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Justo en el cuarto aniversario de la sentencia C-355 de la Corte Constitucional que despenaliza el aborto en tres situaciones excepcionales (riesgo de muerte de la madre, malformación del feto o embarazo por violación), aproximadamente 500 bumanguesas se tomaron por dos horas el Parque San Pío para reclamar sus derechos, pero ante todo protestar “contra el oscurantismo del procurador general de la Nación, Alejandro Ordóñez Maldonado”.
Agrupadas en “La mesa por la vida y la salud de las mujeres” y la Fundación Mujer y Futuro, las organizadoras se dieron cita la noche del lunes para formar con velas en el piso el símbolo de la sexualidad femenina y a cada hombre o mujer que se acercaba le iban entregando una caja de fósforos con la cara del procurador Ordóñez especialmente elaborada para la ocasión, marcada con el lema “Prenda una vela por sus derechos. El procurador NO garantiza nuestros derechos, nos devuelve al oscurantismo. Exija que la Procuraduría garantice sus derechos; es la función para la que fue creada”.
Isabel Ortiz manifestó a El Espectador que el propósito del acto era plantearle a la ciudadanía un tema difícil, escondido si se quiere, que es importante para las mujeres y sus organizaciones: los derechos sexuales y reproductivos, y particularmente el derecho a interrumpir voluntariamente un embarazo.
“Prendemos luces contra el oscurantismo que en el caso particular de Colombia está muy personificado en nuestro procurador Alejandro Ordóñez, para colmo de Santander, quien ha querido con ideas religiosas y moralistas echar atrás las pocas conquistas en esta materia que las mujeres hemos logrado”, dijo Ortiz.
Insistieron, de acuerdo con la sentencia, que “no pueden existir barreras que impidan realizar el aborto o establezcan cargas desproporcionadas sobre los derechos de las mujeres” y cuestionaron que algunos hospitales y EPS se nieguen a interrumpir el embarazo argumentando objeción de conciencia.
Isabel Ortiz señaló que la sociedad colombiana no ha asimilado la despenalización del aborto porque “hay unos imaginarios culturales afianzados en la religión católica que generan una forma de pensar sumamente delicada al considerar que el aborto es un asesinato”.
Las manifestantes dijeron que no claudicarán en el empeño de divulgar la sentencia C-355 y que esperan que el procurador Ordóñez Maldonado “ojalá logre entender que en este país no todos pensamos como él y que hay un sector amplio que estamos planteando posiciones de avanzada”.
No temen la ira del Procurador ni la excomunión. “Yo ya me excomulgué hace mucho rato”, expresó Ortiz y se fue a encender su vela.