su candidato presidencial para el 2010.

Paso

¿La discusión sobre la redacción del referendo es una leguleyada?

Me parece que es una cosa muy seria porque no es lo mismo ser elegido que haber ejercido. No es solamente una palabrita ni un articulito, sino es mucho más de fondo.

El colombiano más leguleyo.

Yo creo que todos los colombianos tenemos esa característica de la leguleyada tan tenaz, pero no podría mencionar uno en especial. Yo creo que es uno de los problemas nacionales, el leguleyismo y la leguleyada, vivir como siempre, como hablábamos hace un rato, todo lo queremos resolver a punta de leyes y nada a punta de ejecución de esas mismas leyes, o práctica de esas mismas leyes.

¿Cuál es la diferencia entre leguleyo y tinterillo?

El tinterillo es un personaje pintoresco y simpático, a mí cuando me dicen tinterillo pienso en el abogado que se la sabe todas y andaba con su maquinita de escribir y se parqueaba en la puerta de los despachos judiciales con su corbatín. El tinterillo me parece un personaje pintoresco, el leguleyo me parece un lagarto espantoso.

Puede darnos ejemplos.

Me quedaría con ese símil que te digo. La diferencia entre un personaje pintoresco y un lagarto

¿Pensó alguna vez en lanzarse a la política?

No, nuca. Un viejo adagio: zapatero a tus zapatos. Claro que a mí me lo podrían aplicar porque podrían decirme: abogada a tus códigos en lugar de estar metida en los medios de comunicación, pero digamos que eso fue un azar en mi vida pero me vi después en la tarea de aprender cómo se hacía, de estudiar cómo se hacía y por eso hice un posgrado en comunicación porque yo sentía que me hacía falta un pedazo pa’ saber cómo funcionaba eso en lo que yo me había metido sin saber.

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